domingo, 14 de febrero de 2010

LAS III JORNADAS DE MEMORIA HISTÓRICA DE LA CIUDAD DE JEREZ FUERON CELEBRADAS CON UN RESULTADO ALTAMENTE POSITIVO


Tuvieron una gran aceptación por parte del público y se destacaron por la implicación en ellas de diferentes personalidades procedentes de ámbitos de tipo científico, artístico, cultural y político que las enriquecieron con su participación activa.

La Delegada de Cultura y Fiestas anunció públicamente su compromiso en la edición de las actas de las Jornadas para que éstas “sean fructíferas y sirvan para construir las bases que sirvan para recuperar definitivamente la memoria histórica”.

Fernando Romero probó el papel relevante de la represión que tuvo la ciudad de Jerez contra la población serrana cuando explicó que esta ciudad llegó a convertirse en un centro importante donde fueron traídos a la cárcel de la Plaza Belén presos de la Sierra.

Paracuellos del Jarama: Fernando Sígler expuso la imposibilidad de la responsabilidad de Muñoz Martínez en dichos acontecimientos y recordó la coincidencia de la Historiografía en definir como ambiguas las explicaciones dadas por Santiago Carrillo.

Según Juan Carlos Perales Pizarro, Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz, la Fosa de “El Marrufo” está perfectamente localizada e identificada, y se procederá a la ejecución de la exhumación con los avales pertinentes de la Junta de Andalucía, en cuanto materialmente sea posible. Recalcó que este proyecto se completaría con la exhumación de todos los cadáveres que, según los cálculos estimados, suman aproximadamente el número de 300.

Juan José Téllez: “la dictadura franquista no sólo mató, encarceló y exilió; la dictadura franquista acuñó un imaginario absolutamente rancio, beatón, absolutamente triste, gris, aburrido, cuyos ramalazos lamentablemente todavía vivimos a diario, cuando asistimos a una especie de retrofranquismo, no sólo en las declaraciones de los líderes políticos que podrían estar más o menos próximos a ese imaginario, sino de la gente normal y corriente que no sabe hasta qué punto el fascismo español sigue calando en su alma y, sobre todo, en su cerebro”.

Recital poético-musical: El público quedó absolutamente en silencio desde el primer momento, cuando se empezaron a oír las primeras notas de la pieza musical, compuesta por el músico iraní en el barrio granadino del Sacromonte que hacía de la música un viaje constante entre dos mundos que se hermanaban en aquel rincón de Jerez. Un lugar de Jerez que acogió a un público enmudecido también por los versos estremecedores de los poetas Domingo F. Faílde y Dolors Alberola.

A pesar de nuestra crítica objetiva hacia el Ayuntamiento de Jerez por incumplimiento de éste en la aplicación de la Ley 52/2007 en la ciudad de Jerez durante los años 2008 y 2009, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” ha reconocido, en cambio, que este año se ha iniciado con una predisposición especial para colaborar con esta Asociación en la difusión de nuestras Jornadas que, aunque ya se vislumbró superficialmente en la edición anterior de abril de 2008, ha quedado patente esta vez con el despliegue informativo realizado desde la Delegación de Comunicación y el compromiso realizado por la Delegación de Cultura y Fiestas, a través de su delegada, Dolores Barroso Vázquez, de editar esta vez las actas de las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez.
Y se recalca las palabras “esta vez”, porque las actas de las I y las II Jornadas quedaron sólo en un intento por parte de esta Asociación, viéndose obligada a dejar colgados a sus colaboradores por falta de subvenciones que las administraciones andaluzas, gaditanas y jerezanas de entonces denegaron a “Jerez Recuerda” por razones que todavía no entendemos y que sirvieron como estímulo a los integrantes de nuestra Asociación para seguir trabajando contra corriente y supeditando todo nuestro trabajo sólo con la fuerza de nuestras respectivas voluntades.
De este modo, y retomando el capítulo de la colaboración municipal, esta Asociación ha acogido positivamente esta predisposición del Ayuntamiento jerezano que ha hecho, en parte, que nuestras III Jornadas hayan sido difundidas por unos medios inalcanzables hasta el momento por los miembros de Jerez Recuerda, aunque se echó de menos unos dípticos que se habían diseñado para la ocasión, y que hubieran completado la divulgación mediática que se pretendía si se hubiese dispuesto de un mayor presupuesto. No obstante, esta Asociación ha sido consciente de ese despliegue humano y técnico que ha favorecido positivamente la colaboración mencionada, y que ha hecho, que estas Jornadas se hayan celebrado con el éxito que le ha caracterizado.
Un éxito que le debemos, como decimos, en parte, no sólo a la cooperación del Ayuntamiento de Jerez, sino a todo el personal profesional que éste ha facilitado y, muy especialmente, a todos los numerosos colaboradores –anónimos o no- y ponentes que han participado directamente en la organización de estas actividades, quienes sin su involucración directa no hubiera sido posible la plasmación de este proyecto.
Fue, por tanto, el pasado día 13 de enero la fecha escogida para la inauguración de este evento que fue presentado por la Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y Memoria Histórica “Jerez Recuerda” dando lectura al siguiente escrito:
“En nombre de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica ‘Jerez Recuerda’, quiero agradecer la asistencia de todos los presentes, y también quiero expresar nuestra gratitud a todas las personas (entre socios, colaboradores directos, amigos y familiares de las víctimas y represaliados por el golpismo de 1936), así como a la Delegación de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Jerez, su apoyo para que estas III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez sean una realidad, además de un encuentro con ciudadanos y ciudadanas procedentes de diferentes lugares y de distintos sectores de la sociedad.
Estas
III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez son la continuación de un trabajo ininterrumpido que los miembros de nuestra Asociación nos propusimos realizar con el fin de dar a conocer, no sólo los diferentes trabajos de investigación que se han ido desarrollando en torno a la cuestión del golpe de estado de julio de 1936 y de la posterior dictadura franquista en parte de Andalucía, sino también la necesidad de advertir sobre el peligro latente que existe en nuestra sociedad cuando se desconocen los orígenes de la intolerancia y la violencia que los grupos humanos con ideologías intransigentes abanderan, ya sea en ciertas formaciones políticas que, escondidas o no, se han encargado de mantenerlas y fomentarlas por intereses diversos; o bien, a través de los recursos mediáticos que el actual sistema fomenta para extender la ignorancia entre una parte importante de la población, y especialmente entre los sectores más jóvenes de la misma.
No concebimos, por tanto, estas
Jornadas como un mero ejercicio exclusivo del recuerdo de unos hechos pasados y rescatados mediante la rigurosa investigación histórica. Tampoco lo concebimos como un acto revanchista, ni de venganza, como han querido insistir los detractores de la recuperación de la memoria histórica, demostrando de esta manera que también son detractores de la libertad, de la justicia y de la democracia en todas sus facetas.
Por esta razón, estamos convencidos de que estas
Jornadas que hoy inauguramos han de ser un instrumento válido de difusión y de sensibilización de unos principios fundamentales que todos los seres humanos deberíamos de poseer nada más nacer.
El programa que hemos diseñado en esta ocasión muestra nuestro interés por conciliar dos mundos diferentes que se complementan perfectamente para un mismo fin. Por un lado, el ámbito de la ciencia y la investigación histórica; de otro lado, el mundo del arte y la literatura. Ambos, en consonancia, se han encontrado en estas
Jornadas en el camino de la búsqueda de la Justicia”.

Tras la lectura de este comunicado, fue la Delegada de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, Dolores Barroso Vázquez quien tomó la palabra y pronunció el siguiente discurso:
“En primer lugar, quiero darles la bienvenida a todos los señores y las señoras presentes en la Sala de una manera muy especial, no sólo a Mª José Ruiz –Presidenta de la Asociación cultural para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica ‘Jerez Recuerda’-, sino a todos y a cada uno de ustedes. Quiero dar también las gracias a mi compañero de gobierno, Paco Benavent, que preside la comisión de trabajo en el seno del Gobierno municipal para la Memoria Histórica, porque creo que es importante que hoy se visualicen varias cosas.
En primer lugar, el compromiso del Gobierno Municipal, no sólo con el cumplimiento de una ley, sino también con una manifestación palpable de un compromiso que es de justicia que no quede en el olvido nuestra historia y hacerlo, como muy bien ha definido y ha enunciado la Presidenta de la asociación cultural '
Jerez Recuerda', sin revanchismo, desde el conocimiento; desde la luz del conocimiento. (...) no hablo en nombre de la Delegación -porque lógicamente es el área de trabajo al que le compete la organización, el darle amparo a cualquier asociación cultural que trabaja para el mejor conocimiento de nuestra sociedad, y para la difusión de ese conocimiento entre toda la ciudadanía-, hablo en representación, y en presencia de mi compañero Paco Benavent, del Gobierno Municipal. Y esto quiero que quede muy claro.
Quiero manifestar nuestro agradecimiento a esta
Asociación que durante muchísimos meses, de una manera absolutamente apasionada –no se puede trabajar para la recuperación de la memoria histórica sin la vehemencia que todas las asociaciones que están destinadas a este noble y justo fin lo hacen-, pero sobre todo con el apego a la investigación, y por lo tanto, quiero agradeceros vuestra dedicación, vuestro trabajo y vuestra constancia: ya son las terceras jornadas. Por lo tanto, la continuidad en el tiempo, y el compromiso renovado anualmente desde el Ayuntamiento con esta Asociación, y con todas las asociaciones que están dedicadas a la recuperación de la memoria histórica, creo que queda patente.
Quiero agradecer también la presencia de todos los ponentes e investigadores. Hoy tenemos aquí a Manolo Barea, el Jefe del Departamento del Archivo Histórico, que por supuesto va a participar de una manera... pues con mucha alegría por parte del Ayuntamiento, pero también a Fernando Romero, y felicitaros también porque no sólo váis a hacer una puesta en común del estado de la cuestión, sino que también presentáis una novedad bibliográfica, y eso lo que hace es redundar en el conocimiento de esta parcela de nuestra historia, necesaria, imprescindible y, sobre todo, justa.
Quiero también deciros que espero que estos tres días sean tres días fructíferos para el diálogo, para el conocimiento, para el intercambio de datos, pero sobre todo, también, para que reflexionemos acerca de cómo la sociedad se construye, avanza y progresa desde el conocimiento de su historia, sin apasionamiento, pero con la verdad y con la luz –vuelvo a insistir en este término-, la luz del conocimiento.
Deciros también que, por supuesto, todos los medios técnicos, materiales, personales, humanos, y también el compromiso con esta sociedad que podéis encontrar en el Ayuntamiento, están al servicio de todos vosotros: de la Asociación, del resto de las asociaciones dedicadas a la investigación de la memoria histórica, pero también de todos ustedes, señoras y señores, que están presentes en la Sala.
Animaros, en nombre del Gobierno Municipal, a que sigáis en el trabajo. También deseamos que disfrutéis, porque cuando se trabaja para la sociedad no hay que pasarlo mal, hay que disfrutar. Y el mejor disfrute es trabajar en equipo para conseguir un fin loable, y creo que estas
Jornadas encarnan eso también. Una esperanza que en la sala Compañía estén todos ustedes –esperemos que a lo largo de las horas que van a durar estas Jornadas acudan más ciudadanos y ciudadanas interesados por conocer esta parcela de nuestra historia, por recuperar este compromiso justo y necesario-, y sobre todo, decirles también que las actas de estas Jornadas, para que realmente sean fructíferas y sirvan para construir las bases que sirvan para recuperar definitivamente la memoria histórica, las vamos a editar desde el Ayuntamiento –lo sabe el Presidente-... Los instrumentos de investigación son necesarios que queden fijados por escrito para que otros investigadores los puedan utilizar y sirvan para construir la verdad de la historia...”

Continuó Dolores Barroso su discurso recitando un poema de Miguel Hernández titulado “Sigo en la sombra, lleno de luz”, inaugurando de esta manera las Jornadas:
“Sigo en la sombra, lleno de luz; ¿existe el día?
¿Esto es mi tumba o es mi bóveda materna?
Pasa el latido contra mi piel como una fría
losa que germinara caliente, roja, tierna.
Es posible que no haya nacido todavía,
o que haya muerto siempre. La sombra me gobierna.
Si esto es vivir, morir no sé yo qué sería,
ni sé lo que persigo con ansia tan eterna.
Encadenado a un traje, parece que persigo
desnudarme, librarme de aquello que no puede
ser yo y hace turbia y ausente la mirada.
Pero la tela negra, distante, va conmigo
sombra con sombra, contra la sombra hasta que ruede
a la desnuda vida creciente de la nada”.

Tras la lectura poética, finalizó Dolores Barroso con sus últimas palabras:
“Muchísimas gracias por vuestro trabajo, muchísimas gracias por su presencia, felices Jornadas... Continuemos así, es una buena manera de empezar el año, todos juntos, persiguiendo la verdad y la justicia desde el conocimiento y el diálogo y las ideas compartidas. Muchísimas gracias”.

