domingo, 27 de septiembre de 2015

EL AYUNTAMIENTO DE JEREZ CEDE ESPACIO PÚBLICO ROZANDO LA ILEGALIDAD PARA HOMENAJEAR A JOSÉ MARÍA PEMÁN, VINCULADO CON EL GENOCIDIO GOLPISTA DE 1936. “JEREZ RECUERDA” SOLICITA UNA RECTIFICACIÓN PÚBLICA Y UNA CANCELACIÓN INMEDIATA DEL EVENTO POR CAUSAS JUSTIFICADAS.



EL AYUNTAMIENTO DE JEREZ CEDE ESPACIO PÚBLICO ROZANDO LA ILEGALIDAD PARA HOMENAJEAR A JOSÉ MARÍA PEMÁN, VINCULADO CON EL GENOCIDIO GOLPISTA DE 1936.

“JEREZ RECUERDA” SOLICITA UNA RECTIFICACIÓN PÚBLICA Y UNA CANCELACIÓN INMEDIATA DEL EVENTO POR CAUSAS JUSTIFICADAS.

Tras la noticia publicada y difundida en diferentes medios sobre la cesión que hace el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera del espacio público conocido como “Sala Compañía” para la celebración de un acto homenaje a José María Pemán, que tendrá lugar el próximo día 30 de septiembre, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” considera que dicha cesión puede rozar la ilegalidad, tal y como se puede comprobar revisando la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, “por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”, la cual posee en su redacción una serie de artículos previstos para su cumplimiento entre los que se encuentra el artículo 15 enunciado como “Símbolos y monumentos públicos”, donde en su primer apartado se especifica que “las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”... Apartado éste y artículo aquél por los que se decidió en su día retirar el busto de este personaje histórico del vestíbulo del espacio público conocido como “Teatro Villamarta” para dar –como afirmamos arriba- cumplimiento a esta Ley.

Todo el mundo comprendió entonces -salvo los familiares, por razones obvias, y aquellas entidades o personas defensoras de la dictadura franquista- que no se podía desvincular al personaje homenajeado permanentemente mediante la exposición de un busto con su legado público, cuando gran parte de ese legado, precisamente, está relacionado con un sistema absolutamente violento, y cuyo ‘modus operandi’ era la represión, la tortura y el asesinato hasta los límites que permiten que esos hechos sean conocidos como genocidio o crímenes de lesa humanidad.

¿Cómo se puede entender entonces esta contradicción? Porque el hecho de retirar una escultura de un espacio público mediante una argumentación legal, al tiempo que se permite realizar poco después, y en un espacio público diferente, un homenaje al mismo individuo representado en aquélla es un contrasentido que ayuda a confundir y que contribuye a mantener unas posiciones inmovilistas bastante conservadoras, y muy parecidas a la de la legislatura de la exalcaldesa Pilar Sánchez con respecto a uno de los temas pendientes del Ayuntamiento de Jerez -esto es, la memoria histórica de las víctimas del genocidio ‘franquista’-, ensombreciendo por tanto los escasos gestos realizados por este Gobierno Municipal.

No es de extrañar, por tanto, que el hasta ahora limitado compromiso de la Alcaldía de Jerez en esta materia vaya en armoniosa sintonía con una línea histórica municipal demasiado desinteresada y evasiva a lo largo del período conocido como “democrático” que se ha expresado mediante una gran paradoja que hunde sus raíces en el legado de la denominada “justicia al revés” que los golpistas también inocularon en el sistema democrático español actual a través de una transición a la democracia bastante pobre y cuestionada actualmente, mucho más fuera de los círculos institucionales españoles que desde su interior. Y que ello debe de tener una explicación sencilla, aunque parezca que haya que buscarla irónicamente en un universo mágico paralelo, ajeno a la cruda realidad de una falta de compromiso más serio con la defensa de los derechos humanos y con la dignificación de las víctimas de la violencia genocida que se impuso en el municipio tras el golpe de estado de julio de 1936.

