jueves, 20 de agosto de 2009

LAS ASOCIACIÓN "JEREZ RECUERDA" ACUDIÓ A ALCALÁ DEL VALLE AL ACTO DE PRESENTACIÓN DE UN LIBRO SOBRE LA REPRESIÓN GOLPISTA ESCRITO POR FERNANDO ROMERO



La obra, editada por el Ayuntamiento de Alcalá del Valle, ha tenido el patrocinio de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía, y la producción editorial ha correspondido a Editorial Tréveris.

El Edificio Centro Cultural de la Biblioteca Municipal de Alcalá del Valle fue escenario el pasado día miércoles 29 de julio de la presentación del último libro del historiador Fernando Romero Romero titulado “Alcalá del Valle. República, Guerra Civil y represión. 1931-1946”. Como suele ocurrir en las poblaciones de la serranía gaditana, tanto las instituciones como la ciudadanía participaron activamente en este acto que dejó de relieve el interés que mostraron los asistentes por conocer no sólo la historia local alcalareña, sino la propia historia familiar de los vecinos y vecinas de Alcalá del Valle y las desgraciadas consecuencias que el golpe de estado de julio de 1936 trajeron para los mismos.
Mediante la lectura de esta obra, el lector se adentra en parte de la historia de la localidad desde el período que comprende las elecciones municipales de 1931 y la constitución del primer Ayuntamiento republicano-socialista hasta el año 1946, en plena dictadura franquista, pudiendo observar que el mayor espacio que dedica el autor en su libro es el referente a la segunda parte del mismo titulado “Guerra Civil y Represión”, donde se documenta las vicisitudes del pueblo desde el momento del golpe de estado de julio de 1936 –con la resistencia popular por un lado, y la ocupación final de Alcalá del Valle por los golpistas por el otro- hasta su desenlace más dramático y terrible para una población que tuvo que soportar, igual que el resto de los pueblos del Estado español, la brutalidad del odio y la puesta en práctica del plan de exterminio que portaba el programa de los rebeldes.
Un libro altamente recomendable si se quiere conocer más a fondo una etapa histórica que todavía hoy se nos muestra borrosa y llena de lagunas gracias a la propaganda y manipulación que las instituciones del régimen dictatorial franquista lograron introducir tanto en sus libros de “historia” como en las mentes de millones de españoles que tuvieron que sufrir a lo largo de décadas un concienzudo lavado de cerebro que favoreció la amnesia colectiva. El propio autor, en la introducción a su obra, expone acertadamente esta idea de la manipulación histórica, del mismo modo que explica las razones que le han llevado a investigar la historia de la represión golpista en Alcalá del Valle.
A continuación facilitamos la transcripción de parte de dicha introducción inserta en el mencionado trabajo que se pudo adquirir por el precio popular de cinco euros:
<<...No es la primera vez que se escribe sobre Alcalá del Valle durante la Guerra Civil. El primer texto específico que conozco es un artículo periodístico firmado por el falangista Antonio Solís Pascual que se publicó en enero de 1937 en el diario falangista Águilas, donde se relata la primera entrada de las columnas sublevadas en el pueblo. Algunos meses después apareció en el mismo medio un texto anónimo con motivo del primer aniversario del golpe militar. Se titula “18 de julio de 1936. Alcalá del Valle”. Da algunos datos sobre la actividad propagandística del jefe de Falange antes del golpe, pasa casi de puntillas por el 18 de julio –que en Alcalá fue un fracaso- y luego se centra en la ocupación del pueblo por la columna Mora-Figueroa el 25 de agosto, a la que dedica dos tercios del texto. Realza el arrojo de los valientes falangistas que lucharon contra los rojos hasta que la llegada de refuerzos puso en fuga a los enemigos y a continuación remata el texto con una rápida referencia a la reanudación de las actividades de Falange a partir de la ocupación. Lo que omite el texto es que los falangistas recibieron orden de replegarse a Olvera y Alcalá continuó siendo rojo durante tres semanas más. Probablemente esta retirada afeaba el papel que tuvo la Falange en la conquista de Alcalá y por ello se prefirió omitirlo. Todo un ejemplo de memoria selectiva.