Una vez realizada la inauguración oficial de las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez, fue el Jefe del Departamento del Archivo Histórico Municipal quien se encargó de introducir al Historiador Fernando Romero Romero, presentando su libro “Alcalá del Valle. República, Guerra Civil y represión. 1931-1946”. Un libro que ya fue presentado el pasado 29 de julio de 2009 en la localidad serrana de Alcalá del Valle por el mismo autor y al que le dimos oportuno eco al cubrir la información desde este medio, pero dada su importancia y su interés historiográfico, así como su novedad en Jerez de la Frontera, se ha visto adecuado darle una mayor difusión utilizando estas Jornadas.
Recordamos que esta obra, fue editada por el Ayuntamiento de Alcalá del Valle, y ha tenido el patrocinio de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía, correspondiendo la producción editorial a Editorial Tréveris. Mediante la lectura de la misma, y citando nuestras propias palabras, el lector se adentra en parte de la historia de la localidad desde el período que comprende las elecciones municipales de 1931 y la constitución del primer Ayuntamiento republicano-socialista hasta el año 1946, en plena dictadura franquista, pudiendo observar que el mayor espacio que dedica el autor en su libro es el referente a la segunda parte del mismo titulado “Guerra Civil y Represión”, donde se documenta las vicisitudes del pueblo desde el momento del golpe de estado de julio de 1936 –con la resistencia popular por un lado, y la ocupación final de Alcalá del Valle por los golpistas por el otro- hasta su desenlace más dramático y terrible para una población que tuvo que soportar, igual que el resto de los pueblos del Estado español, la brutalidad del odio y la puesta en práctica del plan de exterminio que portaba el programa de los rebeldes.
Insistimos, pues, que éste es un libro muy recomendable si se quiere conocer más a fondo una etapa histórica en Alcalá del Valle que, hasta la fecha de su edición, se nos mostraba borrosa y llena de lagunas gracias a la propaganda y manipulación que las instituciones del régimen dictatorial franquista lograron introducir, tanto en sus libros de “historia” como en las mentes de millones de españoles que tuvieron que sufrir a lo largo de décadas un concienzudo lavado de cerebro que favoreció la amnesia colectiva. El propio autor, en la introducción a su obra, expone acertadamente esta idea de la manipulación histórica, del mismo modo que explica las razones que le han llevado a investigar la historia de la represión golpista en Alcalá del Valle.
Un libro que, además, nos sirvió de enlace para conectar con la conferencia que el propio autor expuso con título “Justicia Militar: el nudo represivo entre Jerez y la Sierra”. Según su exposición, la ligazón entre los pueblos del entorno de Jerez –entiéndase como los pueblos de la Sierra de Cádiz- y la represión golpista en la propia ciudad era muy fuerte y recordó que los falangistas de Mora Figueroa fueron los que empezaron la represión, por ejemplo, en el pueblo de Villamartín.
También el papel de la ciudad de Jerez en la represión contra la población serrana se probó cuando el historiador explicó que esta ciudad llegó a convertirse en un centro importante, donde fueron traídos a la cárcel de la Plaza Belén presos de la Sierra –algunos, juzgados ya en otras localidades sin ningunas garantías procesales; otros, pendientes de juicio, sin esperar tampoco ninguna garantía- y ejecutados por la “justicia militar” mediante un presupuesto denominado como la “justicia al revés”, porque es utilizado el delito de “rebelión militar” tipificado en el Código de Justicia Militar anterior al golpe de estado de 1936 por aquellos mismos que se habían rebelado contra el gobierno legítimo de la II República. Basándose en sus propias investigaciones, y apoyándose también en las de la Asociación “Jerez Recuerda”, este historiador recordó además que se da un número altísimo de casos registrados como ejecutados en Jerez que no son ni de esta ciudad, ni de su término municipal, y sí lo son, en cambio, de otras localidades como Setenil, Alcalá del Valle, Torre Alháquime, Sanlúcar..., llegando a alcanzar el número de treinta las personas que fueron ejecutadas en esta población, según datos extraídos de los resultados de las investigaciones publicadas y llevadas a cabo hasta el momento.
Por otro lado, y centrándose en un estudio parcial realizado por el propio Fernando Romero en las localidades serranas de Alcalá del Valle, El Gastor, Torre Alháquime y Villamartín, subrayó el autor que existe un número que sobrepasa la treintena de vecinos de estas poblaciones a los que se les sometió la vía de los Consejos de Guerra en la ciudad de Jerez de la Frontera desde 1939. No obstante, y aparte de los ejecutados en esta ciudad, también afirmó el historiador que existían otros tipos de muertes atribuibles a la represión, como los casos documentados relacionados con las enfermedades contraídas como consecuencia de la reclusión, u otros vinculados con el agravamiento de enfermedades adquiridas previamente al ingreso en la prisión de Jerez.
El día jueves, 14 de enero, continuaron las Jornadas con la presentación del libro “Su silencio es nuestra voz. De la esperanza republicana a la sublevación militar y la represión en Espera, el pueblo de la Reforma Agraria” , del historiador Fernando Sígler Silvera, quien fue presentado previamente por Manuel Antonio Barea Rodríguez, Jefe del Departamento del Archivo Histórico Municipal, como preámbulo a la conferencia que daría a continuación dicho autor.
Hemos de recordar que este libro fue ya presentado en la población de Espera el 11 de agosto de 2008, en el Salón de Usos Múltiples de dicho municipio gaditano con una gran acogida del público espereño y la noticia fue ampliamente difundida por este medio, igual que la presentación del libro de Fernando Romero. No obstante, hemos de recordar que el libro de Sígler es un libro que él mismo denominó como colectivo, basado en la recogida de testimonios documentales y orales, concluyendo con un álbum fotográfico de 50 páginas que resumen el sentido de la obra. Mediante el estudio de la estructura de su obra, el lector realiza un paseo por la historia de Espera que comienza con el período de gobierno del Frente Popular y continúa su recorrido ahondando en la gestación de la sublevación militar y en la estructura de poder que se estableció en el municipio tras el triunfo del golpe de estado de 1936 y, también, en cómo esta nueva situación repercutió en el proyecto de reforma agraria que se había ensayado en Espera y clasificado por el gobierno reformista del primer bienio republicano presidido por Azaña como “proyecto pionero a escala nacional”. De hecho, el propio autor del libro ya señaló en su momento que el municipio de Espera fue el primero de toda Andalucía, y el segundo del estado español, que aplicó este “proyecto emblemático” de la Reforma Agraria de la II República. En consecuencia, la travesía final de esta obra desemboca, inevitablemente, en unos capítulos sobrecogedores para la historia de Espera que profundizan en el carácter de la represión golpista del 36, de las instituciones represivas que se crearon, de la existencia paradójica de la “justicia al revés” y de los tipos de víctimas que los sediciosos causaron como resultado de su rebelión.
Durante la proyección que Fernando Sígler ofreció al público durante la presentación de su obra, destacó un par de imágenes relacionadas con una visita de los directivos del Instituto de Reforma Agraria (IRA), entre los que se encontraba el director general del IRA, Adolfo Vázquez Humasqué, dirigiéndose a los campesinos espereños el 9 de enero de 1933. El autor del libro insistió en mantener que la imagen que generalmente se ha transmitido hasta ahora del campesinado andaluz durante la etapa de la II República es fundamentalmente la que se difundió como consecuencia del crimen de estado cometido en la pedanía de Casas Viejas, y recordó que a muy pocos kilómetros de la tragedia, en Espera, se estaba produciendo el espaldarazo oficial a un proyecto empresarial promovido por los campesinos espereños donde se mantenía un diálogo entre la Administración y el pueblo de Espera, y donde existía un proyecto de viabilidad social cuya finalidad era absorber el paro forzoso.
Terminó Fernando Sígler la primera parte de su intervención realizando un repaso gráfico de las diferentes víctimas causadas por la represión golpista y de las personas perseguidas en aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas. Puntualizó también que la intención final de esta parte de su trabajo sobre Espera era que se recogiera el testimonio oral de los familiares y que el título de su libro significaba que el silencio de las víctimas había sido cubierto por las voces de quienes precisamente habían dado sus testimonios desde diferentes lugares diseminados por la geografía española -donde residen los descendientes de estas víctimas-, prestando esta colaboración para reconstruir la historia en los aspectos donde no existía documentación.
Todo ello sirvió de prólogo para enlazar con su conferencia “De las Cortes a la prisión de la Gestapo. La tragedia de Muñoz Martínez, el único gaditano de izquierdas de las tres legislatura republicanas”, en donde disertó sobre la figura del chiclanero Manuel Muñoz Martínez cuyo estudio, según explicó Sígler, tiene relación con un proyecto de investigación que se traducirá brevemente en la publicación de un libro que ha sido patrocinado por la Delegación de Ciudadanía de la Diputación de Cádiz, en el marco de los proyectos de recuperación de memoria histórica publicados a “Papeles de Historia”, asociación a la que pertenece este historiador.
Insistió el conferenciante que la idea de este proyecto no ha sido otra que la de reconstruir la historia de un personaje que “paradójicamente no ha sido valorado en la historia política de la Provincia de Cádiz, siendo una personalidad de primer orden, a escala nacional, incluso”. De este modo, el autor de esta interesante biografía resaltó que Muñoz Martínez “fue un profesional militar brillante; fue un destacado dirigente político, adscrito a la línea de Manuel Azaña...; tuvo cargos importantísimos durante el período republicano; fue brevemente Gobernador Civil de Cádiz, a partir del triunfo del Frente Popular; fue Director General de Seguridad en unos momentos muy delicados de la política republicana y, sobre todo, de la retaguardia republicana en Madrid... Por otra parte, fue un alto dirigente de la masonería española; llegó a tener el máximo grado de la orden masónica en España. Por lo tanto, es una personalidad que merece la pena ser conocida, y merece la pena ser difundida su tarea política, masónica y profesional...”
Durante el transcurso de su discurso, declaró el ponente que el intento de recuperar a Manuel Muñoz Martínez tenía relación con otros intentos de recuperación de personalidades no muy conocidas. En ese sentido, se refirió, como ejemplo, a la labor de su compañero Antonio Moral Benítez que realizó la tarea de reconstrucción de la figura política de Manuel Moreno Mendoza, primer alcalde republicano en Jerez.
Como militar, Fernando Sígler destacó de Muñoz Martínez su labor conspirativa contra la dictadura de Miguel Primo de Rivera, utilizando esta faceta militar para “retomar esa tradición de participación política del estamento militar, pero desde un punto de vista liberal... Fue un conspirador militar, pero procurando la llegada de la República”. También resaltó su importante implicación como alto rango de la masonería española y como alto dirigente radical-socialista y de Izquierda Republicana, llegando a afirmar que Muñoz Martínez fue “la representación viva de la ciudadanía gaditana en el Parlamento nacional durante todo el período republicano”.
Se detuvo algo más el historiador en profundizar en su papel como Director General de Seguridad y aseguró que “tuvo la responsabilidad de estar al frente del encargo más delicado del gobierno republicano una vez comenzada la guerra civil”. Según Sígler, el desempeño de este cargo ha dado pie a una amplia literatura centrada en atribuirle la responsabilidad de dos hechos controvertidos ocurridos en la retaguardia republicana en Madrid. Por una parte, se refería al asalto a la Cárcel Modelo en agosto de 1936 y, por otra, a las sacas de presos de noviembre del mismo año, que tuvieron un trágico destino en Paracuellos del Jarama, donde hubo más de mil fusilamientos sin causa previa..
Sobre el primer hecho mencionado, el asalto a la cárcel, Sígler recordó que Muñoz Martínez, por tener una salud muy precaria, estuvo el mismo día de los hechos hospitalizado, y atribuyó la responsabilidad de los acontecimientos a la situación de tumulto y al desbordamiento de la legalidad institucional en unos momentos “en que el golpe no había triunfado en Madrid y la población estaba muy susceptible ante la posibilidad de un avance rebelde sobre la ciudad”. Por otro lado, sobre el segundo episodio -el referente a las sacas de presos que terminarían en Paracuellos- el ponente expuso la imposibilidad de la responsabilidad de Muñoz Martínez en el mismo, debido a que el día anterior –06 de noviembre de 1936- ya se había desplazado todo el gobierno republicano a Valencia y fue Santiago Carrillo quien sustituyó a Muñoz Martínez como encargado del orden público. A pesar de recordar el conferenciante la coincidencia de la historiografía en definir como ambiguas las explicaciones dadas por Carrillo, también subrayó que, según unas investigaciones realizadas en el Archivo Histórico Nacional por Javier Cervera, éste está de acuerdo en afirmar que fueron asesores soviéticos quienes propusieron la decisión final.
También explicó Sígler, que la única firma hallada de Muñoz Martínez en una orden de saca de presos, es una fechada el día 07 de noviembre -cuando se suponía que el Director General de Seguridad estaba en Valencia-, un dato que hace que el historiador afirmara sobre la existencia de una falsificación de la época para propiciar esa saca de presos.
Terminó la intervención de Sígler explicando cómo fue el exilio francés de Muñoz Martínez; cómo fue localizado por la GESTAPO y posteriormente apresado por la policía militar alemana en el Castillo de Treougry, en el pueblo de Pont-l’Abbé (en el finisterre francés) el 14 de octubre de 1940; cómo fue conducido a la “terrorífica” Prisión de La Santé, en París -donde estuvo año y medio recluido- y cómo fue finalmente entregado por la policía alemana -previa autorización del gobierno colaboracionista francés de Vichy que sabía que iba a ser ejecutado- a la policía franquista, en la frontera de Irún, el 26 de agosto de 1942.
Tras un receso de varios minutos, comenzaría la segunda conferencia del día titulada “El papel de la Diputación de Cádiz en la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil: El Bosque, Grazalema, Torre Alháquime y Puerto Galis-La Sauceda”, que impartió Juan Carlos Perales Pizarro, Historiador y Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz. Esta conferencia fue presentada por la Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” con las siguientes palabras:
“Cuando hicimos público nuestro trabajo de investigación ‘Las Cifras de la represión en Jerez de la Frontera tras el Golpe de Estado Militar de 1936: una aproximación’, que se ha dado a conocer mediante tres vías diferentes (en noviembre de 2004, mediante nuestra intervención en las XI Jornadas de Historia de Jerez en esta misma Sala; en mayo de 2007, a través de la presentación del nº 13 de la Revista de Historia de Jerez, y recientemente, con la reedición del mismo trabajo como una publicación independiente realizada por la Delegación de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Jerez), ya incluíamos un apartado que con título ‘Fosas Comunes’, hacíamos una referencia al caso del cortijo ‘El Marrufo’ y a una de las fuentes que nos facilitaba información concreta sobre la existencia de fosas en dicha zona perteneciente al término municipal de Jerez de la Frontera, cercana a la Aldea de la Sauceda.
Dicha fuente no era otra que un artículo publicado en el Diario de Jerez, el 17 de mayo de 2004, firmado precisamente por J. Carlos Perales Pizarro, que entonces investigaba la represión golpista que se dio en Alcalá de los Gazules, población cercana a la de Cortes de la Frontera y, por tanto, a la Sauceda. Dicha referencia, junto a otras ya escritas en documentos y textos históricos, sumadas a ciertos testimonios orales, nos hacían pensar que el caso de la finca
‘El Marrufo’ podría ser el más importantes de la provincia de Cádiz, en cuanto al número de víctimas del golpismo inhumadas en un punto determinado.
Sólo la exhumación de la fosa, o fosas, de ‘
El Marrufo’, podría ratificar lo que son hoy día hipótesis, teorías, cábalas..., que se han realizado a través de las diferentes fuentes y testimonios que, hasta el momento, sólo nos han servido para especular matemáticamente con las cifras. Unos testimonios y unas fuentes que nos sirven en bandeja la posibilidad de apertura de fosas comunes reales, repletas de una triste realidad que, por ahora, se resiste a descubrirse debido a trabas burocráticas y económicas, y a una falta de contundencia para hacer cumplir, no sólo la Ley, ni los deseos de investigadores y asociaciones de memoria histórica y de derechos humanos, sino los sueños de los familiares de unas víctimas que caprichosamente fueron asesinadas en pro de la causa golpista.
Con la presentación de la conferencia ‘El papel de la Diputación de Cádiz en la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil: El Bosque, Grazalema, Torre Alháquime y Puerto Galis-La Sauceda’, hemos querido dar la importancia que debe merecer el diseño del ‘Mapa de Fosas’ de Cádiz, de la misma forma que lo hacemos con el de Andalucía, pero con el propósito de que ello pase lo antes posible del papel a la tierra: del campo teórico al terreno de la prática, como ya ha ocurrido en otras ocasiones”.