Lo cierto es que no es un secreto que Pemán alentó con orgullo y sin vergüenza en muchos de sus escritos y alocuciones para el exterminio de una parte de la población, y lo demostró activamente también al ponerse, desde un primer momento, bajo las órdenes del comandante golpista Marqués de Casa Arizón, y posteriormente, participando en los incipientes órganos golpistas represivos. Y salvando los matices étnico-geográficos, se puede afirmar que el hecho institucional de permitir el acto que denunciamos sería semejante, por ejemplo, a que el gobierno municipal de alguna localidad alemana cediera unas instalaciones públicas para homenajear a cualquier jerarca nazi influyente del III Reich, sólo porque dicho personaje tuviera algunas facetas personales artísticas. Y lo afirmamos con todo el respeto hacia los familiares del personaje histórico que cuestionamos, porque en realidad también ellos son víctimas de las circunstancias a las que tal vez hayan sido arrastrados por terceros a causa de intereses partidistas.

¿Cómo se explica entonces dicha paradoja? Sabemos que la máxima responsabilidad de la cesión de la Sala Compañía para este funesto homenaje recae directamente en la Delegación de Cultura y, por encima de ella, en la Alcaldía, sin olvidarnos de que hay que partir de la base de la existencia de una mínima coordinación entre los diferentes equipos técnicos y las delegaciones municipales oportunas. La conclusión a la que llegamos, pues, nos lleva a afirmar que, o bien existe un gran agujero en la escala de mandos del Ayuntamiento que impide una coordinación y fluidez en la información entre departamentos y delegaciones -y que repercute negativamente en los derechos de la ciudadanía-, o bien, nos hallamos ante la existencia de unos intereses político-económicos demasiado poderosos que impiden que la Alcaldía de Jerez actúe conforme a la legislación vigente en materia de derechos humanos.

Tampoco consideramos que los políticos del Gobierno Municipal sean menores de edad o estúpidos como para pasar por alto la difusión de este agravio a las víctimas del genocidio golpista, a la de sus familiares y a la idea real -no etérea- de la defensa de los derechos humanos con todas sus consecuencias. La inexistencia de una línea coherente y de un compromiso continuo, sumados a la aplicación regular de la táctica consistente en dar “una de cal y otra de arena” puede definir lamentablemente, y como en otras ocasiones anteriores, la praxis municipal jerezana a la hora de implementar acciones y temas relacionados con nuestro trabajo que pueden llegar a interferir peligrosamente en la búsqueda de la verdad y la justicia, pudiéndose actuar por ello como sepultureros activos de la historia.

El paso dado por el Gobierno Municipal, al ceder unas instalaciones públicas para un acto que se podría haber organizado perfectamente en un espacio privado -evitándose también, y de esta manera, la sensación de que lo único que interesa a la organización del evento es buscar un golpe de efecto político tras el anuncio de la acertada retirada del busto de Pemán del Teatro Villamarta- es un gran retroceso que nos situaría una vez más en el punto cero de la defensa de los derechos humanos en el municipio jerezano, que sólo podría ser enmendado en parte con una asunción de responsabilidades -con su correspondiente reflexión y reconocimiento sincero del error-, y con una cancelación inmediata del evento por motivos más que justificados.

En conclusión, se puede decir que no es suficiente la afirmación oficial irrisoria de que el homenaje no es un acto político; no es tampoco admisible que la aberrante complicidad y activismo de José María Pemán en los sucesos que siguieron al golpe genocida de julio de 1936 se intente ocultar con unos argumentos culturalistas hartamente denunciados por nuestra Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” porque con ello, en realidad, también se pretende maquillar no sólo la cara más siniestra del homenajeado, sino la de los miles de cadáveres que todavía hoy en día esperan ser exhumados de las fosas comunes, víctimas de la locura y la sinrazón.

Jerez de la Frontera, a 27 de septiembre de 2015



Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”  



miércoles, 26 de agosto de 2015

LA ASOCIACIÓN “JEREZ RECUERDA” SE PRESENTARÁ, SI ES REQUERIDA, PARA DECLARAR COMO TESTIGO DE QUE LA COMPLICIDAD DE JOSÉ MARIÁ PEMÁN EN CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD Y DE INSTIGACIÓN A LOS MISMOS FUE UN HECHO HISTÓRICO MÁS QUE EVIDENTE.