Tampoco es la primera vez que el Ayuntamiento alcalareño promueve la publicación de un texto sobre la Guerra Civil en el pueblo. Ya lo hizo en enero de 1939, cuando la Guerra Civil aún no había terminado. En la documentación contable de ese año se conserva un recibo de 23 de enero de Julio Ateneo, que cobró 25 pesetas –dice textualmente-
“en concepto de gratificación por mis trabajos de información como periodista, con referencia a la obra que vengo realizando sobre los hechos ocurridos en esta villa durante el movimiento marxista, que se publicará en el periódico en el Diario de Huelva”. El periodista cobró su trabajo, pero no sé si el artículo llegó a publicarse. En el Diario de Huelva he encontrado varias entregas del “viaje sentimental” de Julio Ateneo “por los pueblos de la España liberada”, pero la colección que he consultado está incompleta y el artículo sobre Alcalá pudo publicarse en uno de los números que faltan. De todos modos, publicado en la España sublevada de Franco cuando la campaña bélica aún no había concluido, es fácil suponer que el relato de Ateneo sería, si no tendencioso, al menos parcial e incompleto, pues lo único que a sus patrocinadores les interesaba publicar es el daño que las izquierdas causaron mientras dominaron la población. El acta del pleno en el que se aprobó la cuenta presentada por el periodista dejó bien claro de qué se trataba: “gratificación por sus trabajos periodísticos de propaganda de los desmanes marxistas realizados en esta localidad”.
Eduardo Juliá Téllez, el director del diario gaditano
La Información y cronista de la Diputación provincial de Cádiz, publicó en 1944 un libro sobre la Guerra Civil en la provincia que dedica una página a Alcalá. La fecha de edición, el título –Historia del movimiento liberador de España en la provincia gaditana- y la frase que abre el capítulo –“La barbarie roja también dejó huellas de sangre en Alcalá del Valle”- ya nos avisan de lo que podemos encontrar en él. Probablemente se nutre de información proporcionada por el Ayuntamiento alcalareño y prácticamente se limita a enumerar –con varios errores- las víctimas que la violencia izquierdista causó en Alcalá. A partir de ahí lo único que se ha ido publicando sobre la Guerra Civil en Alcalá son algunos datos sueltos sobre las operaciones militares y ocupación del pueblo en los libros del coronel Martínez Bande, el falangista José Mora-Figueroa y otros más recientes. Prácticamente todo estaba por hacer.
La información que he manejado procede fundamentalmente de archivos. Los que mayor volumen de documentos e información han aportado son el municipal de Alcalá y el del Tribunal Militar Territorial nº 2 de Sevilla. También he consultado los del Juzgado de Paz de Alcalá –donde he recibido un excelente trato por parte de Manu Barriga-, el parroquial, el de la Diputación de Cádiz, Histórico Provincial de Cádiz e Histórico Nacional de Madrid. He contado con información que me proporcionaron los amigos y compañeros de investigación José Luis Gutiérrez Molina, Francisco Espinosa Maestre y José María García Márquez. Además de las fuentes archivísticas, hemerográficas y bibliográficas, he recurrido a testimonios orales. También lo ha hecho el historiador Jesús Román, autor del Mapa de Fosas de la Sierra de Cádiz, con quien he mantenido un provechoso intercambio de información.