El conferenciante, que continuó después de la introducción oportuna que hizo la Presidenta de la Asociación, realizó una presentación de todas las cuestiones que actualmente lleva la Diputación Provincial sobre la Memoria Histórica, centrándose fundamentalmente en el tema específico de las exhumaciones.
De este modo, comenzó explicando que el Servicio de Recuperación de la Memoria Histórica pertenece, igual que otros servicios existentes, a la Delegación de Ciudadanía, vinculada al Área de Presidencia de la Diputación Provincial de Cádiz, y empezó a funcionar en el año 2008 para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica y proceder a exhumaciones. Además -siguió explicando Perales- que se ha realizado un trabajo pionero en cuanto a la creación de un servicio específico de Atención a las Víctimas, poniendo de relieve que era la primera vez que una Administración prestaba su infraestructura y medios para atender a las víctimas de la dictadura o, por lo menos, para escuchar sus inquietudes.
Citó también la creación de un Área de Formación y Sensibilización y la edición de una agenda en conmemoración de las mujeres gaditanas represaliadas por el golpismo y la dictadura; también explicó la grabación de un CD titulado “Carnaval de la Memoria”, ya agotado, donde se ponía de relieve el interés que suscitó este tema entre las agrupaciones del Carnaval de 2008 con una recopilación de las actuaciones con letras relacionadas con la Memoria Histórica.
Por otro lado, enfatizó la importancia que tiene la creación del Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica, celebrando jornadas en una primera fase que sirva, al mismo tiempo, para complementar una futura segunda fase de creación de una Guía Didáctica para ser repartida entre los institutos de la provincia y formar parte del programa de la asignatura de Historia para los alumnos de Enseñanza Secundaria y Bachillerato. Esto último lo enlazó con un último apartado relacionado con las convocatorias de subvenciones que se han realizado durante dos años, justificándolas con razonamientos vinculados a las exhumaciones de fosas, ediciones de libros, concesión de becas de investigación, organización de jornadas y a celebración de homenajes.
Centrándose en la cuestión de las fosas, admitió el Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz que desde el año 2004 sólo se han efectuado dos exhumaciones, y reconoció que el “Mapa de Fosas” de la Provincia de Cádiz es un mapa incompleto y no recoge todas las fosas que posiblemente puedan existir. También quiso hacer un poco de historia y recordó algunos ejemplos concretos de exhumaciones parciales y voluntariosas, como la del caso de Juan Guerrero, o como la de los restos de Florentino; o como el de Jimena de la Frontera que se interrumpió debido al golpe de estado de 1981...
Continuó con el recorrido histórico de las exhumaciones gaditanas hasta llegar a la realizada en el cementerio de El Bosque, e informó que ésta fue la primera exhumación que se hizo tras la aprobación en 2003 del Decreto de la Junta de Andalucía, gracias a los testimonios de los familiares de las víctimas asesinadas y, especialmente, a las declaraciones realizadas por el nonagenario Juan Vázquez que, por primera vez en su vida, reconoció públicamente su participación en el enterramiento de dos grupos de víctimas (el grupo de Ubrique y el de Benamahoma-Grazalema) y confeccionó un croquis con la ubicación exacta de los restos mortales.
Tras contar algunos detalles pormenorizados del caso de El Bosque, explicó Perales que la segunda exhumación importante llegó en el año 2008, cuando se intervino en una de las fosas “más siniestras de la guerra civil en la provincia de Cádiz”. Se refería concretamente a la denominada “Fosa de las Mujeres”, en Grazalema, en donde yacía un grupo de mujeres que fueron asesinadas sin tener ninguna responsabilidad política alguna, además de un muchacho adolescente que, al parecer -y según las hipótesis barajadas, debido a la posición que ocupaba en la fosa- fue el que se encargó de abrir la fosa antes de ser asesinado.
En cuanto a intervenciones futuras, el Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz señaló que existen dos exhumaciones que próximamente se efectuarán: la de Torre Alháquime y la de la fosa de la finca “El Marrufo”. Ambas se llevará a cabo a través de la Asociación “Papeles de Historia” a la que se le ha dotado de subvenciones específicas para la ejecución de los mencionados trabajos.
En el caso de la fosa de Torre Alháquime, comentó el dicente que no se ha producido todavía la exhumación correspondiente que había planificada para una ejecución inmediata debido a la cantidad de agua de lluvia que ha caído en este último mes de enero. En relación con la fosa del cortijo “El Marrufo”, situado en el término municipal de Jerez de la Frontera, anunció J. Carlos Perales que se realizará tan pronto que el proceso requerido avance.
Sobre la fosa de “El Marrufo”, matizó que se le ha dado también el nombre de “Fosa del Valle de La Sauceda”, porque es más aceptable hablar del Valle de La Sauceda, desde el punto de vista geográfico, que de "El Marrufo", ya que –aun existiendo la "Fosa de El Marrufo", en el sitio geográfico conocido como “El Marrufo”- también en el Valle de La Sauceda se dan otras fosas comunes, tanto en el propio poblado de La Sauceda como en otras zonas del valle que lleva este nombre.
Según Perales, el procedimiento que se seguirá para la consecución de este objetivo va a ser el que sigue. En primer lugar, Diputación Provincial firmará un convenio con la Junta de Andalucía, a través de su Comisario de la Memoria Histórica, Juan Gallo González, por el que se aprobará oficialmente una subvención económica a “Papeles de Historia”; una vez firmado este convenio, se convocarán a los Ayuntamientos de los municipios que tienen implicación en dicha zona, es decir, a Jimena de la Frontera, Alcalá de los Gazules, Ubrique, Algar, San José del Valle y Jerez de la Frontera; por último, se convocarán a los colectivos de Memoria Histórica que “también se quieren personar en el tema de la exhumación”.
Insistió Perales en decir que la "Fosa de El Marrufo" está perfectamente localizada e identificada, y se procederá a la ejecución de la exhumación con los avales pertinentes de la Junta de Andalucía, del seguimiento del Protocolo de Exhumaciones, en cuanto materialmente sea posible. Recalcó el mencionado conferenciante que este proyecto de exhumación de "El Marrufo" se completaría con la exhumación de todos los cadáveres que, según los cálculos estimados, suman aproximadamente el número de 300. Posteriormente, una vez exhumados la totalidad de los restos, se trasladarían al cementerio abandonado de La Sauceda, el cual sería adecentado previamente para la ocasión -y con la colaboración de la Diputación Provincial de Málaga- para permitir de este modo la oportuna inhumación y la instalación de un monolito en recuerdo de las víctimas.
En este sentido, la inhumación prevista se hará teniendo en cuenta el trabajo realizado anteriormente en otras zonas como Grazalema o El Bosque –o el que hay proyectado para Torre Alháquime-. Esto significa que ello se hará mediante la individualización de los casos y el empleo de cajas separadas que puedan en un futuro facilitar la identificación de los cadáveres si surgiera la posibilidad de proceder a las pruebas de ADN de una manera más rápida y menos costosa que las que existen en la actualidad. De este modo, puntualizó el Director de la Delegación de Ciudadanía, “permitiría cerrar esta herida abierta...”
Terminó su exposición con la proyección de un documental, realizado con la colaboración del Servicio de Prensa y Vídeo de Diputación Provincial, del que dijo al comienzo de su discurso que “de alguna manera resume –yo creo que de alguna manera muy emotiva y simbólica- lo que estamos haciendo, y lo que pretendemos seguir haciendo, desde la Diputación Provincial... Que de alguna manera contesta, o trata de equilibrar o rellenar, este vacío que con mucha razón se critica... que por parte de las Administraciones se hace poco o se hace insuficiente para recuperar la memoria histórica”
El tercer día, 15 de enero, comenzó con la participación, en primer lugar, del periodista, poeta y escritor Juan José Téllez Rubio quien trajo a la mesa su conferencia “Poesía y Memoria Histórica: la represión contra los intelectuales durante el golpe de estado de 1936 y la dictadura franquista”, siendo presentado en primera instancia por el escritor jerezano José Ruiz Mata quien haría un repaso minucioso a toda la trayectoria profesional, cultural, personal y solidaria del conferenciante que hizo que éste bromeara con la extensión de su currículo cuando inició su exposición. De esta manera fue cómo el escritor jerezano sintetizó finalmente su intervención:
“Como veis, (Juan José Téllez) es flamencólogo, periodista, escritor, poeta... Toca casi todos los palos que se pueda tocar dentro del mundo de la cultura, pero siempre ‘heterodoxum’; pero sobre todo –y creo que es su mayor virtud- con una palabra pausada, exenta de violencia, con el verbo preciso para decir lo que quiere decir. Yo creo que es una gran virtud que muchos quisiéramos para nosotros, que es la gran virtud de decir todo lo que se quiere decir sin tener que crispar a nadie –otra cosa es que se crispen-..., y diciéndolo de una forma que suena lógica –si no es lógica es porque el que escucha no lo quiere escuchar así-. A mí, particularmente, me agrada escuchar sus programas porque me dan una paz especial y, a la vez, está diciendo las cosas que uno quiere oír en contra de todo este sistema montado, de una cultura vendida, o de una sociedad demasiado egoísta...”

Previamente a la intervención de ambos, fue la Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, María José Ruiz, quien hizo la presentación del acto con las siguientes palabras que sirvieron para expresar la idea que esta Asociación poseía acerca de las actividades que se desarrollarían más tarde en aquella inolvidable jornada:
“Durante la inauguración hace dos días de las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez nos referimos al programa de las mismas como el resultado de un interés por parte de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica ‘Jerez Recuerda’ por conciliar dos mundos diferentes, pero complementarios, para un mismo fin. Si afirmábamos que el objetivo común era en definitiva la búsqueda de la Justicia, también es cierto que la forma de llegar a ella era muy diferente dependiendo del ámbito de procedencia de las personas o entidades pertenecientes a estos sectores sociales que habíamos dividido en aquellos dos mundos.
Durante los primeros días hemos tenido una buena muestra de lo que es la historiografía, la investigación y la ciencia aplicada en el campo de la recuperación de la memoria histórica. Todas estas herramientas han servido como un medio de expresión fundamental para llegar a entender parte de nuestras vidas y de nuestras muertes, contrarrestando en cierto modo el virus contagioso de la mentira y la manipulación que tantos años ha dominado el universo académico heredado de la dictadura. Un virus que renueva sus fuerzas cada vez que ciertos grupos de personas aparecen cabalgando sobre nuevas oleadas revisionistas de la historia, dedicándose a edulcorar lo que siempre ha sido evidente para combatir la búsqueda de justicia y verdad que otros grupos humanos han emprendido amparados por la razón y la experiencia.
En este tercer y último día hemos añadido un elemento enriquecedor que siempre echábamos de menos en las anteriores ediciones de memoria histórica de la ciudad de Jerez. De esta manera, la idea de inclusión de un apartado dedicado al mundo de la literatura, la poesía, la música y el arte no obedece más que a la necesidad de complementarlo con la vía de la ciencia como un método de expresión y de divulgación que no sólo sirva para implicar a más sectores de la sociedad en la recuperación de la memoria histórica, sino para que realmente sea un instrumento válido de difusión popular.
Creemos que el mensaje que la cultura debe transmitir por encima de todo es aquel que nos acerca a los grandes principios de la humanidad -que hace que ésta evolucione con el tiempo-, más que aquel otro que termina por embrutecerla trasladándola a los orígenes de las cavernas.
No asumimos por tanto la '
cultura' como un argumento exclusivo si ello va a servir para seguir manteniendo en nuestras calles, por ejemplo, a nombres como Tomás García Figueras, José María Pemán o José de Soto Molina -nombres muy conocidos por sus diferentes niveles de implicación en el apoyo al golpe de estado de 1936 y a la dictadura que le siguió-. Y no lo asumimos porque nunca ese argumento debería de estar por encima de los derechos humanos.
Es preciso recordar que entre la lista de víctimas publicada por nuestra
Asociación podemos hallar a personas relacionadas con el magisterio, como Teófilo Azábal Molina, Juan Antonio Marín o Carmen Hombre Ponzoa; también a escritores o articulistas, como son los casos de Francisco Guerra Tenorio, Juan Taboada Jiménez o Avelina Díaz Calvo; o personas como Sebastián Oliva Jiménez, director del semanario 'La Voz del Campesino', cuya importancia en la difusión de los problemas del campesinado andaluz fue enorme durante la II República. Y tampoco nos olvidamos de aquellos casos, como el del escritor jerezano Manuel Moreno Barranco, asesinado en la cárcel de Jerez en febrero del año 1963: una fecha que se aleja del inicio del golpe de estado, pero que pone de relieve el carácter represivo que tuvo la dictadura durante todo el tiempo que ésta duró.
Con el título ‘
Poesía y Memoria Histórica: la represión contra los intelectuales durante el golpe de estado de 1936 y la dictadura franquista’, hemos querido dar cabida a ese mundo que hacía tiempo queríamos implicar en la recuperación de la memoria histórica de nuestra ciudad”.