En relación con las noticias aparecidas en los medios de comunicación locales sobre la posible demanda judicial que la familia de José María Pemán quiere interponer contra la concejala del Ayuntamiento de Jerez, Ana Fernández de Cosa, como consecuencia de unas declaraciones suyas que hizo para defender y justificar el acertado acuerdo municipal de retirada del busto de este personaje del espacio público jerezano conocido como Teatro Villamarta en aplicación de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, ‘por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura’, y más allá de cualquier otra consideración de tipo político o etimológico subjetivamente interpretable, que pueda desviar el verdadero sentido de la trascendencia de la aplicación de la mencionada Ley en el Municipio de Jerez de la Frontera, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, expone las siguientes CONSIDERACIONES:

1)      Que, a pesar de comprender a los descendientes directos de la familia de José María Pemán, e intentar empatizar humanamente con ellos, deben de entender que están obligados por partida doble a asumir cualquier decisión relacionada con la retirada de dicho nombre de cualquier espacio público. Por un lado porque la Ley obliga, y por el otro, porque si existe una obligación legal es debido a que la corresponsabilidad y complicidad de dicho personaje histórico y público en el golpe de estado de julio de 1936, así como en el genocidio franquista, es un hecho probado que nadie puede negar a estas alturas, más allá, como afirmamos arriba, de cualquier consideración de tipo político o etimológico de las palabras empleadas por la concejala.

2)      Que no existe ninguna excusa o mérito de tipo "culturalista", o de cualquier otro, para defender a ningún personaje histórico involucrado en la propaganda de unos hechos históricos condenables y conocidos internacionalmente, cuya impunidad en el Estado español ha sido más que evidente gracias a la  Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, que exoneró de toda culpa a los responsables directos y a todos sus cómplices de los delitos de lesa humanidad que se llevaron a cabo en gran parte de la Península Ibérica tras el golpe de estado de julio de 1936, durante el período de conflicto bélico conocido como “Guerra Civil” y tras él, durante la dictadura de Francisco Franco Bahamonde.

3)      Que alentamos a la Comisión Ejecutiva Local del Gobierno Municipal de Jerez de la Frontera, a todos los grupos políticos, a todas las organizaciones sociales, a todas las víctimas, o familiares de víctimas del golpe de estado de 1936 y de su posterior dictadura, y a la ciudadanía consciente en general, a que realicen acciones de autoinculpación en caso de que prospere absurdamente cualquier demanda judicial encaminada paradójicamente a criminalizar, cuestionar o mancillar el honor y la dignidad de cualquier persona por denunciar públicamente los actos criminales de lesa humanidad cometidos por los golpistas, o por sus cómplices.
  
4)      Que invitamos a los profesionales de la abogacía a que ejerzan con honestidad la defensa de los derechos humanos y de la legalidad vigente, evitando la caída en la trampa mediática que supone el defender casos cuya trascendencia puede acabar relacionada con un posicionamiento ideológico más que legalista.

5)      Que nuestra Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” se solidariza con la concejala Ana Fernández y acudirá, si es necesario -y si es requerida- a testificar sobre la complicidad del mencionado personaje histórico con el golpe de estado de 1936, y por tanto, con todos los hechos acaecidos como consecuencia de la “limpieza” genocida implícita en el programa de los golpistas.


Lo que ponemos en conocimiento de la ciudadanía y de los medios de comunicación en Jerez de la Frontera, a 26 de agosto de 2015



ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA JUSTICIA Y LA MEMORIA HISTÓRICA “JEREZ RECUERDA”



jueves, 29 de septiembre de 2011

SE ENCUENTRA AL FIN LA FOSA DE EL MARRUFO EN JEREZ DE LA FRONTERA


Según noticias llegadas a esta Asociación, y publicadas en diferentes medios de comunicación, se han hallado indicios de la conocida fosa del Cortijo El Marrufo. Una evidencia dramática de algo que se ha querido ocultar durante décadas y que diferentes asociaciones y personas llevamos años denunciando. Desde la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica "Jerez Recuerda" hemos de señalar que nos congratulamos del hallazgo científico e instamos a que estos trabajos no se vean limitados por la política de subvención que practican normalmente las diferentes administraciones públicas y que el estado tome directamente cartas en el asunto, poniendo todos los medios para la exhumación íntegra no sólo de esta fosa, sino de todas las que aún permanecen ocultas a estas alturas del siglo XXI.

Consideramos que la cuestión de las fosas comunes en el estado español es una de las asignaturas pendientes de una democracia que ha mirado siempre hacia otro lado cuando se trata de poner sobre la mesa la verdadera naturaleza genocida del golpe de estado de 1936 y de la de su posterior dictadura franquista. A estas alturas, las palabras y expresiones utilizadas bajo las denominaciones de "guerra civil", "lucha entre hermanos", "dos bandos", "estado de guerra", y muchas otras usadas para enmascarar la realidad, no son más que deformaciones monstruosas del lenguaje para ocultar el plan de exterminio que habían diseñado y puesto en práctica los golpistas del 36 para acabar con una parte de la población española que incomodaba para la creación de un nuevo estado amoldable a los intereses de los sediciosos.