La investigación no se ha circunscrito al período de la Guerra Civil. Comprende desde la etapa republicana hasta la represión de posguerra. Aunque haya algunas referencias a los antecedentes, el relato comienza en 1931 con las elecciones municipales de abril y la proclamación de la II República. Fijar en 1946 el límite cronológico final del título puede parecer un tanto pretencioso, pero tiene su razón de ser. La Guerra Civil terminó en España el 1 de abril de 1939. En Alcalá dos años y medio antes, el 18 de septiembre de 1936. A partir de esa fecha cesaron las operaciones militares en la zona y lo que siguió fue la institucionalización del golpe y la represión de retaguardia y de posguerra. La que ha marcado el límite cronológico final es la segunda. En Alcalá se estuvo fusilando hasta finales de 1936 o comienzos de 1937 y también hubo alcalareños ejecutados fuera del pueblo hasta 1941. Pero represión no fueron sólo los asesinatos y ejecuciones. Otra de las modalidades que se han estudiado en este trabajo es la privación de libertad, el encarcelamiento. Ésa es la que ha acotado la fecha de cierre: el último preso político alcalareño de la Guerra Civil recobró la libertad en 1946...>>

domingo, 16 de agosto de 2009

"JEREZ RECUERDA" PARTICIPÓ EL PASADO 26 DE JULIO EN EL HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL GOLPISMO DEL 36 EN EL CEMENTERIO DE SAN JUAN BAUTISTA EN CHICLANA


Según Pedro Jiménez, uno de los portavoces de la Asociación de Chiclana, ya ha habido un encuentro con el Ayuntamiento de Chiclana, cuyo objetivo será obtener la colaboración del alcalde de la localidad, José María Román, para la construcción de un monolito en recuerdo de las víctimas homenajeadas en el día de hoy.

La mañana del domingo 26 de julio en Chiclana de la Frontera fue una jornada de luto riguroso por la memoria de las víctimas del golpe de estado de 1936 y de la dictadura franquista, en donde ondearon las tres banderas históricas representativas en la Chiclana de preguerra: la republicana y la de los sindicatos U.G.T. y C.N.T. Banderas que representaron a diferentes sectores de la población civil de la localidad quE se vieron irremediablemente unidos en el dolor, el sufrimiento y la muerte que el golpe de estado de julio de 1936 impuso a la población bajo el yugo de las botas golpistas. También fue un día donde los sentimientos de dolor se mezclaban con los de satisfacción colectiva por la respuesta de la ciudadanía y las instituciones ante el merecido homenaje realizado en el Cementerio de San Juan Bautista de dicha población.
Más del centenar de personas, alcalde y algunos concejales incluidos, se congregaron en una de las explanadas del cementerio para participar en los actos que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica Social y Política de Chiclana había preparado para tan señalada fecha. De esta manera, Pedro Jiménez, miembro octogenario de la asociación organizadora del acto, y huérfano de padre asesinado, recordó visiblemente emocionado, que es una obligación moral honrar la memoria de las víctimas homenajeadas de quienes dijo que “gracias a ellos podemos estar aquí en libertad”. También informó que ya ha habido un encuentro con el Ayuntamiento de Chiclana, cuyo objetivo será obtener la colaboración del alcalde de la localidad, José María Román, para la construcción de un monolito en recuerdo de las víctimas homenajeadas en el día de hoy.
Al mismo tiempo, se dirigió a las personas congregadas finalizando su discurso de esta manera:
“El apoyo vuestro es casi imprescindible. Vuestro apoyo es indispensable. Hay voces que continuamente nos quieren acallar diciendo ‘eso ya pasó’... Pasaría para ellos, pero para todas las familias, para todos los nietos y para todos los que pensamos como pensaban ellos, el tiempo no pasa, estamos aquí y seguiremos estando... ¡Adelante, compañeras y compañeros!...”.
A continuación, Leonor Sánchez, Presidenta de la asociación organizadora, pasó a dar lectura a un manifiesto que con título Homenaje a la Dignidad, lo firmaba la propia Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana.