Para finalizar esta introducción, Mª José Ruiz añadió como homenaje personal las siguientes palabras:
“Además, a mí me gustaría personalmente recordar a todas las personas que formaron parte de lo que fue el Ateneo Cultural Obrero de Jerez durante el período de la II República. Me gusta recordarlo porque aquellos jóvenes -la mayoría de los integrantes de ese Ateneo eran personas jóvenes- eran hijos del proletariado jerezano. Eran jóvenes que pertenecían a las juventudes socialistas, a las juventudes anarquistas y comunistas; pues ellos eran la cultura alternativa de aquella época. Eran jóvenes que llevaban un mundo nuevo en sus corazones, y por llevar un mundo nuevo en sus corazones, fueron perseguidos, y fueron asesinados muchos de ellos.
Desgraciadamente no pudieron ver ese mundo, y los que quedaron vivos, tuvieron que someterse a la situación de la dictadura... Lo que es verdad es que aquel movimiento, aquella fuerza joven, desapareció totalmente.
De aquellos jóvenes, me gustaría recordar los nombres de María Luisa Cobo Peña y su hermano Antonio; de Julio Díaz Calvo y, también, de Antonio Narbona...”


Introdujo Juan José Téllez su disertación rememorando el título de una canción del cantautor portugués Luis Cilia, cuyo título “Contra la idea de la violencia, la violencia de la idea” le sirvió al escritor y periodista como un referente para defender la premisa consistente en que “las ideas deberían de ser felizmente violentas, lo suficientemente violentas como para transformar la realidad que las rodea”, e introducir de esta manera un discurso acerca de la represión de la creatividad y del pensamiento a partir del golpe de estado de 1936, guiando a la audiencia por un magistral recorrido histórico iniciado con unas palabras de José María Pemán, las cuales estuvieron presentes durante los tres días que duraron las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez.
Fue Téllez quien acertó en decir que dichas palabras (“La idea de turno o juego político, ha sido sustituida para siempre, por la idea de exterminio y de expulsión, única válida frente a un enemigo que está haciendo en España un destrozo como jamás en la Historia nos lo causó ninguna nación invasora... Por eso es por lo que decía que esta guerra además de necesaria era conveniente...”) estaban muy bien traídas porque venía a reafirmar lo que otros intelectuales fascistas proponían en aquel momento, y era que “no era solamente necesaria una guerra, sino un exterminio”.
En contraste con lo que sobrevino tras el golpe de estado, afirmó Téllez que la Segunda República española sí provocó la consolidación de la heterodoxia y del pensamiento diverso como fórmula de convivencia en un país demasiado habituado a los sucesivos entierros de la democracia que siguieron a la abolición de la Constitución de 1812, por parte de Fernando VII, y que jalonaron buena parte del siglo XIX y en gran medida el siglo XX. De esta manera -siguió ilustrando Téllez-, la República española supuso una eclosión cultural insólita en libertad, en la España del siglo y medio anterior. Recordó que corrientes como el futurismo, el surrealismo, o ejercicios de pensamiento absolutamente nada convencionales, al pairo de la Institución Libre de Enseñanza -y, sobre todo, de la consolidación de los llamados “valores republicanos” que tienen mucho que ver con “la tradición laicista de la Revolución Francesa”-, cuajan en este período de la historia española con una inusitada fuerza.
También recordó el conferenciante el papel importante de la mujer en esta etapa histórica cuando ésta accedió por primera vez en España al sufragio universal y cuando logró ciertas conquistas ligadas a la creatividad literaria y artística y vinculadas, también, al pensamiento. Todo ello en un momento donde aparecen una serie de creadoras y pensadoras que definitivamente abandonan el gueto de las actividades domésticas a las que, hasta ese instante, estaba sometida la mujer.
En contraste, insistió Téllez, la emergencia de la mujer como actriz de la historia fue sustituida por la Sección Femenina, y aquella diversidad creativa que suponía la convivencia de ideas –aun estando enfrentadas en ocasiones, pero en un clima de plena legalidad- fue suplantada por la censura, el exilio, la cárcel o la muerte “como único destino de cualquiera que se moviera en aquel país tan parecido a un cementerio”.
Continuó con su exposición explicando que la represión, la ejecución y el exterminio del pensamiento se llevó a cabo en muy distintos frentes. Uno de ellos, fue el mundo de la Educación de donde surgieron muchos maestros que fueron ejecutados y exterminados en los primeros días del golpe de estado, los cuales tenían familiares que, a la vez, eran desahuciados de las casas que tenían cedidas por su magisterio. Pero, además, no sólo la represión fue ejercida contra el medio escolar convencional, o el marcado por la Institución Libre de Enseñanza, sino que golpea de plano en las actividades pedagógicas que se llevan a cabo “a través de las llamadas universidades populares, o a través de los ateneos libertarios”.
Aportó Téllez información sobre la extensión de la represión hacia otras facetas de la vida y de expresión artística. De esta manera, dio ejemplos de ello disertando sobre el mundo de la tauromaquia, del flamenco y la copla, así como de los casos concretos de persecución y represión contra los intelectuales y artistas que precedieron otros capítulos, como el caso de los “cientos de periodistas ejecutados en este país”.
Introduciéndose en el mundo del periodismo –y dejando de un lado la referencia realizada sobre las numerosas ejecuciones de locutores de radio y de periodistas- el ponente explicó que la mayoría de las cabeceras de periódicos y las emisoras de radio fueron absorbidas por el gobierno de Burgos, a raíz de un decreto creado para el mismo fin, además de haberse implantado la censura que, con matices, se prolongó durante todo el período de la dictadura.
De este modo, y sin ninguna otra alternativa, el grueso del “exilio republicano” se dirigió a lugares tan diversos como Marruecos, Argelia, Orán y, por supuesto, Francia. País este último que, para Juan José Téllez, “trató de una forma absolutamente deshonesta a la República española”. De hecho, siguió profundizando en el tema el periodista, y afirmó que si “Léon Blum hubiera tenido el valor de levantar el bloqueo para la importación de armas del Gobierno republicano, tras la Batalla del Ebro... es probable que la guerra hubiera dado un giro en aquel momento histórico, sobre todo teniendo en cuenta que ya se empezaba a ver los colmillos al nazismo y al fascismo italiano”. Desde luego, estas afirmaciones que hacía Téllez de Francia iban muy en consonancia con las que realizaba acerca de la actitud permisiva del Reino Unido con el nazismo y el fascismo italiano en la zona del Estrecho de Gibraltar.
Pero, volviendo al tema del exilio francés, siguió exponiendo la cuestión y acertó en recordar que Francia fue el punto de destino de “los republicanos que huyen tras la caída de Barcelona”, y que “Francia les hacina en campos de concentración, en unas condiciones absolutamente peregrinas y algunos, eso sí, logran llegar a algunas de las ciudades del Sur de Francia -Marsella, Toulouse...- y, sobre todo, a París”. Ya en Francia, nos recuerda Téllez Rubio, Pablo Neruda organizó a algunos exiliados para llegar a Chile, por medio de barcos; durante el viaje, algunos se quedaron en Argentina, que “se convierte en uno de los puntos cruciales del exilio español”, y en donde habían recalado algunos escritores y gentes del mundo artístico.
Téllez destacó la presencia en Argentina de Falla, exiliado desde los comienzos del golpe de estado, y los intentos de José María Pemán por atraérselo, sin éxito, a la España fascista. Eso sí, una vez producido el fallecimiento de Falla -“uno de los mascarones de proa del exilio español”, en en palabras de Téllez- el regreso de sus restos a España “fue una de las grandes traiciones a la propia personalidad de Manuel de Falla y una victoria pírrica del franquismo”.
No dejó tampoco de referirse al exilio cubano y al mexicano -donde los españoles influyeron de manera importante con sus aportaciones ideológicas, artísticas, culturales, intelectuales y profesionales-; ni a la segunda oleada del exilio en Francia, Reino Unido, Italia, Bélgica y Suiza, especialmente en los años 60 y 70; ni al fenómeno que él denomino “exilio interior” y del que fueron víctimas personajes como el jerezano Teodoro Miciano, el algecireño Ramón Puyol, así como José Luis Cano o Vicente Alexandre. Terminó Téllez Rubio sentenciando que “la dictadura franquista no sólo fue un crimen contra sus disidentes; la dictadura franquista no sólo mató, encarceló y exilió; la dictadura franquista acuñó un imaginario absolutamente rancio, beatón, absolutamente triste, gris, aburrido, cuyos ramalazos lamentablemente todavía vivimos a diario, cuando asistimos a una especie de retrofranquismo, no sólo en las declaraciones de los líderes políticos que podrían estar más o menos próximos a ese imaginario, sino de la gente normal y corriente que no sabe hasta qué punto el fascismo español sigue calando en su alma y, sobre todo, en su cerebro. Muchas gracias”.
Se dejó como clausura de las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez un recital poético-musical en el que intervinieron los poetas Domingo F. Faílde y Dolors Alberola, además del guitarrista flamenco iraní Kambiz Pakandam que se encargó del apartado musical. Para esta ocasión se había escogido la idea de ambientar el escenario con un tipo de luz específica que se proyectaría sobre los protagonistas para crear una atmósfera adecuada, desarrollando una puesta en escena atractiva y sobria mediante la mezcla del color rojo de los focos y la oscuridad casi absoluta de la Sala. Admitimos que no fue el momento de las cámaras fotográficas no profesionales, ni de las videocámaras de aficionados, que se nos antojaron mediocres, puesto que el espectáculo ofrecido estaba diseñado exclusivamente para el recreo de la asistencia, y sólo los que estuvimos allí pudimos disfrutar con plena intensidad de toda la estructura artística construida, sin suprimir ni un ápice el mensaje dramático que subyacía en todo momento, y a la que le rodeaba la necesidad de potenciar los sentidos que suele caracterizar la fusión del ritmo poético con los acordes musicales de la guitarra flamenca tocada con maestría.
Abrió el guitarrista el recital con una zambra titulada “Ziryab” (زرياب) e interpretada de tal forma que hizo que el público quedara absolutamente en silencio desde el primer momento, cuando se empezaron a oír las primeras notas de la pieza musical, compuesta por el músico iraní en el barrio granadino del Sacromonte que hacía de la música un viaje constante entre dos mundos que se hermanaban en aquel rincón de Jerez.
Un lugar de Jerez que acogió a un público enmudecido también por los versos estremecedores de los poetas Domingo F. Faílde y Dolors Alberola, quienes dieron lectura a una serie de poemas cargados de una belleza descriptiva que adornaba las historias relacionadas con la memoria y con la época gris que vivieron millones de ciudadanos y ciudadanas. Si Faílde afirmaba como preámbulo que no tenía memoria de la guerra civil (pues nació en 1948), pero sí de sus secuelas –“secuelas que emanan de una educación en valores racistas, que uno rechaza por instinto..., de valores religiosos basados en el terror”-, Alberola dio un homenaje, a través de cinco poemas (cuatro de ellos inéditos), a Federico García Lorca, a Luis Cernuda y a Antonio Machado, no sin antes recordar al auditorio el carácter “profético” de algunos poemas de Lorca.
De los cuatro poemas recitados por Domingo F. Faílde hemos querido resaltar “La sombra del celindo” que es el que da título al libro del mismo nombre:

La sombra del celindo
(Lugares comunes)
DESPUÉS de muchos años y una vida
lo suficientemente larga como
para, por, según, so, sobre, tras,
la celinda del patio dejó de dar flores,
el pozo se secó, la madreselva
era un triste muñón amarillento
y la parra, sin uvas,
apenas recordaba las veladas de estío,
entre el ir venir a la cocina
y el rumor de las jarras de vino al escanciarse.
Qué fue, qué sucedió, qué detuvo el trajín de los relojes
en un momento: nadie sabe la hora, el día
ni la estación o el año del cataclismo aquel
que abrió la puerta y se marchó en silencio,
llevándose consigo las cosas del baúl,
los muñecos de trapo y los bastones,
náufragos de otros mares.
Se presiente la vida, sin embargo,
en las pardas baldosas que no limpió la lluvia
y unos papeles sin color, que fueron
alas de la noticia y ahora ruedan,
se resbalan, abúlicos e insomnes,
por el suelo sucísimo.
Recuerdo
aquellas tardes idas, tan cálidas y lentas,
la música envolviendo
el perfume a manzana de la siesta,
los versos clandestinos
o el contrapunto alegre de las conversaciones.
Recuerdo, porque acaso
la vida a cierta edad es la memoria,
el tedio sofocante de los largos veranos,
el silencio que hervía en los arpegios
cuyas notas tan sólo yo escuchaba
y las historias de mi madre: el cura
a quien los milicianos talaron, como a un árbol,
y, antes de hacerlo arder, le taparon la boca
con las ramas caídas, o el relato
de los moros tocando a degollina
cuando entraron las tropas de Franco y por las calles
bajaban arroyadas de sangre, en cuyas ondas
navegaban, dolientes, los navíos.
Yo, pecador, ya entonces, nueve años,
letra inglesa diaria, algunas cuentas
y esas lecturas lóbregas que se quedan grabadas,
sabía que la vida era una rampa oscura
y, al final, sin remedio,
me esperaban las mismas pesadillas:
tridentes, bayonetas, montañas de cadáveres
o el pequeño inconfeso que se perdió en la noche,
sí, reverenda madre, todavía la escucho
describiendo los gritos de aquel desventurado,
el escozor hiriente de sus lágrimas
o los clavos doliendo la carne divina,
sangre de Cristo, purifícame,
agua del costado de Cristo, lávame;
y así pasan los días –ya pasaron-
y así pasan los años –transcurrieron-
y yo, desesperado, quizás, quizás, quizás,
sin ninguna certeza sino esa culpa verde
que termina en las llamas.
Por fortuna,
uno se hace mayor y coge el tren
y se aleja en la noche del miedo y los pecados.
Descubre, mientras huye del temor y sus fábricas,
la santidad del cuerpo, la carne resurrecta,
los placeres del vino y los manjares,
de los libros prohibidos y el veneno
que llaman libertad.
Después de muchos años, uno vuelve
al exacto lugar del crimen. Y allí esperan
los fantasmas de entonces, más pálidos si cabe,
mientras el viento mueve la lámpara fundida
y el crepúsculo alumbra las descarnadas sombras.
Todo está igual: el patio, la celinda,
la enredadera, el pozo, los rumores, tú mismo,
y esa música extraña que te envuelve
con su melancolía.