La fosa de la Finca El Marrufo es una muestra más de la sistemática violación de los derechos humanos que se implementó una vez iniciado el mencionado golpe de estado, con objetivos claros de eliminación de grupos humanos a los que se les consideraron adversarios, y relacionados con el republicanismo o con las ideologías afines a los movimientos anarquistas, socialistas o comunistas, y otros vinculados a las ideas progresistas, entre los cuales se ha podido demostrar en diferentes ocasiones que la edad y el género de las víctimas no era un obstáculo para los golpistas.

Adjuntamos enlace de la noticia para quienes estén interesados:

http://www.elpais.com/articulo/espana/rastro/balas/permite/hallar/gran/fosa/Jerez/elpepunac/20110929elpepinac_21/Tes

lunes, 25 de julio de 2011

ID PREPARANDO SEPULTURAS: 75 AÑOS SIN JUSTICIA


Se cumple en estos días el 75 aniversario de la ejecución de un plan de exterminio que ha sido ocultado por la historia oficial, y el de un discurso que define el carácter genocida de los golpistas de julio de 1936 que llevaron a cabo dicho plan...
En el prólogo que hace el historiador británico Paul Preston del libro de Francisco Espinosa, “La Justicia de Queipo”, define al genocida general Gonzalo Queipo de Llano, entre otras cosas, como “un hombre cuyas emisiones radiofónicas nocturnas alentaban el asesinato y la violación”, y señala que el autor de este trabajo “nos proporciona la mentalidad de los golpistas y de sus secuaces, los asesinos, ladrones y violadores que, fingiendo hacer la ‘limpieza’, cometieron todo tipo de atropellos en el nombre de la Patria...
Todo ello, escrito de esta manera por la pluma de este afamado historiador, pudiera parecer suficiente para hacernos una ligera idea de cómo podría ser el talante de un individuo que en nada se alejaba de los discursos, las ideas y psicopatía criminales que alimentaban, por ejemplo, el espíritu del mismo Adolf Hitler, del mismo modo que lo hacen también todos los movimientos autoritarios que se han fundamentado tradicionalmente en el odio basado en una supuesta supremacía de cualquier índole.
Pero sin ánimo de infravalorar las palabras y análisis de quienes se llevan gran parte de su vida en el terreno de la investigación histórica -e incluso de nuestros particulares testimonios y los de las víctimas y sus familiares- hemos visto conveniente rescatar parte de un discurso pronunciado por este genocida para ilustrar directamente, y con toda su crudeza, el talante asesino de quienes promovieron, ejecutaron y apoyaron el golpe de estado y la posterior dictadura que siguió al mismo.
Si ya es sorprendente que exista unas evidencias tan despiadadas y claras como para condenar a unos gospistas que se han paseado por la Península Ibérica asesinando impunemente, más lo es aún la triste realidad que nos muestra cómo los políticos españoles se jactan de ser verdaderos demócratas al mismo tiempo que se niegan a condenar el golpismo del 36 y vuelven la cara cuando se les plantea asumir la responsabilidad seria de aceptar la defensa de los derechos humanos y denunciar el plan de exterminio que llevaron a cabo aquellos a quienes se niegan condenar.
Dicho discurso al que nos referimos, fue pronunciado por este criminal de guerra el 23 de julio de 1936, y entre otras cosas decía:
"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas¡ Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciéreis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad.
¿Qué haré? pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.
Nuestros valientes legionarios y Regulares han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y, de paso, también a las mujeres. Después de todo, estas comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre?. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen (...)
Ya conocerán mi sistema: Por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello: les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar".
Tras la lectura de estas palabras, que nos hemos visto obligados a rescatar nuevamente para la ocasión, sólo nos queda por decir que todo lo que se añada, en cuanto a opinión y análisis de lo que se muestra, sería una redundancia que sobra en estos momentos. Quien no quiera ver, no verá... La cuestión es la siguiente: ¿Por qué no se quiere ver y quiénes son los que no quieren ver?
Jerez de la Frontera, a 23 de julio de 2011


lunes, 7 de marzo de 2011

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA.