MANIFIESTO HOMENAJE A LA DIGNIDAD
"En el homenaje que realizamos el 20 de julio del año pasado nos comprometimos a repetirlo todos los años y en cumplimiento con dicho compromiso aquí estamos nuevamente, porque todos los actos que hagamos serán pocos para recuperar la memoria de aquellos que lo perdieron todo y fueron olvidados durante décadas, y aún hoy no conocemos con certeza su paradero.
Fueron muchos los que fueron sacados de sus casas o de donde estuviesen escondidos, separados de sus familias, de sus amigos, unos fueron llevados al cementerio y otros a algún lugar oculto, donde fueron ejecutados sin juicio y sin contemplaciones de ninguna clase, sin el más mínimo respeto a vida ni a los derechos más elementales del ser humano, otros fueron encarcelados, torturados y despojados de sus derechos y de sus bienes.
Como todos sabemos, en Chiclana las tropas franquistas llegaron el día 20 de julio de 1936, aquí no hubo resistencia armada, aquí nadie murió en un campo de batalla, aquí no hubo dos bandos enfrentados, aquí no fue necesario pegar un solo tiro para someter a la población bajo la dominación fascista, aquí solo hubo perseguidos y perseguidores, asesinos y asesinados. Cuando llegaron los fascistas comenzó la caza del hombre por el hombre, la sangre salpicó las paredes de los cementerios y de los muros de fusilamientos; la sangre de hombres y mujeres inocentes que no habían hecho daño, ni suponía un peligro para nadie, el único delito que algunos se les podía imputar era: ser de ideas progresistas y soñar con un mundo sin explotación y sin miserias o pertenecer a algún partido de izquierdas o sindicato o simplemente simpatizar con ellos.
Los sublevados llegan a Chiclana, que es considerada por estos como territorio enemigo, y de inmediato comienza una cruel represión con la complicidad y colaboración de sus partidarios de la localidad, terratenientes y falangistas, la violencia que se ejerce, no era necesaria, pues no hubo resistencia ni capacidad para defenderse ante las tropas nacionalistas, lo que se pretendía era instaurar un clima de terror, con la eliminación física del adversario. Poco podían hacer los trabajadores y las autoridades republicanas ante la fuerza destructora y criminal de los fascistas, por lo que la mayoría optó por esconderse. Durante dos semanas la ciudad quedó incomunicada, patrullas militares vigilaban las salidas, pronto comenzó los registros y las detenciones y cuando no localizaban a alguien en su domicilio, detenían a sus mujeres o a sus hijos. En la memoria de algunos chiclaneros quedaron grabados para siempre como algo siniestro algunos nombres de lugares donde se fusilaron a muchos chiclaneros como:
El Pino Gordo, El Polvero, El Arroyo del Toro, La Alcantarilla del Águila o este mismo lugar donde estamos ahora, el cementerio de San Juan Bautista donde fueron ejecutados y enterrados muchos chiclaneros y otros detenidos de pueblos cercanos.
Los fascistas en su afán de sembrar el terror actuaron como bestias sanguinarias, pero no vayamos a creer que aquello fue consecuencia de un estado de desorden o descontrol, no, aquello fue la realización de un plan brutal, bien estudiado y llevado a cabo sin ningún tipo de escrúpulos, si no, como podemos describir las declaraciones del general Emilio Mola al comienzo de la sublevación:
‘Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo aquel que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresión, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado’.
O las declaraciones del general Yagüe a un corresponsal estadounidense tras la matanza de la plaza de toros de Badajoz:
‘Naturalmente que los hemos fusilados ¿Pensaban que me llevaría conmigo a 4.000 rojos mientras mi columna avanza luchando contra reloj? ¿Debía dejarlos en libertad a mis espaldas permitiéndoles que hicieran nuevamente de Badajoz una ciudad roja?’
O las terribles palabras del capitán franquista Gonzalo Aguilera en una entrevista concedida al periodista John Whitaker:
‘Tenemos que matar; matar y matar. Son como animales (…) Al fin y al cabo, ratas y piojos son: los portadores de la peste. Nuestro programa para regenerar España consiste en eliminar a un tercio de la población masculina. Con eso se limpiará el país y nos desharíamos del proletariado. Además también es conveniente desde el punto de vista económico. No volverá a ver desempleo en España’.
O las declaraciones de Franco quien fuera caudillo de España durante más de 40 años por la fuerza de las armas y de la traición, al corresponsal Jay Allen:
‘Estoy dispuesto a exterminar, si fuera necesario, a toda esa media España que no está conmigo’.
Estas declaraciones ponen de manifiesto sus criminales intenciones que posteriormente quedarían confirmadas por los hechos.