El último poema de Dolors Alberola -“Oda posterior a la última oda”- se lo dedicó a Federico García Lorca y “a todos los asesinados de la guerra civil” y fue recitado con el acompañamiento de la guitarra del maestro iraní tocando una seguidilla que dio más fuerza a las desgarradoras palabras de la poetisa:
Oda posterior a la última oda
Ya tocan las campanas. Míralas como tocan.
Ya tocan las campanas. Óyelas como tocan.
Ya tocan las campanas.
Tócalas, como tocan los muertos las campanas.
Ya tocan las campanas goterones de sangre en el silencio.
Ya tocan torreones gavilanes de muerte en las esquinas.
Ya tocan en lo negro otras gotas de sangre más oscura.
Ya tocan las campanas. Llóralas como tocan.
Ya tocan las campanas. Bórralas como tocan.
Ya tocan las campanas. Huélelas como tocan.
Y si huelen a muerte. Mátalas cuando tocan.
Y si huelen a versos. Cántalas cuando tocan.
Ya tocan a la carne de Federico muerta.
Lagrimones de amor derraman las campanas, toque a toque.
Lagrimones de furia atraviesan los cielos inundados.
Estelas de dolor cruzan el cuerpo amargo de los barcos.
Delfines incendiados abren lucha en la tarde e izan lunas.
Toc. Toc. Gime el metal enloquecido.
Din dan don, la luna resquebraja.
Cling. Cling. Acompañan los vidrios de la pena.
Shi. Shi. Shiiiiii...
Ululando los cuervos de la muerte dibujan negras armas.
Se abren las ventanas,
casi se parten en dos los portalones de las casas.
La tierra se agrieta y en su vulva se levanta la flor de la discordia.
Ha muerto Federico. Va corriendo la voz, ciega cascada.
Ha muerto Federico. Federico García, el poeta.
Federico, el doncel,
el que tocaba alegre aquel piano,
el de la risa blanca, el de la voz de luna, el de los pobres.
Ha muerto Federico, Federico, sí, sí, el director de La Barraca.
¿Le mataron? ¿Por qué, por quéé, por quééé... ?
¿Por qué mataron vivamente a Federico?
Le atravesaron negras las almas del fusil.
Pam. Pam. Pampampampam, las almas hueras
dibujaron triángulos en el aire.
Ha muerto Federico. ¿Ha muerto el Señorito Don Federico García?
¿El de los versos tristes?
¿Y por qué han matado a Federico? ¿Y por qué se asesina a un poeta?
¿y por qué los romances deben oler a pólvora?
No, no, no, y secamente no. Federico está vivo
He oído su voz bajo la luna.
Esta mañana el río va cantando: Estáaa vivoooo el
poetaaaa.
Y repite, sus versoooos estáaaan vivooooos.
Y agrega, a remolinos: estáaaaa vivaaaaa suuuu manoooo
y haan creciiiiido jaramaaagos de mieeeeel entre sus deeeedos.
Ha muerto Federico (ha dejado la voz en una esquina)
y pasa el viento y, con la voz, duplica otra voz
y la deja caer por los balcones.
Está vivo el poeta
piiiiiiiiiiii, deslizan verdes
pájaros azules.
Está vivo el poeta,
grrrrr grrrr . smfffff va cantando el invierno,
y de sus hojas va enhebrando diciembre
y luego cose costurones de frío en sus espaldas.
Está vivo, don Federico García está más vivo que usted y la gallina,
agrega un granadino contra un granadino que desmiente.
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Dice Doña Asunción, mientras va santiguándose.
Federico, a la una. Federico, a las dos. Federico, a las tres,
responde si eres poeta:
¿Estás vivo o estás vivamente muerto?
¿O estás muerto o estás muertamente vivo?
Y Federico ríe,
ja, ja, ja, a través de las barbas de Don Perlimplín,
que se ha dejado barba para disimular los cuernos
.
Y Federico llora, bua, bua, bua, con lágrimas de Yerma
y maldice la vida, reseca en sus entrañas.
Y Federico ruge, tan fuerte que Bernarda se tapa los oídos.
Y Federico trota y es un caballo alegre Federico.
Y Federico,
pam, tac, plum, martillea los zapatos de la noche
con plata en las espuelas.
Doña Rosita llora. Mariana le busca a través de las nubes
y la luna se oculta y cambia así el futuro de los novios que huyeron.
Ha muerto Federico. No es verdad. Yo le he visto.
Ha muerto Federico. No es verdad. Son sus versos.
Ha muerto Federico. Ha muerto Federico. Ha muerto Federicooo.
Lárgate, láargate, laaaaaaaárgate con la pena a otra parte.
A las cinco de la tarde lo hemos visto pasar
con un doncel hermoso vestido de torero.
Iba clamando fuerte:
Si el aire sopla blandamente
mi corazón tiene la forma de una niña.
Si el aire se niega a salir de los cañaverales
mi corazón tiene la forma de una milenaria boñiga de toro.
A las ocho de la tarde,
mua, mua, mua, ha besado la luna a Federico.
No fueron las referidas las únicas interpretaciones de Kambiz Pakandam, pues entre la zambra y la seguidilla mencionadas, y tras la intervención poética de Faílde, también tocó una composición musical combinada de tres palos (minera, rondeña y taranta) para presentar a Alberola. Una vez recitada la “Oda posterior a la última oda”, finalizó el maestro iraní con una rumba titulada “Canción de primavera” ante la buena acogida y el entusiasmo del público y, también, ante la satisfacción de quienes hemos organizado estas III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez que, para muchos, serán recordadas en la ciudad como un evento que realmente era necesario.




sábado, 2 de enero de 2010

LA ASOCIACIÓN "JEREZ RECUERDA" EVALÚA NEGATIVAMENTE POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO LA APLICACIÓN EN JEREZ DE LA FRONTERA DE LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA


Ante el cumplimiento del segundo aniversario de la entrada en vigor de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” considera que la aplicación en Andalucía y, particularmente, en la ciudad de Jerez de la Frontera de dicha Ley ha sido escasa y que, del mismo modo que ocurrió con el balance de 2008, no le ha quedado otra opción que considerar de forma negativa los resultados de las gestiones realizadas por esta Asociación durante el año 2009.
Tal y como apuntamos en la presentación de la reciente reedición de nuestro trabajo “Las Cifras de la Represión en Jerez de la Frontera tras el Golpe de Estado Militar de 1936: Una Aproximación”, y en relación con el tema que estamos tratando sobre la nula aplicación de la Ley en Jerez y su entorno inmediato, hemos querido resaltar concretamente las medidas insertas en la misma, especialmente las relacionadas con el apartado primero de su artículo 15, que con título “Símbolos y monumentos públicos”, obliga a las Administraciones públicas a que “en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas...”.
De esta manera, siempre hemos entendido que la creación en Jerez de la Frontera de la Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco nace en un contexto histórico diferente al de la Transición Española, donde los miedos, los intereses y los prejuicios ya no son razones válidas para no avanzar en el campo de la defensa de los derechos humanos y en la búsqueda de justicia para aquellos grupos de personas que sufrieron asesinatos, desapariciones, ejecuciones sumarísimas, torturas, violaciones, persecuciones, reclusiones en campos de concentración y penas de prisión a causa del golpe de estado de julio de 1936 y de la posterior dictadura impuesta tras el mismo. Un golpe de estado y una dictadura que, recordamos, tuvieron sus verdugos, sus incondicionales colaboradores, sus apoyos diversos y sus defensores activos, incluso hasta más allá de la muerte del dictador, sin ningún tipo de consecuencias jurídico-punitivas que hicieran que los asesinos y sus cómplices asumieran de alguna forma su responsabilidad en el genocidio que los golpistas emprendieron a partir de las fechas señaladas, merced a la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, que exoneró de toda culpa a los responsables directos y a todos los que se beneficiaron de la situación creada, sin importarles el sufrimiento ajeno que provocaban.
Consideramos, por tanto, que los represaliados del golpismo y la dictadura, así como sus familiares y descendientes, se merecen por justicia que, al menos, la Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco creada en Jerez funcione objetivamente y que en estos momentos sólo cabe la realización de un ejercicio de coherencia, apartando cualquier medida de punto final, o ley de amnistía encubierta, que haga perdurar los nombres de forma permanente de aquellos personajes que actuaron directamente en la represión, o bien, sostuvieron con sus actividades públicas una dictadura cruel a la que juraron lealtad desde sus diferentes puestos públicos prolongándola en el tiempo gracias a este apoyo mencionado.
Se puede entender, por tanto, esta última idea como un rechazo consecuente por parte de nuestra Asociación a toda propuesta que pueda emanar del Ayuntamiento de Jerez, o de cualquier otro componente de la Comisión de Memoria Histórica, que no contemple la erradicación absoluta de los nombres de calles, plazas y avenidas jerezanas, y de las de su término municipal, que estén relacionadas con el golpismo y la dictadura. En este sentido seguiremos manteniendo una situación de oposición a las ideas y propuestas que defiendan sólo un cambio parcial de la simbología y nomenclátor relativo a la etapa histórica a la que nos referimos, porque se estaría distorsionando el espíritu que impulsó la redacción del texto de la Ley, a pesar de que ésta haya sido considerada en más de una ocasión por nuestra Asociación como algo deficiente y mejorable en muchos aspectos.
Aunque aplaudimos la eliminación de los nombres de calles nombradas en una nota de prensa que fue emitida el pasado día 14 de diciembre de 2009 por el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Jerez, no entendemos cómo se ha ignorado nuestra propuesta particular de eliminación de la Calle José María Pemán y de la Avenida Duque de Abrantes. En el primer caso, porque la acción de añadir la palabra “Escritor” no disculpa a este oscuro personaje de lo que realmente fue, y de su labor propagandista a favor del golpe de estado, instigando a los protagonistas del mismo al “exterminio” de parte de la población, precisamente utilizando la faceta de “escritor” que el resto de la Comisión de Memoria Histórica de Jerez ha querido reconocer, y obviando de la misma manera su responsabilidad directa en la depuración de los maestros y maestras de toda la zona ocupada por los golpistas; en el segundo caso, porque el pluralizar el nombre de la Avenida “Duque de Abrantes” tampoco da solución satisfactoria en cuanto al cumplimiento de la Ley porque esto no borra el apoyo que este ducado dio al golpe de estado de julio de 1936.
Por otro lado, hemos intentado comprender sin conseguirlo cómo se ha podido permitir la decisión del cambio de nombre de la Calle “Comandante Paz Varela” al de “Arturo Paz Varela”, cuando precisamente hubo un acuerdo interno derivado de un consenso asumido sin problemas -y desde un primer momento- por los componentes de la Comisión de Memoria Histórica, consistente en la eliminación absoluta de este nombre por sus conocidas acciones en pro de la causa golpista del 36 y por su responsabilidad en la organización del temido y tristemente conocido “Batallón de Milicianos Jerezanos”, donde actuó como jefe del mismo, primero con rango de capitán, y posteriormente como comandante debido al ascenso obtenido como consecuencia de los “hechos de armas” de esta compañía que lideraba.
Las lagunas informativas que deja entrever la nota de prensa referida son importantes y preferimos esperar hasta la siguiente convocatoria de la Comisión de Memoria Histórica -la cual lleva siete meses sin reunirse- para informarnos de primera mano y recibir detalladamente la documentación oficial del Ayuntamiento de todos los cambios reales que pondrá en marcha próximamente. De confirmarse lo que nos ha adelantado el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Jerez, podemos afirmar que la Junta de Gobierno Local de dicho Ayuntamiento, no ha sido informada correctamente de la documentación anexa que hizo adjuntar la Asociación “Jerez Recuerda” junto al primer dictamen de la Comisión de Memoria Histórica del pasado día miércoles 11 de marzo de 2009; o bien, también podemos interpretar que, estando la Junta de Gobierno Local perfectamente informada de la documentación referida, a la que dimos entrada a través del Delegado-Presidente de la Comisión de Memoria Histórica, Francisco Benavent, ha optado por ignorar los razonamientos lógicos de una de las asociaciones más comprometidas y reconocidas en el campo de la recuperación de la memoria histórica en esta zona de la provincia gaditana (para que no haya lugar a dudas, al final de este artículo transcribimos literalmente tanto la nota de prensa del Ayuntamiento de Jerez como la documentación adjunta que aportamos en el primer dictamen de la Comisión de Memoria Histórica de Jerez).
Como somos conscientes de que este asunto ha de tratarse con la delicadeza que el mismo requiere, del mismo modo que cualquier otro tema de interés general -especialmente cuando tratamos con cuestiones de gravedad relacionadas con la violación sistemática de los derechos fundamentales del ser humano- opinamos que la Comisión de Memoria Histórica ha de ser sólo un instrumento para coadyuvar al cumplimiento de la Ley, con unas competencias bastantes definidas y delimitadas que deberían de apartarse en consecuencia de toda desviación o interpretación de tipo ateneísta o culturalista que no harían otra cosa que servir de freno en la consecución de unos objetivos claros, como así ha ido ocurriendo.
De esta manera, podríamos encontrarnos con una curiosa paradoja si observamos que aquellos que han defendido públicamente una mejora y ampliación de la Ley 52/2007 –como ha sido el caso de nuestra Asociación u otras de índole parecida-, por considerarla escasa y llenas de lagunas, terminen siendo los máximos defensores de su cumplimiento al tiempo que las instituciones encargadas de hacerla cumplir, que la han defendido incluso con todos sus defectos, sean incapaces de ponerla en práctica por cuestiones ajenas a las recogidas en el texto legal, cuando sabemos que para ello sólo hace falta una acción consecuentemente diáfana que haga que ese 90% de las obligaciones derivadas de la Ley que dice, por ejemplo, que el Ayuntamiento de Jerez ha cumplido, sea una realidad tangible. De no llegarse a un 100 % de su cumplimiento, independientemente del tiempo que se pudiera requerir para ello, no sólo nos encontraríamos con el hecho paradójico mencionado, sino que se plantearía automáticamente la existencia de una contradicción obvia entre lo que legisla el Gobierno del estado español y lo que se hace realmente a través de instituciones como la Junta de Andalucía o el Ayuntamiento de Jerez.
Si apostamos, por tanto, por una equivalencia con los países europeos en materia de derechos humanos, como el caso de Alemania -donde es impensable encontrarnos con interpretaciones legales y discusiones fuera de lugar como los hallados en los ámbitos territoriales españoles, andaluces o jerezanos-, acabaríamos por concluir que todavía la barrera sociológica del fascismo y de la dictadura franquista se impone y se interpone en un desarrollo social necesario para alcanzar unos niveles equiparables al de las sociedades más evolucionadas del resto de Europa. De este modo, y aprovechando que el Gobierno de España ha asumido durante los primeros seis meses de este año 2010 la Presidencia de la Unión Europea, ésta sería una oportunidad única para que el estado español y todas sus administraciones autonómicas y municipales empezaran a aceptar sin complejos el interés en la preservación y defensa de los derechos humanos que el talante europeísta requiere.