COMUNICADO DE PRENSA DE LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA JUSTICIA Y LA MEMORIA HISTÓRICA “JEREZ RECUERDA”

El presente comunicado se ha dado a conocer en el día de hoy, mediante su lectura por el Secretario de nuestra Asociación en rueda de prensa, para anunciar el acto en homenaje a Carmen Hombre Ponzoa que tendrá lugar el próximo jueves 10 de marzo en la Casa de las Mujeres:

"Este año, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica 'Jerez Recuerda', presentará su segunda mesa redonda sobre el ciclo 'Mujeres y Memoria Histórica' que se inició el año pasado, y cuyo objetivo principal es dar a conocer historias y biografías de mujeres de Jerez y de la provincia que fueron víctimas del golpe de estado de 1936 y de la posterior dictadura franquista. En esta ocasión, y en homenaje a Carmen Hombre Ponzoa, lleva el título de 'La Represión del Magisterio tras el Golpe de Estado de 1936. Carmen Hombre Ponzoa: Memoria de una Maestra Asesinada'.
Con esta conferencia, nuestra Asociación quiere rendir un homenaje a la figura de esta ilustre maestra, y la labor de regeneración del sistema educativo que realizaron los maestros y maestras de la Segunda República, y que pasaba por la asunción de valores basados en la tolerancia, la libertad, la igualdad y la fe en el progreso. Un proyecto educativo revolucionario que se planteaba una nueva relación de igualdad y respeto, tanto entre maestros y alumnos, como entre los alumnos y alumnas. Un proyecto que fue abortado y perseguido por los artífices del golpe de estado, siendo el Magisterio uno de los sectores de la sociedad española más reprimido y castigados por las ilegítimas e ilegales 'autoridades' emergentes de dicho golpe de estado que hizo volver a la caduca y moralista mentalidad educativa, en donde la coeducación o emparejamiento escolar estaba considerada un delito contra la salud del pueblo.
Por otro lado, denunciamos lo que supuso para los derechos de las mujeres el golpe de estado, la guerra que generó y la instauración de la dictadura militar. Para las mujeres represaliadas, supuso persecución, cárceles, torturas, vejaciones públicas y privadas y, en muchos casos, la propia muerte. Para el resto de las mujeres españolas, la Ley de 12 de marzo de 1938 restableció oficialmente el Código Civil de 1889 que significó la vuelta a la total discriminación de la mujer y su sometimiento a la tutela del varón.
Con el régimen dictatorial que surgió tras el golpe de estado, todas las cuestiones relacionadas con la mujer –educación, legislación, derecho al trabajo, etc...- recayeron en los sectores más reaccionarios, antifeministas y más partidarios de la conservación de la mujer como esclava doméstica.
Hasta hace muy pocos años, apenas se hacía referencia a la presencia femenina como una parte más del conjunto de aquellos acontecimientos, tanto a nivel local como estatal. Tanto es así, que el rescate de las biografías de muchas de estas mujeres represaliadas ha supuesto mucho esfuerzo y años de trabajo para los investigadores e investigadoras.Entre otras razones, por la invisibilidad histórica y social impuesta por los historiadores y los artífices del régimen dictatorial contra las mujeres en general y, particularmente, contra aquellas que defendieron activamente unas ideas emancipadoras que nunca interesaron en absoluto a aquellos sectores de la sociedad que han considerado históricamente a la mujer como una simple herramienta del hogar.
Uno de los objetivos de nuestra Asociación es hacer justicia histórica con las personas represaliadas y con sus familiares; y una de las formas de hacer justicia histórica es mediante la rehabilitación de sus nombres y sus reputaciones, dando a conocer entre la población sus historias y la labor social o política que estas personas realizaron durante su vida.
En esta segunda edición, para el desarrollo de esta Mesa Redonda, hemos elegido la figura de Carmen Hombre Ponzoa, una maestra socialista, de religión protestante, militante de la U.G.T., y que fue asesinada en estado de gestación. Para ilustrarnos sobre este personaje histórico, sobre su obra, su vida y su muerte, hemos contado este año con cuatro personas que, desde diferentes puntos de vista, nos explicarán, por un lado la situación del magisterio tras el golpe de estado de 1936, y la de los maestros y maestras represaliados en general, y por otro lado, nos desvelerán datos sobre el personaje al que durante estos días rendimos homenaje.
Para finalizar, sólo nos resta decir que invitamos a todas las personas, y especialmente a las mujeres, al mencionado acto para que conozcan la historia de una gran mujer que lo dio todo (su esfuerzo, su tranquilidad, su libertad...) por sus ideales altruistas, que consistían en mejorar la situación de las mujeres y la de la clase trabajadora en general".