Es necesario que llamemos a las cosas por su nombre y que todos los españoles sepamos la verdad de lo sucedido, sobre todo los más jóvenes, que se sepan quienes fueron las víctimas y quienes fueron sus verdugos, quienes defendieron las libertades y quienes se levantaron contra ellas y contra la legalidad vigente.
La historia y la sociedad española tienen una deuda pendiente con aquellos hombres y mujeres que tanto padecieron. Cuando se instauró nuevamente la democracia en España y podía haberse rescatado su memoria, resulta que primó la necesidad de tener una transición pacífica y una de las condiciones impuesta fue olvidar el pasado y estos hombres y mujeres volvieron a ser víctimas de una nueva injusticia, que fue volver a dejarlos en el olvido, hasta a la actualidad en la que se ha retomado nuevamente este tema y las asociaciones de la memoria histórica se han puesto al frente de esta vieja reivindicación, para acabar de una vez con esta tremenda injusticia, porque el olvido puede llegar ser tan cruel como la propia muerte, porque una sociedad no puede considerarse totalmente democrática si se basa en el silencio y el olvido de su historia, porque la paz no se puede sustentar en el olvido, ni la justicia en la revancha.
Podemos y debemos condenar a los asesinos por sus crímenes, por las atrocidades cometidas, podemos criticar a los gobernantes por no hacer todo lo posible, pero es responsabilidad de todos nosotros luchar por recatar a las víctimas del olvido, por que se haga justicia y esto no significa buscar a los culpables para juzgarlos, que por otra parte la mayoría ya han fallecido, sino de lo que se trata es de rescatar a las víctimas del olvido, que todo el mundo sepamos sus nombres, sus ideas, en una palabra, dignificarlos. Que los familiares tengan derecho a saber donde están sus restos y darles digna sepultura y en los casos que esto no sea posible, al menos que sus nombres consten en algún sitio, en algún monolito o monumento donde se les pueda homenajear y depositar unas flores en su recuerdo.
A algunos esto les puede parecer revanchismo o querer remover el pasado, nada más lejos de la realidad, ellos sí que tuvieron cuarenta años de revanchismo, ensalzando a los suyos, a los verdugos, a los héroes de la
Cruzada Nacional; pusieron sus nombres y sus signos en las calles, en los edificios, en todas partes, para recordarnos constantemente a todos los españoles que habían vencido, algunos incluso fueron canonizados, elevados a los altares. A los niños en las escuelas se les inculcaban la moral fascista y se les obligaba a cantar sus himnos, y se les sometía constantemente a todo tipo de castigos físicos y sicológicos, a muchas mujeres de los rojos como ellos las llamaban, se les cortaba el pelo, se les daba aceite de ricino y se las exhibía en público para que se mofaran de ellas, aquí en Chiclana se las llevaban a la puerta de la plaza, eso sí que era revanchismo.
La verdad es que el franquismo por mucho que los fascistas lo ensalcen y se vanaglorien de ello, quedará para siempre como la página más amarga y más negra en la historia de España.
La política del miedo fue la estrategia del franquismo para consolidar su poder, un miedo que perdurara más allá de los tiempos, para que la verdad de las atrocidades cometidas nunca se diera a conocer, para borrar de la memoria colectiva cualquier rastro de su existencia, e impedir cualquier oposición a aquel régimen de pánico, que duró más de cuatro décadas, en las que vivimos bajo el temor y la amenaza constante, cuarenta años de ausencia de libertades, de sumisión cruel por el terror.
Ninguna herida puede curar si lo hace en falso, la única forma de cicatrizar las heridas de aquella tragedia es que se sepa toda la verdad, y que se le haga justicia a las víctimas, para ello es necesario recuperar su memoria y rendirles el homenaje que se merecen.
Por el clamor de los ausentes, por las lágrimas derramadas, por las esperanzas perdidas, por los sueños rotos, por las familias desgarradas, por las viudas que quedaron desamparadas y fueron cruelmente humilladas, por los hijos que no pudieron volver a ver a sus padres, por las madres que no pudieron volver a abrazar a sus hijos, por las humillaciones recibidas, por el miedo, por ese miedo que calaba hasta los huesos, para quede desterrado para siempre, por las libertades secuestradas, por la dignidad, por todo, no podemos olvidar ni debemos callar.
Hay que recordar, se lo debemos, por ellos, por nosotros mismos, por nuestros hijos, porque ellos heredaran el mundo que nosotros les dejemos, para que ese mundo sea libre y todos podamos expresarnos sin que nadie se tenga que callar por miedo a las represalias, porque un pueblo sin memoria es un pueblo perdido, sin rumbo, sin identidad y sin futuro.
Debemos recordar para que no se repitan los mismos errores, para construir un mundo mejor, basado en la libertad y en respeto mutuo, para el bien, para la justicia, para mantener viva la esperanza y para que no se apague nunca la llama de los sueños.
Chiclana a 26 de julio de 2009”