Fosa en “El Marrufo”
Por otro lado, esta Asociación no sólo está de acuerdo en que la Junta de Andalucía comience la exhumación de los restos de la finca denominada “El Marrufo” en el término municipal de Jerez de la Frontera, sino que hace un triple llamamiento para que los trabajos comiencen lo antes posible y de la forma más exhaustiva.
A la Junta de Andalucía le instamos a que no repare en gastos y que no haga que la cuestión económica sea un obstáculo que pueda servir en el impedimento de la finalización de los trabajos de exhumación, evitando de esta manera futuras lamentaciones y una indeseable paralización de los mismos. Al Ayuntamiento de Jerez de la Frontera y al de Jimena de la Frontera (recordamos la cercanía de este último a la zona y también la existencia de familiares en dicha población) le solicitamos que colaboren activamente, priorizando incluso el tema en sus respectivas agendas de trabajo. Finalmente, insistimos en la necesidad de una involucración directa del estado español, ya que consideramos que debe implicarse y volcarse en una cuestión que siempre hemos afirmado que va más allá de las fronteras locales y autonómicas, debido a que el estado debería de ser la primera entidad en responsabilizarse seriamente de todas las cuestiones relacionadas con las muertes derivadas de delitos de genicidio y de lesa humanidad cometidos en el ámbito territorial español.
Hemos de subrayar, pues, la importancia que el caso de “El Marrufo” tiene en dos sentidos. En primer lugar, nos serviría como buena muestra para contabilizar parte del alcance de la represión golpista en una zona de Andalucía y, especialmente, en el término municipal de Jerez de la Frontera. Por otra parte, el descubrimiento de las inhumaciones sería un acontecimiento fundamental para los familiares de las víctimas quienes podrán participar directamente en el traslado de los restos y su posterior sepultura en un lugar adecuado que ayude a homenajear y a llorar a sus difuntos con dignidad, sin tener que conformarse sólo con la documentación escrita que las diferentes asociaciones de recuperación de memoria histórica y los historiadores han aportado gracias a las diversas investigaciones realizadas.
Sobre la cuestión de la futura exhumación de “El Marrufo” y de las realizadas hasta el momento en la Sierra -así como de otros temas interesantes- se podrá tener más información en las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez que nuestra Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” ha organizado para los próximos días 13, 14 y 15 de enero de 2010, cuyo programa aportamos a continuación.

Reedición del trabajo sobre la represión en Jerez y III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez
Comunicamos que recientemente ha sido reeditado nuestro trabajo “Las Cifras de la Represión en Jerez de la Frontera tras el Golpe de Estado Militar de 1936: Una Aproximación”, como fruto de la colaboración de la Delegación de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Jerez con nuestra Asociación. Esta reedición ha visto la luz tras poco más de un año desde que obtuvimos el compromiso de esta colaboración por parte de la delegación municipal mencionada, y es de señalar el nuevo formato de la obra que está siendo distribuida entre las personas interesadas, cuyo diseño de la portada y contraportada está basado en uno propio de “Jerez Recuerda”.
Como indicamos en la presentación de esta reedición, ésta “se ha realizado desde el punto de vista de una necesidad objetiva de seguir difundiendo este pionero trabajo sobre la represión golpista en el término municipal de Jerez de la Frontera, debido especialmente a la corta tirada de la primera edición de la presente obra que se publicó en el número 13 de la Revista de Historia de Jerez como consecuencia de un compromiso adquirido con nuestra Asociación por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos a raíz de nuestra participación en las XI Jornadas de Historia de Jerez en noviembre de 2004 que estuvieron dedicadas al período histórico conocido como ‘Guerras Civil Española’...”.
En cuanto a las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez, éstas han sido organizadas por nuestra Asociación, también con la colaboración de la Delegación de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Jerez que ha aportado la cesión de la Sala Compañía y la impresión de nuestros carteles, sin conocer hasta la fecha, a pesar de las gestiones realizadas, si también hará la impresión de nuestros dípticos.
El programa de estas III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez es el siguiente:
Miércoles, 13 de enero
18:30 horas
Apertura Jornadas. Participan Mª José Ruiz Piñero, Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” y un/a representante del Ayuntamiento de Jerez.
19:00 horas
Presentación del libro: “Alcalá del Valle. República, Guerra Civil y represión 1931-1946”. Intervienen Manuel Antonio Barea Rodríguez (Jefe del Departamento del Archivo Histórico Municipal de Jerez de la Frontera) y Fernando Romero Romero (Historiador, investigador y autor).
19:30 horas
Conferencia: “Justicia Militar: el nudo represivo entre Jerez y la Sierra”, por Fernando Romero Romero (Historiador).

Jueves, 14 de enero
18:30 horas

Presentación del libro: “Su silencio es nuestra voz. De la esperanza republicana a la sublevación militar y la represión en Espera, el pueblo de la Reforma Agraria”. Intervienen Manuel Antonio Barea Rodríguez (Jefe del Departamento del Archivo Histórico Municipal de Jerez de la Frontera) y Fernando Sígler Silvera (Historiador, investigador y autor).
19:00 horas
Conferencia: “De las Cortes a la prisión de la Gestapo. La tragedia de Muñoz Martínez, el único gaditano de izquierdas de las tres legislatura republicanas”, por Fernando Sígler Silvera (Historiador).
20:30 horas
Conferencia: “El papel de la Diputación de Cádiz en la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil: El Bosque, Grazalema, Torre Alháquime y Puerto Galis-La Sauceda”, por Carlos Perales Pizarro, Historiador y Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz.

Viernes, 15 de enero
19:30 horas
Conferencia: “Poesía y Memoria Histórica: la represión contra los intelectuales durante el golpe de estado de 1936 y la dictadura franquista”, por Juan José Téllez Rubio (periodista, poeta y escritor).
20:30 horas
Recital poético-musical. Intervienen Domingo F. Faílde y Dolors Alberola (poetas) y el guitarrista flamenco iraní Kambiz Pakandam.

Nota de Prensa del Ayuntamiento de Jerez
A continuación transcribimos el comunicado del Gabinete de prensa del Ayuntamiento de Jerez, que creemos necesario difundir para una máxima comprensión del asunto que tratamos. Dice así:
“El Ayuntamiento ha cumplido ya con más del 90% de sus obligaciones derivadas de la Ley de Memoria Histórica y recogidas en los acuerdos adoptados en el seno de la Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco. El escaso 10% restante sólo está pendiente de finalizar determinados estudios biográficos de los personajes afectados o de cuestiones logísticas que se resolverán a principios del próximo año.
En concreto, la Junta de Gobierno Local ya ha aprobado el cambio de nombre de 16 calles, avenidas y plazas tal como se acordó en el seno de la mencionada Comisión y recoge su dictamen oficial de 11 de marzo de 2009. Los cambios ya aprobados son los siguientes:
En la barriada de la U.V.A., se ha procedido al cambio de las calles Arquero por Albariño; Bandera por Garnacha; Centuria por Cariñena; Divisa por Malvasía; Escuadra por Verdejo; Flecha por Tempranillo; y Guía por Tintilla (todos los nombres nuevos hacen referencia a tipos de uva).
También se han cambiado ya las avenidas José León de Carranza por Ingeniero Angel Mayo, y Duque de Abrantes por Duques de Abrantes; y las calles Comandante Paz Varela por Arturo Paz Varela; José María Pemán por Escritor José María Pemán; Joaquín Bernal por Escritor Edgar Alan Poe; División Azul por Torero José González Copano; Sancho Dávila por Escritor William Shakespeare, y Manuel Mendoza por Alcalde Manuel Mendoza; y la plaza Rodríguez de Valcárcel por Doctor Juan Planelles Ripoll.
Todos estos acuerdos de cambios de calles entrarán en vigor a partir del 10 de enero, una vez que todos los vecinos afectados hayan sido informados personalmente por carta (labor que ya está desarrollando la Oficina de Atención al Ciudadano) y en evitación de las molestias que provocaría ejecutar los cambios en plenas fiestas navideñas, cuando aumentan considerablemente los envíos postales.
También se ha ejecutado el acuerdo del reconocimiento oficial de la barriada Federico Mayo como ‘El Chicle’, aunque este cambio de nombre carece de efectos reales en la dirección postal de los domicilios o en el nomenclátor.
Las pocas calles pendientes de cambiar su nombre en virtud del acuerdo de la Comisión sólo están a la espera de la finalización de estudios biográficos, ya que su dictamen establecía que, previamente al cambio, se analizarían otras posibles cualidades personales o profesionales de los personajes afectados que pudieran aconsejar el mantenimiento del nombre pero por otras razones.
Junto a los nombres de calles, la Comisión acordó la colocación de una placa conmemorativa en la Barriada de España recordando su nombre original de ‘Cooperativa de Casas Baratas Pablo Iglesias’, lo que se realizará el próximo año.
Finalmente, la ejecución del acuerdo relativo a la retirada de la lápida en memoria de Lora Tamayo en el antiguo edificio de Argentaria (calle Naranjas), no depende de este Ayuntamiento.
Por consiguiente, el Ayuntamiento ha cumplido más del 90% del dictamen de la Comisión de Memoria Histórica, y ejecutará el resto en las próximas fechas.
Conviene aclarar que otros símbolos franquistas que aún existen en el municipio y que no se incluyen en la anterior relación han quedado fuera del dictamen de la Comisión porque su retirada depende de otras entidades públicas o privadas.
Doce reuniones de la Comisión
El proceso seguido por el Ayuntamiento en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica se inició en el Pleno municipal de 29 de mayo de 2008, cuando a propuesta del Gupo Municipal Socialista se aprobó por unanimidad constituir una Comisión delegada que dictaminara qué cambios habría que acometer en el nomenclátor y en la simbología franquista del municipio en el ámbito de competencias del Ayuntamiento.
La Comisión estaba integrada por la alcaldesa como presidenta, que delegó en el concejal Francisco Benavent, y un representante de cada grupo municipal (PSOE, PP, PSA e IU), y de cada una de las tres asociaciones de memoria histórica con implantación en Jerez (Asociación Cultural de Memoria Histórica, Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica, y Asociación Provincial Memoria Histórica y Justicia de Cádiz).
Hasta la fecha, este grupo de trabajo ha mantenido 12 reuniones, a las que siempre ha acudido su presidente, mientras que el representante del PSOE sólo faltó en una ocasión. Por el contrario, el PP sólo ha participado en cuatro reuniones, y el PSA e IU sólo asistieron a dos.
Finalmente, la Comisión aprobó por mayoría un dictamen con fecha 11 de marzo del presente año, que fue aprobado en Junta de Gobierno Local en su reunión del 17 de julio.
Dicho acuerdo de Gobierno pasó a la Comisión de Nomenclátor del Ayuntamiento para su desarrollo y ejecución, lo que ha conllevado diversos estudios biográficos e historiográficos previos a su aprobación definitiva en posteriores sesiones de la JGL ya celebradas en noviembre y diciembre.
‘Un trabajo serio y responsable’
El primer teniente de alcaldesa y delegado de Presidencia, Casto Sánchez, ha subrayado que tanto el Ayuntamiento como la Comisión de Memoria Histórica ‘hemos desarrollado un trabajo serio y responsable, que ha permitido cumplir estrictamente la letra y el espíritu de la Ley, y al mismo tiempo respetar, hasta donde ha sido posible, nuestra propia historia reciente’.
Por consiguiente, ‘el Gobierno local, que impulsó en el Pleno la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, con la que nos identificamos plenamente, está razonablemente satisfecho del trabajo desarrollado, al que hemos dedicado todo el tiempo que ha sido necesario porque se trata de un asunto muy sensible que hay que gestionar con argumentos y decisiones sólidas y contrastadas’.
Una vez que, a principios de 2010, se haya completado la ejecución de los escasos asuntos pendientes, se convocará una nueva reunión de la Comisión de Memoria Histórica para dar cuenta oficial del cumplimiento del dictamen, según ha indicado su presidente y delegado municipal de Juventud y Distrito Norte, Francisco Benavent.
En esta nueva sesión se analizará el informe solicitado a las autoridades competentes relativo al valor artístico, histórico o patrimonial de los monumentos franquistas que existan en Jerez, en base al cual la Comisión adoptará los acuerdos que estime oportuno.
Fosa común en El Marrufo
En otro orden de cosas, el Ayuntamiento está en permanente contacto con los coordinadores autonómico y provincial de la Ley de Memoria Histórica, Juan gallo y Carlos Perales, respectivamente, para colaborar en los trabajos de investigación y, en su caso, exhumación de los restos humanos procedentes de la Guerra Civil y la represión franquista que pudieran hallarse en una fosa común de la finca El Marrufo.
El delegado de Presidencia, que fue informado en su momento por Juan Gallo y Carlos Perales de los trabajos que se van a acometer en El Marrufo, ha explicado que en los próximos días se va a celebrar una reunión entre la Junta y la Diputación para abordar este asunto.
El encuentro tendrá carácter técnico, con presencia de arqueólogos, y diseñará la hoja de ruta para la ejecución de los trabajos de apertura de la fosa, tarea en la que el Ayuntamiento ofrecerá toda la colaboración necesaria en el marco de sus permanentes contactos con los mencionados responsables andaluz y provincial para la Memoria Histórica”.