Jerez de la Frontera, a 07 de marzo de 2011.

domingo, 6 de marzo de 2011

ACTO HOMENAJE EN MEMORIA DE CARMEN HOMBRE PONZOA




LUGAR: Casa de las Mujeres. Calle Liebre, 23. Jerez de la Frontera.
FECHA: 10 de marzo de 2011.
HORA: 19:30
PARTICIPAN: José Aquiles Pettengui Lachambre, María José Ruiz Piñero, Elías Py Rodríguez y Juan Máximo Hombre.
ORGANIZA: Asociación para la Recuperación de la Juticia y la Memoria Histórica "Jerez Recuerda".
COLABORA: Delegación de Igualdad y Salud del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera.

martes, 23 de noviembre de 2010

DENUNCIAN QUE LA GUARDIA CIVIL MATÓ A INOCENTES DURANTE LA DICTADURA Y LOS HIZO PASAR POR ANTIFRANQUISTAS PARA LOGRAR ASCENSOS



Con el título “Muertos por condecoraciones. La exhumación de una fosa común en Lugo documenta el modo de proceder de la Guardia Civil del franquismo”, el Diario Público denunció el carácter violento y represivo de la Guardia Civil durante la dictadura franquista y la impunidad con la que actuó en la comisión de asesinatos.

Si alguien sintiera realmente la necesidad de conocer la verdadera historia de la Guardia Civil, no sería precisamente su página web, vinculada al Ministerio del Interior del Gobierno de España, la que objetivamente pudiera satisfacer sus deseos de información, debido principalmente a la falta de rigurosidad histórica y a la escasez de información –por no decir nula-, que se desprende de la lectura de algunos de sus pasajes en los que la interpretación de la identificación de esta institución armada con la represión de personas y movimientos emancipadores fue realmente un hecho que actualmente, y de forma no oficial, está generalmente más que asumido, salvo para los diseñadores de la página web en cuestión.
La opinión oficial que se pretende dar en la actualidad es, y citamos textualmente, que “después de más de 150 años de existencia, la Guardia Civil constituye uno de los patrimonios más queridos y estrechamente vinculados al pueblo español, que ha visto reflejadas en su trayectoria gran parte de sus señas de identidad”, obviando que en la imaginería popular española aún perviven ciertos miedos y recelos hacia este cuerpo armado como consecuencia de actuaciones del mismo al servicio de sistemas políticos e intereses económicos que han sido resaltados en la abundante literatura española, así como en la bibliografía existente sobre la Historia de España y en diversas investigaciones realizadas en zonas geográficas definidas y períodos históricos concretos.
Como muestra, el mismo Federico García Lorca, el gran poeta universal asesinado por los golpistas de julio de 1936 -entre los que se encontraba la Guardia Civil-, había escrito entre 1924 y 1927 su Romancero Gitano en el que se incluía el “Romance de la Guardia Civil española”, captando con maestría esa imagen de los miembros del instituto armado a los que denomina “jorobados y nocturnos” con “capas siniestras” que avanzan “sembrando hogueras” en una ciudad que el autor identifica como Jerez de la Frontera -denominándola también “ciudad de los gitanos”- cuyas puertas son testigos de cómo “cuarenta guardias civiles entran a saco por ellas”. Del mismo modo, el genial novelista social Vicente Blasco Ibáñez, en su obra La Bodega (1905), realiza algunas referencias exponiendo el “odio” que los braceros del campo sentían por ella, o explicando su papel eminentemente represivo en algunos fragmentos de su obra como el que sigue: “comenzó por todo Jerez la cacería de hombres. Pelotones de Guardia civil y de infantería de línea guardaban inmóviles la entrada de las calles... y la fuerza armada sólo daba caza a las mantas, a los sombreros de campo, a los chaquetones rudos: a todos los que tenían aspecto de trabajadores...”
Visto de este modo, no es difícil pensar que el mencionado “pueblo español” de la página virtual referida sea un concepto algo ambiguo porque no acaba de definir exactamente a qué parte de la ciudadanía española alude, ya que según se interpreta de la justificación de la represión que se hace en dicho espacio, parece ser que aquella definición está bastante acotada. Prueba de ello son las palabras que preceden a la cita anterior en los siguientes términos: “A lo largo de su dilatada historia, la Guardia Civil ha prestado valiosos servicios en la lucha contra la delincuencia especializada, casi siempre con importantes resultados. Así lo demuestra el hecho de haber acabado con el bandolerismo del siglo XIX, el anarquismo de la mano negra, el anarquismo urbano, el fenómeno del maquis de la postguerra...”
Es decir, que en pleno siglo XXI, el estado español, que es incapaz todavía de asumir las responsabilidades en materia de derechos humanos, al no comprometerse directamente en la exhumación de las fosas comunes (dejándola en manos de entidades privadas dependientes de limitadas subvenciones), sí se puede permitir en cambio, y a través de la página oficial de marras, el difundir la infamia que supone la identificación de la delincuencia con los movimientos populares de liberación social, las organizaciones sindicales y las personas luchadoras por la libertad y la democracia. Al mismo tiempo, se observa un interés en mantener la existencia de mitos como el de la Mano Negra, a pesar de que la mayoría de los investigadores e investigadoras coinciden en que ello fue un montaje político-policial –en el que también participó la Guardia Civil- para reprimir y desmantelar el movimiento campesino andaluz y acabar con las protestas que generaban el hambre, el trabajo basado en la semiesclavitud y las condiciones penosas de los trabajadores del campo.
Parecido trato es el que se dispensa a las víctimas de la dictadura cuando se cita ligeramente al “maquis de la postguerra”, asumiendo de esta manera la justificación de la represión de la dictadura surgida como consecuencia del golpe de estado: toda una muestra de la falta de compromiso con los derechos humanos y con los valores democráticos que se maquilla con la expresión “lucha contra la delincuencia especializada...”
Debemos entender, por tanto, que las víctimas inocentes muertas a manos de la Guardia Civil durante el franquismo –sin incluir las relacionadas con las del período 1936-1939 cuando, salvo excepciones, se involucró al máximo desde el primer momento del "putsch" militar de julio-, también estaban encuadradas en esa terminología tan especial que se escoge para esconder el verdadero fondo del asunto.
Asimismo, recientemente hemos sido testigos de una noticia relacionada que no ha llegado a tener la trascendencia y el espacio mediáticos que realmente correspondería a un asunto de estado como el que tratamos. Una cuestión que en realidad no interesa airear mucho, aunque conlleve intrínsecamente un énfasis por realzar sucesos con unos niveles de gravedad importantes, como son las violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte de los cuerpos de seguridad del estado español durante el período de la dictadura. Con el título “Muertos por condecoraciones. La exhumación de una fosa común en Lugo documenta el modo de proceder de la Guardia Civil del franquismo”, el Diario Público denunció el carácter violento y represivo de la Guardia Civil durante la dictadura franquista, y la impunidad con la que ésta actuó en la comisión de asesinatos.
Como consideramos que el contenido de esta información ha de ser difundido por la magnitud del tema, hemos preferido transcribirlo literalemente. El artículo en cuestión dice así:

“Desde hace algunos años, cada vez que aparecen cuerpos con signos de violencia en una fosa común del franquismo, se interpone con frecuencia la correspondiente denuncia en el juzgado pertinente.
Este modo de proceder se instauró a partir del año 2000, cuando se abrió la primera fosa con métodos científicos en Priaranza del Bierzo (León), pero nunca ha dado los resultados esperados. Por añadidura, desde que la Audiencia Nacional declarara a Garzón incompetente para investigar los crímenes del franquismo, pocos jueces se han atrevido a dar pasos que conduzcan al esclarecimiento de estos delitos.
En el caso de la fosa de la aldea de Vilavella (Lugo), en la que el pasado agosto se rescataron los cuerpos de tres guerrilleros antifranquistas procedentes de León, el juez que se personó en la exhumación decretó el sobreseimiento del caso alegando que
'no aparece justificada la perpetración de delito' y que el 15 de noviembre de 1943, tras 'la autopsia practicada', se procedió a un 'enterramiento legal', ya que la Guardia Civil dejó constancia de 'la inscripción de sus defunciones en el registro civil de Triacastela'.
'Se daban casos en que las muertes producían ascensos y condecoraciones'
Muertes sin combate
'En 1943 ya no había guerra y los asesinatos se daban amparándose en la legitimidad del régimen', explica Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que trabajó en la exhumación de los cuerpos de la fosa de Vilavella y planteó la denuncia ante el juzgado de Instrucción número 1 de Becerreá.
La documentación que obra en el expediente sobre esta fosa incluye el atestado que instruyó la Guardia Civil en 1943 en el que indicaba que las tres víctimas eran
'bandoleros buscados por sus delitos', de modo que su muerte 'no fue extrajudicial', indica Macías: 'Los mataron directamente en lugar de detenerlos'.
La particularidad de este caso reside en que a la hora de enterrarlos,
'les identificaron mal'. 'En la fosa exhumamos los cuerpos de Pedro Voces Canóniga, Antonio Vega Guerrero y Félix Yáñez González, tal y como demuestran los informes de identificación, pero según el atestado de la Guardia Civil de 1943 en esa fosa figuraban enterrados: Salvador Voces (hermano de Pedro) y Ovideo Peláez junto con Pedro Voces (el único en el que acertaron)'.
El juez ha sobreseído la causa alegando que el enterramiento 'es legal' '
Lo que se traduce de esta confusión es que se daban casos en los que el cuerpo armado del franquismo
'mataba a gente que no era a quien buscaban con el objetivo de conseguir ascensos y condecoraciones', esclarece el vicepresidente de la ARMH. 'Este punto es el que debería aclarar el juez, el hecho de que en la fosa hubiera enterradas dos personas diferentes a las que figuraban en el atestado de 1943', denuncia Macías respecto al sobreseimiento del caso por parte del juez instructor de Becerreá.
Las dos personas que se encontraban enterradas en la fosa de Vilavella y que no coincidían con las del atestado de la Guardia Civil (Antonio Vega y Félix Yáñez)
'no debían figurar en ninguna lista o bien, pudo tratarse de guerrilleros de menor peso que aquellos que estaban en el atestado de 1943', razona Macías para aclarar el porqué de la identificación errónea de los cuerpos por parte de la Guardia Civil de la época.
Este episodio da cuenta una vez más del cruel modo de proceder de los artífices de la represión franquista.
'Cuanto más buscada era la víctima, mayor era la recompensa que recibía el responsable de su muerte', indica Macías para dar mayor luz sobre estos episodios documentados.
Tras la exhumación, el juez de Becerreá recibió todas las pruebas recopiladas por el equipo que trabajó en la fosa y que constataban el error en las identidades de los cuerpos pero el titular del juzgado,
'que podía haber pedido las pruebas de ADN', recalca Macías, se ha limitado a indicar que el 'enterramiento es legal' y que 'no hay pruebas suficientes del delito'.