El sentido aplauso que siguió a la lectura del Manifiesto Homenaje a la Dignidad dio paso a continuación a la lectura de unos poemas que se recitaron con sentida emoción. De este modo, procedió en primer lugar, el ciudadano Juan Manzorro Aragón, quien dedicó unas palabras iniciales para Julia Conesa, una de las llamadas “trece rosas”, y recitó el siguiente poema titulado “Van caminando”:
“Van caminando por los senderos del tiempo,
con la mirada al frente, con la frente alta,
con la mirada franca, con las manos blancas.
Van caminando por los senderos del tiempo,
abriendo el paso, con el paso firme,
con la esperanza en sus cantos,
con la honra en sus actos,
con el mar entre sus brazos
y con la paz en su regazo.
Van cabalgando por las praderas del tiempo
sobre caballos blancos, con las banderas en alto,
con sus pechos hechos pedazos,
con los dentellazos del odio tras su asalto.
Por los senderos del tiempo van los republicanos,
y nosotros que a su estela vamos,
a grito calado pregonándolo estamos,
porque son de los nuestros,
porque por ellos clamamos y su honor publicamos.”


A continuación, fue el ciudadano José María Gómez, quien dijo que el poema que leería no eran más que “palabras que salen del corazón”, dando paso a la lectura de “Libertad, libertad”:
“Cielo, mar, tierra,
horizontes sin frontera.
Vencedores y vencidos de aquella maldita guerra.
Negros nubarrones cayeron sobre los pueblos destruidos,
que lloran y lloran en silencio el exilio de sus hijos.
Abandonados a su negra suerte,
tienen que abandonar sus tierras,
porque el yugo de la muerte cae sobre sus cabezas.
El pecado: sólo pensar,
en la defensa del pueblo que muere por no callar;
y el de vivir dignamente en completa libertad.
Paz y libertad han llegado después de mucho aguantar.
Mucho el tiempo esperado.
Libertad, libertad.
Pero los que se nos fueron, esos ya no volverán.”