Finalmente, queremos nuevamente transcribir el texto del documento que aportamos junto al primer y único dictamen oficial de la Comisión de Memoria Histórica de Jerez del 11 de marzo de 2009:
<DOCUMENTO ANEXO QUE ADJUNTA LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA JUSTICIA Y LA MEMORIA HISTÓRICA “JEREZ RECUERDA” CON EL PRIMER DICTAMEN DE LA COMISIÓN DE SEGUIMIENTO Y VALORACIÓN DE LA SIMBOLOGÍA Y NOMENCLÁTOR RELATIVO A LA GUERRA CIVIL Y A LA DICTADURA DEL RÉGIMEN DE FRANCO PARA SU ELEVACIÓN A LA JUNTA DE GOBIERNO LOCAL DEL AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE JEREZ DE LA FRONTERA.
En relación con el primer dictamen de la Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco de Jerez de la Frontera, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, como miembro de dicha Comisión y sin menoscabo de las propuestas especificadas en dicho dictamen atribuidas a los socios de nuestra Asociación que participa en la misma, desea contribuir completando y matizando nuestras aportaciones, las cuales en todo momento han ido dirigidas a hacer cumplir la legislación vigente en materia de memoria histórica.
De este modo, y teniendo como marco jurídico la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, y muy especialmente el apartado primero del artículo 15 de dicha Ley que lleva como título “Símbolos y monumentos públicos” -según el cual obliga legalmente a las Administraciones públicas a que “en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra civil y de la represión de la Dictadura”, y en donde también se especifica que “entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”-, deseamos elevar las siguientes CONSIDERACIONES:
- Nos congratulamos por el hecho de que haya habido un consenso, aunque sea parcial, en algunas cuestiones de competencia de la mencionada Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco, como ha sido en el caso de la propuesta de la eliminación y el cambio de los nombres de las calles Comandante Paz Varela, Joaquín Bernal Vargas, División Azul, Sancho Dávila, Rodríguez de Valcárcel, Arquero, Bandera, Centuria, Divisa, Escuadra, Flecha, Guía, Alcalde Junco y José León de Carranza.
- Insistimos en que no se puede admitir el nombre de José María Pemán, en ninguna de sus facetas, como parte del nomenclátor del callejero jerezano, una vez dados los argumentos en dicha Comisión y reconocido el personaje como miembro del entramado represor del período que tenemos estudiado.
- Asimismo, argumentamos de igual manera con respecto al nombre “Duque de Abrantes” y nos posicionamos en contra de cualquier referencia de dicho ducado como parte del nomenclátor del callejero jerezano.
- Admitimos la eliminación del nombre de la Barriada “Federico Mayo” y el de la plaza “Miguel Primo de Rivera”, pero como un acatamiento consecuente del espíritu que impulsa la Ley 52/2007, y aceptando de igual modo, pero de forma secundaria, los argumentos dados a favor del cambio de estos nombres por los otros conocidos popularmente (“El Chicle” y “Alameda del Banco”).
- Estamos de acuerdo en elevar la supresión total de los nombres de calles de alcaldes y personajes relevantes de la dictadura y de la represión como hasta ahora hemos mantenido con nuestras propuestas, pero en ningún momento estamos a favor de admitir que estos nombres sean repuestos con otros argumentos, tales como aquellos que se esgrimen a favor de ciertas “cualidades personales o profesionales”, ni mucho menos se deje en manos de ninguna otra comisión dicho análisis de reposición de nombres relacionados con el golpe de estado de 1936, la represión y la dictadura.
- Nos posicionamos a favor de mantener la idea de la eliminación del nombre de “España” de esta barriada jerezana, porque su origen etimológico e ideológico está fundado en los principios que dieron lugar al golpe de estado de 1936 y a la incautación de bienes y propiedades que sobre dichos terrenos ejercieron los golpistas en Jerez. No nos oponemos, en cambio, a que cualquier otra zona pública de Jerez lleve dicho nombre, del mismo modo que aceptamos cualquier otra actuación paralela en dicha barriada que conlleve una mayor información sobre los sucesos acaecidos en la zona.
- Apostamos positivamente por la erradicación de los nombres de la Barriada Eduardo Delage, Barriada Pío XII, Barriada Torresoto, Avenida Torresoto y los Colegios Públicos Torresoto, Pío XII, José María Pemán y Lora Tamayo. De igual manera, estamos a favor de elevar el cambio de los nombres de estos colegios, tanto a la Delegación Provincial de Educación de la Junta de Andalucía como a la Comunidad Educativa Salesiana y de hacer recordar también a estas instituciones, además de las direcciones y jefaturas de estudio de aquellos centros educativos, que existen medidas punitivas legales que incluyen la “retirada de subvenciones o ayudas públicas”.
- Aceptamos la propuesta de eliminación de la lápida de “Lora Tamayo” que se encuentra en la calle de las Naranjas, y que ésta no sea expuesta en lugar público alguno, a no ser que fuera en algún museo cuya finalidad no sea el enaltecimiento de dicho personaje.
- Nos abstenemos de opinar sobre la propuesta de completar el nombre y cargo de “Moreno Mendoza” en la calle con dicho rótulo porque se aleja de nuestro estudio como asociación, aunque no nos oponemos a que se eleve a la Alcaldía-Presidencia.
Por todo lo anteriormente expuesto, solicitamos ser informados oficialmente por parte de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Jerez sobre los acuerdos y compromisos que se tomen, así como copia de toda documentación que se tramita al respecto.
Y para que conste y surta los efectos oportunos, se firma en Jerez de la Frontera, a 11 de marzo de 2009>.

Jerez de la Frontera, a 02 de enero de 2010


jueves, 3 de diciembre de 2009

LA ASOCIACIÓN “JEREZ RECUERDA” MANTUVO UN ENCUENTRO CON LOS VECINOS DE LA AA.VV. “FEDERICO MAYO”

Al mencionado acto asistió el Secretario Local del P.S.A., Santiago Casal, que se comprometió a establecer contactos con miembros del Ayuntamiento de Jerez para conocer de primera mano los motivos de la paralización, desde mayo de 2009, de las reuniones de la “Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco”.

La escasez de público hizo que, lo que iba a ser en un primer momento una conferencia llevada a cabo el pasado día viernes 27 de noviembre por los socios e investigadores de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, Mª José Ruiz Piñero y José Manuel Rodríguez Casanueva, se replanteara el enfoque de dicho acto y se convirtiera en un encuentro entre los conferenciantes de “Jerez Recuerda”, los vecinos de la Barriada “Federico Mayo” y militantes del Partido Socialista de Andalucía.
Lejos de cualquier pesimismo, el encuentro sirvió para dar a conocer de primera mano el trabajo desarrollado hasta el momento por “Jerez Recuerda” y los objetivos de futuro inmediato que tiene programada esta Asociación. Tampoco faltó el agradecimiento a los responsables de la AA.VV. “Federico Mayo” por el interés mostrado y por la predisposición a la colaboración en materia de recuperación de la memoria histórica, especialmente en lo referente a la simbología fascista que todavía perdura en esta barriada de la zona sur de la ciudad de Jerez de la Frontera.
Como cuestión relevante del acto, se contó con la presencia del Secretario Local del P.S.A., Santiago Casal, quien asistió acompañado de algunos miembros de su partido –como fue el caso de Raquel López, de la ejecutiva local del PSA- interesándose por las cuestiones que se plantearon, y participando activamente en un debate enriquecedor debido a la pluralidad de ideas y sugerencias que surgieron durante el desarrollo del mismo. De esta manera, si en un principio se inició la tarde con una exposición de tipo magistral sobre la historia, el nacimiento y los objetivos de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, luego se fue derivando paulatinamente hacia la participación activa de todos los asistentes que acogieron con entusiasmo la variedad de temas de actualidad relacionados entre sí que se estuvo debatiendo.
Sin olvidar el principal tronco temático de la Memoria Histórica –que siempre estuvo presente, y relacionado de alguna manera con las cuestiones que posteriormente surgieron-, la actualidad política, social y económica de la ciudad fue uno de los asuntos que se llevó gran parte de la atención de los asistentes, secundado por un debate abierto y plural sobre la actuación de la Iglesia Católica en la recuperación de la memoria histórica y el papel que ha tenido dicha institución en la ciudad de Jerez con la anterior gestión del Obispado a cargo de Juan Del Río Martín.
Ante el interés mostrado por el Secretario Local del P.S.A. por el funcionamiento de la “Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra civil y a la Dictadura del Régimen de Franco”, éste fue informado convenientemente de que dicha Comisión no se reúne desde el 20 de mayo de 2009 y que se desconocen oficialmente los motivos por los que no ha habido una nueva convocatoria, especialmente porque el trabajo de dicha Comisión no ha finalizado todavía. De hecho, fue repartida previamente, entre los asistentes al encuentro del pasado 27 de noviembre, una serie de fotografías de diferentes puntos de la ciudad donde se podía detectar la ubicación de un nomenclátor y una simbología impropios de una sociedad democrática, al permitirse la permanencia de toda una parafernalia propagandista que homenajea al golpe de estado de julio de 1936 y a la dictadura franquista en los espacios públicos jerezanos, a pesar de que existe una ley que obliga a los ayuntamientos a erradicar todo lo relacionado con este tema.
Antes de dar por finalizado el encuentro, los socios de “Jerez Recuerda” tuvieron como respuesta del Secretario Local del P.S.A. el compromiso de realizar gestiones con miembros del Ayuntamiento de Jerez, y muy especialmente con Francisco Benavent –Delegado Presidente de la “Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra civil y a la Dictadura del Régimen de Franco”-, para conocer de primera mano los motivos de la paralización de la Comisión e intentar colaborar en su revitalización.

martes, 1 de diciembre de 2009

MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN “JEREZ RECUERDA” ASISTIERON AL AULA PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA CELEBRADA EN VILLAMARTÍN