Finalmente, no se nos ocurre una mejor forma de homenajear a las víctimas que recordar en esta ocasión la memoria de una de ellas mediante su poesía y su arte. Nos referimos en este caso a Federico García Lorca:

Romance de la Guardia Civil española
Los caballos negros son. / Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen / manchas de tinta y cera.
Tienen, por eso no lloran, / de plomo las calaveras.
Con el alma de charol / vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos, / por donde animan ordenan
silencios de goma oscura / y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar, / y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía / de pistolas inconcretas.
¡Oh ciudad de los gitanos! / En las esquinas banderas.
La luna y la calabaza / con las guindas en conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos! / ¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad del dolor y almizcle, / con las torres de canela.
*
Cuando llegaba la noche, / noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas / forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido, / llamaba todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban / por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo / la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche / noche, que noche nochera.
*
La Virgen y San José, / perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos / para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida / con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate / con los collares de almendras.
San José mueve los brazos / bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq / con tres sultanes de Persia.
La media luna, soñaba / un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles / invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan / bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua / por Jerez de la Frontera.
*
¡Oh ciudad de los gitanos! / En las esquinas banderas.
Apaga tus verdes luces / que viene la benemérita.
¡Oh ciudad de los gitanos! / ¿quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar, / sin peines para sus crenchas.
*
Avanzan de dos en fondo / a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas / invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo. / Doble nocturno de tela.
El cielo, se les antoja, / una vitrina de espuelas.
La ciudad libre de miedo, / multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardia civiles / entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon, / y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre / para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos / se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas / que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra / huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos / y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas / suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces remolinos de tijeras.
En el portal de Belén / los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas, / amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos / por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños / con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil / avanza sembrando hogueras,
Donde joven y desnuda / la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios, / gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados / puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían / perseguidas por sus trenzas,
en un aire donde estallan / rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados / eran surcos en la tierra,
El alba meció sus hombros / en largo perfil de piedra.
*
¡Oh ciudad de los gitanos! / La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio / mientras las llamas te cercan.
¡Oh ciudad de los gitanos! / ¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente. Juego de luna y arena.