A pesar de no haber sido invitados oficialmente por la institución organizadora para participar en el Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica celebrada en Villamartín, miembros de la Junta Directiva de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” acudieron como público al Salón de Plenos del Ayuntamiento de Villamartín la tarde del pasado día 19 de noviembre y contribuyeron con su presencia y participación a enriquecer un debate que suscitó interés entre los asistentes que abarrotaban la sala donde se desarrolló el acto, el cual fue inaugurado a las 17:00 horas por el Comisario de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía con una ponencia titulada “Situación actual de la Recuperación de la Memoria Histórica. Estado de la Cuestión”.
Fue quizás la participación posterior del historiador e investigador de Villamartín, Fernando Romero, quien con su conferencia “La represión fascista en la Sierra de Cádiz: los Registros Civiles como fuente historiográfica”, expuso didáctica y gráficamente la problemática social existente por la falta de inscripción en los registros civiles de la Comarca de la Sierra de Cádiz de muchas de las víctimas de la represión causada a raíz del golpe de estado de julio de 1936. De este modo, a partir de los datos obtenidos de los 19 registros civiles investigados en sus respectivas localidades de la Sierra de Cádiz, el historiador pudo explicar cómo aparece reflejada la represión golpista en sus distintas etapas: la primera, ubicada en los primeros días desde la ocupación de los pueblos serranos por parte de los golpistas -especialmente desde mediado de agosto hasta fin de año-, donde aparecen las víctimas de la gran represión del verano de 1936; la segunda fase represiva investigada en los registros es la denominada por el investigador “represión por bando de guerra”, que abarca todas las víctimas que fueron asesinadas desde la vuelta a sus lugares de procedencia de las personas huidas que llegaron de la provincia de Málaga en febrero de 1937; y la tercera etapa represiva investigada es la que se produce a partir de la primavera de 1937 a través de los consejos de guerra.
Lo que hizo el historiador en su exposición fue el plantear cómo queda reflejado todo ello en los registros civiles y demostrar la limitación de los mismos a la hora de dar a conocer la realidad de la represión, ya que existen otras fuentes documentales que nos informan sobre la existencia de víctimas de la represión que no se encuentran en los mencionados registros civiles, pero que se han llegado a cuantificar en muchos casos hasta en un 80 % del total de las víctimas. La media estadística realizada por Fernando Romero, según los datos que baraja en la actualidad a partir del estudio y la investigación de los diecinueve pueblos de la Comarca de la Sierra de Cádiz, gira en torno a un 60 % de las víctimas cuantificadas que no se encuentran inscritas en dichos registros civiles y que coinciden con su pertenencia al bloque de las víctimas de la primera etapa referida. Por otro lado, y contrastando con esta información, dicho investigador insistió en el conocimiento de las víctimas que han dejado más rastro documental a partir de su inscripción en los registros civiles, especialmente debido a que las mismas pertenecían a la tercera etapa represiva, puesta en marcha a través de la justicia militar.
Terminó la intervención Fernando Romero aportando casos concretos documentados sobre la represión golpista en sus más variadas formas. De este modo, ilustró a los asistentes con casos de asesinatos de gitanos, así como con otros relativos al expolio y a la incautación de tierras y bienes, o con los relacionados con el robo y el secuestro de niños y bebés de víctimas y de represaliados en general. No faltaron tampoco las alusiones a casos documentados de violaciones y asesinatos de mujeres en los que nuevamente los nombres de Fernando Zamacola, la Falange Española y la Guardia Civil salen implicados en estos hechos. Hechos como el acaecido en un pueblo de Sevilla donde la Guardia Civil es investigada por su participación en el rapado, la violación, la mutilación genital y el pateo a una mujer que fue capturada por un grupo de miembros del mencionado cuerpo “benemérito”.
Tras la intervención del historiador de Villamartín se dio paso a la Mesa Redonda que, con título “Situación de los familiares y el movimiento social ante la falta de inscripción de las víctimas en los Registros Civiles”, estuvo compuesta por él mismo, además de contar con la presencia de Cecilio Gordillo de la asociación RMHSA de CGT de Andalucía; de Jorge Garrido, de la Asociación de Familiares de Bornos; de Pilar Peruyera, del Foro por la Memoria de El Puerto de Santa María, y de Sebastián Cauqui, Presidente provincial de AMHyJA.
Abrió el debate Cecilio Gordillo, quien afirmó que todavía hay muchas personas desaparecidas que hay que inscribi,r aseverando que hoy en día existen más dificultades que en la década de los años ochenta para la inscripción en los registros civiles de estos desaparecidos. También criticó el hecho de que los jueces no den el mismo crédito a la documentación que se le pueda ofrecer que a los testimonios de los testigos presenciales que cada vez son más escasos. Afirmó también que el desmontar la falsedad de las cifras de la represión que durante años se ha mantenido es una de las cuestiones fundamentales del proceso de la memoria histórica y que se podía equiparar, en cuanto a importancia, al tema de la exhumación de las fosas que va paralelo a dicho proceso.
Siguió ahondando Cecilio Gordillo en la cuestión y recordó que mientras que una persona no consta legalmente como desaparecida, tampoco posee oficialmente herederos legítimos que puedan reclamar las propiedades robadas, incautadas o expoliadas por los golpistas; cuestión ésta que podría solventarse de poder ser inscrita dicha persona en cualquier registro civil. Asimismo, criticó la contradicción que existe en los argumentos que mantiene el Estado para reconocer a una víctima de la represión, ya que suele exigir la aportación de una documentación que el investigador, o el familiar, tiene que solicitar al propio Estado a través de los registros civiles o de los archivos que gestiona y que niega en cierto sentido cuando los archivos son inaccesibles o no están ordenados, de tal manera que muchas indemnizaciones destinadas a los familiares de las víctimas y a las personas represaliadas se han quedado sin ser concedidas, a pesar de que en Hacienda existen miles de expedientes de personas con familias encarceladas durante la etapa golpista y de dictadura franquista.
Aparte de criticar a la Ley de Memoria Histórica por no reconocer el delito de violación a las mujeres represaliadas, quienes fueron rapadas y obligadas a beber aceite de ricino, también denunció la pasividad de las instituciones y de los partidos políticos que participan en las instituciones –especialmente los parlamentarios y senadores andaluces- por hacer oídos sordos a la petición de más de setecientas firmas de asociaciones y entidades de todo tipo (siendo estas últimas las diputaciones provinciales y ayuntamientos), relacionada con el problema de la falta de inscripción de la figura del “desaparecido” en los registros civiles. Del mismo modo, no faltaron tampoco las críticas a las organizaciones de la izquierda, muy especialmente a las organizaciones políticas y sindicales históricas que “pusieron sus muertos” cuando se inició la represión golpista. De esta manera, nombró al PSOE, a la CNT, a Ezquerra Republicana e incluso al PNV; organizaciones todas ellas que no se personaron ante la Audiencia Nacional a defender “sus muertos” cuando el Juez Garzón abrió en octubre de 2008 la conocida y malograda causa penal contra los golpistas de julio de 1936.
Tampoco la llamada “Transición española” escapó a su análisis crítico y recordó al auditorio que durante esta etapa histórica española murieron más de cien personas en manos de la Policía, a tiros y a golpes, en manifestaciones y huelgas. Siguió revelando Gordillo que es entonces en este contexto cuando nace la “Ley de Amnistía” en 1977, la cual garantizó la seguridad legal de todos los individuos que durante cuarenta años habían estado torturando, fusilando y asesinando a civiles y a los oponentes políticos, y también de todas aquellas empresas que se habían estado lucrando con los presos políticos. Según Cecilio Gordillo, el problema no es la existencia de la “Ley de Amnistía”, que debía de haber quedado derogada con el nacimiento de la Constitución española, sino que todavía hoy en día existen muchas personas políticas vinculadas a la etapa de la “Transición” que la siguen defendiendo y, como consecuencia evidente, los jueces prefieren acogerse a dicha Ley para denegar los derechos de las víctimas y los de sus familiares.
Terminó la intervención de Gordillo con un repaso a las contradicciones encontradas en la cuestión de la exhumación de las fosas y las repercusiones político-electorales que se han derivado de ciertas actuaciones por parte de las formaciones políticas. Criticó los problemas que está dando en la capital cordobesa una formación de izquierda (en clara alusión a Izquierda Unida) al poner trabas a la idea de la exhumación de su cementerio, mientras que en el de Málaga, gobernado por el P.P., ya han sido exhumados 2.480 víctimas de la represión. Del mismo modo, en la Puebla de Cazalla, que estaba gobernada por el PSOE -contrario a la exhumación de las víctimas de la localidad- perdió las elecciones municipales cediendo el gobierno a Izquierda Unida que, en este caso, estaba a favor de dicha intervención; en Zalamea la Real, en Huelva, Izquierda Unida –partido gobernante- se mostró esta vez contraria a la exhumación que sí fue apoyada por el PSOE desde la oposición, el cual ganó las elecciones municipales posteriormente; en Nerva, ocurrió exactamente lo mismo, pero viceversa.
Por su parte, Jorge Garrido, de la Asociación de Familiares de Bornos, quien perdió a seis familiares a causa de la intervención golpista de julio de 1936, insistió en afirmar que la realidad histórica no es precisamente la que está escrita y que aquella choca frontalmente con la realidad jurídica. Manifestó, en cambio, que la solución a la cuestión de los registros civiles la posee las asociaciones de recuperación de la Memoria Histórica y que en ese sentido se va avanzando hacia lo que considera más importante: la toma de conciencia de la ciudadanía ante este problema. Terminó elogiando la determinación de los pueblos indígenas de América que mantienen viva su memoria histórica, a pesar de haber transcurrido más de cinco siglos, y que todavía recuerdan el genocidio y el expolio que soportaron de los españoles que colonizaron el continente a partir de la llegada de Cristóbal Colón al mismo.
Pilar Peruyera, del Foro por la Memoria de El Puerto de Santa María, y representante de familiares de represaliados de dicha localidad, profundizó en las dificultades que su asociación se ha ido encontrando a la hora de investigar a las víctimas y desaparecidos de su ámbito de actuación investigadora; unas dificultades, en cambio, que no han obstaculizado el hallazgo de más de 400 víctimas de la represión golpista. Según el expurgo de la documentación realizado hasta el momento por esta investigadora del Foro portuense (esencialmente de los registros de penados del penal de El Puerto de Santa María), se ha podido observar que en los primeros momentos del golpe de estado de 1936, los prisioneros entraban “en aluvión” y no se registraba su entrada en la prisión.
Por otra parte, Pilar Peruyera, quiso resaltar la continua movilidad que se impuso a los presos, provocando muchas muertes relacionadas con la separación de sus familiares, que eran quienes en realidad hacían la labor de avituallar con alimento y de abastecer de ropa a los mismos. De esta manera, dicha investigadora quiso resaltar que, entre las causas más frecuentes de muerte halladas entre la población reclusa, se especificaba las relacionadas con casos de extrema debilidad, de caquexia, de tuberculosis y de otras enfermedades de tipo epidemiológico, como el tifus, además de las ejecuciones realizadas a causa de acusaciones de “traición” o de “adhesión a la rebelión”.
Entre las dificultades encontradas en la investigación de la represión de El Puerto de Santa María se hizo mención de las fichas encontradas de registros donde no aparecen los delitos de la población reclusa. Por otro lado, Pilar Peruyera, resaltó la dilación en los permisos para investigar en algunos archivos y la arbitrariedad de algún funcionario que gestiona y dirige algún que otro archivo público.
Llegado el turno de Fernando Romero, éste especificó algunas cuestiones mencionadas anteriormente en su exposición y respondió a Pilar Peruyera que existen “delitos” que todo el mundo sabe que son políticos y le agradeció alguna aportación realizada, especialmente la relacionada con casos de Torre Alhaquime.
Según Sebastián Cauqui, la Ley de Registro Civil es una ley que no contempla la figura del “desaparecido” y que habría que modificarla o ampliarla. Por otro lado, insistió en que el Estado tiene que asumir el asesoramiento sobre las víctimas, porque “eso es de justicia”.
Tras las diferentes intervenciones realizadas por los integrantes de la Mesa Redonda se abrió un debate interesante en el que participó un número importante de personas que formaban parte del público. Entre ellas, queremos resaltar la participación de la Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, Mª José Ruiz, quien sostuvo que pertenece a una Asociación que no posee subvenciones –entre otras cosas porque, tanto la Junta de Andalucía como la Diputación Provincial de Cádiz han negado esta opción a la misma- y que el problema económico, aunque importante, no era lo prioritario a la hora de difundir la memoria histórica. La Presidenta e investigadora de esta Asociación mantuvo en todo momento que lo fundamental para la difusión y la socialización de la memoria histórica entre la población se resumía principalmente en una cuestión de voluntad, y acusó a las instituciones -como la que mantiene la figura del Comisario de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía- de tener falta de voluntad y de no emplear parte de su presupuesto en facilitar la labor de investigación de las asociaciones que realizan un servicio público que además no es reconocido, al menos en el caso de esta Asociación.
También hizo referencia la Presidenta de “Jerez Recuerda” a la simbología y nomenclátor existentes en las calles y barrios de la ciudad de Jerez que todavía perduran homenajeando al golpe de estado y a la dictadura, y recordó que una de las funciones de las asociaciones que trabajan la recuperación de la memoria histórica debería de ser precisamente el dar a conocer a la ciudadanía la historia de los espacios públicos donde habitan con el fin de que la gente tome conciencia del problema. Esto último lo dijo añadiendo que la Asociación a la que pertenece ha comenzado un circuito de encuentros, charlas y conferencias entre las asociaciones y vecinos de los diferentes distritos de Jerez y de su término municipal, y acabó informando que en Jerez, por ejemplo, hay una idea no compartida por “Jerez Recuerda” de seguir manteniendo permanentemente el nombre de José María Pemán, añadiéndole la palabra “poeta” al rótulo de la calle.
Entre el público se animó el debate en torno al tema de la simbología golpista y no faltaron las opiniones acusatorias contra los partidos de izquierdas por su “falta de voluntad política” para erradicar definitivamente el nomenclátor franquista de las calles. Hubo alguien, que no pudimos identificar, que textualmente dijo:
“En el País Vasco llevan dos días gobernando (en referencia al PSOE) y vemos cómo la Policía vasca se sube a la escalera para quitar las fotos de los etarras -porque son etarras que están en espacios públicos- y aquí no podemos quitar una calle de un fascista o un monumento a Franco que fue el mayor terrorista... Si la izquierda no nos movilizamos por este tema... Yo no sé que problema tienen el PSOE, IU o los partidos de izquierdas”.
Hubo también quien hizo mención al Estatuto de Andalucía y recordó que en la lectura de su contenido se podía encontrar expresiones como “los poderes públicos fomentarán la participación ciudadana”, pero lamentó que no se hiciera así cuando se trata de este asunto. Además, insistió el dicente que lo único que se exige es un compromiso y “un reconocimiento político por parte de las instituciones del Estado”.
Como actividad paralela al Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica, el público tuvo la oportunidad de visitar la exposición “El Canal de los Presos” que estuvo abierta para cualquier persona interesada desde el día 18 hasta el 22 de noviembre, sirviendo como muestra de otra realidad de la represión del franquismo: la utilización de los presos políticos como trabajadores esclavos para su explotación laboral.

martes, 24 de noviembre de 2009

CICLO DE CONFERENCIAS EN LAS BARRIADAS DE JEREZ



Tras un paréntesis sin actividad social en la ciudad de Jerez, la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” reanuda el ciclo de conferencias en los barrios de la ciudad para dar a conocer, no sólo el trabajo de investigación histórica realizado por sus investigadores, sino para continuar con la socialización de la recuperación de la memoria histórica en nuestra ciudad, ya que se considera que esta toma de conciencia que se tiene que generar en los barriadas de nuestro entorno más inmediato tiene que estar lejos de modas pasajeras que sólo inducen a la extensión de una mala interpretación del asunto por parte de aquellas instituciones y asociaciones que hacen lecturas sesgadas del genocidio que tuvo lugar en la zona, y que se llevó a cabo por los protagonistas del golpe de estado de julio de 1936 a la vez que fueron respaldados por una serie de familias jerezanas que disfrutaron de total impunidad a través de su participación en la vida institucional, social y empresarial del Jerez de la dictadura franquista y, también, de su apoyo incondicional a la misma.
El primer punto de encuentro de este ciclo de conferencias no podía ser otro que la Barriada Federico Mayo, donde permanecen en sus calles nombres de personajes que intervinieron y/o apoyaron el genocidio mencionado y la posterior dictadura que se generó. Dicho encuentro tendrá lugar este viernes día 27 de noviembre de 2009 a las 19:00 horas en el local de la Asociación de Vecinos Federico Mayo, sito en la Plaza San Rafael, 5, y no será más que el pistoletazo de salida de esta nueva etapa de movilización por parte de nuestra Asociación y por la de sus amigos y colaboradores.