Leonor Sánchez quiso homenajear al escritor y obrero anarquista Diego Rodríguez Barbosa, quien fue asesinado tras el golpe de estado de julio de 1936, y leyó una composición poética del mismo que fue publicada en la revista La Semana el 27 de abril de 1931 con título “El reloj (Meditación)”:
“En el alto campanario
va renovando el horario
del reloj. Don, don, don...
Y en mi alma sensitiva
penetra la nota viva
del pausado y bronco son.
Vibran las notas sonoras
de las fugitivas horas
con exactitud sin par;
muriendo en las hondonadas
cual gotas depositadas
de la eternidad en el mar.
Caen las horas fugaces,
en grave y broncos haces,
del pueblo en la dulce paz.
Y esta hora que ahora suena,
melancólica y serena,
me entristece y me da pena,
pues no volverá jamás.
La vida va cercenando
y las alas va cortando
del ensueño y la ilusión;
y en mi alma quejumbrosa
cada golpe es una losa
que cae sobre mi fosa
y es un llanto cada son.
Pues siento, desventurado,
que el tiempo que huye alado
va acercando el fin fatal...
Y que cada campanada
es un paso hacia la nada,
es un adiós a la amada,
y es un canto funeral”
.

Tras el emotivo recital poético, miembros de la Asociación de Chiclana procedieron a leer los nombres de las 33 personas asesinadas y los de las 87 personas represaliadas habidas en Chiclana hasta el momento. De esta manera, se informó también de que dicha cifra, tanto de personas asesinadas como de represaliadas en general, no es definitiva, ya que la investigación se encuentra todavía en un proceso abierto. Por otro lado, se hizo una mención especial a las mujeres que tuvieron que sufrir las humillaciones, las violaciones, y el asesinato, porque además de sufrir las persecuciones propias de las personas cercanas a las ideas del pueblo, fueron atacadas de diferentes maneras por su condición de mujer.
Según Benito Vázquez, uno de los miembros de la Asociación de Chiclana, la mayoría de los hombres tuvieron que esconderse cuando sobrevino el golpe de estado de julio de 1936, quedándose las mujeres en el pueblo y sufriendo éstas los pertinentes interrogatorios y torturas para conocer el paradero de aquéllos. A muchas mujeres, se les daba aceite de ricino (que aparte de ser un purgante que se utilizaba para humillar a las personas, también era un tóxico que en ciertas dosis podía llegar a enfermar y a matar) y se les rapaba la cabeza, obligándolas de esta manera a trabajar gratis al cuartel de la Falange, a las casas de los ricos, a las iglesias y a la de los verdugos de sus maridos o parientes más cercanos. Además de todo ello, estuvieron obligadas a mantener a sus propias familias, ya que sus maridos y familiares varones estaban muertos o en las prisiones.
Como acto final, se procedió a una ofrenda floral, mientras por megafonía se escuchaba el poema “Desaparecidos” de Mario Benedetti acompañado de la música del cantautor Daniel Viglietti, en la que todos los asistentes participaron entregando un clavel rojo cada uno a los pies de la piedra y la placa erigidas el año pasado en recuerdo de las víctimas. Por otro lado, también fueron depositadas las flores en cada una de las siluetas o retratos que se hallaban dispuestos a lo largo de parte de la explanada del cementerio en representación de todas las víctimas del golpismo.
Como conclusión final, hemos de destacar la participación de la gente y el respeto con el que se llevó en todo momento el acto de Chiclana. Creemos que actos como los de Chiclana o Puerto Real nos sirven como botón de muestra para enseñarnos diáfanamente que, cuando se trata de hechos tan gravísimos como son la vulneración de los derechos humanos y el delito de genocidio en nuestro ámbito local, la sopa de letras que constituye las siglas de las organizaciones políticas y sindicales involucradas en la participación de las actividades pro homenajes a las víctimas del golpismo, debe de servir más para coordinarse en torno a la consecución de unos objetivos claros -que favorezca la recuperación de la memoria histórica sin prejuicios- que para utilizar la memoria histórica como campo de abono de cuestiones ajenas y partidistas que hacen mucho más daño para nuestros objetivos que la propia desmemoria u olvido.

domingo, 28 de junio de 2009

JEREZ RECUERDA ACUDE AL HOMENAJE REALIZADO EN PUERTO REAL


Con ocasión de la celebración del cuarto aniversario del monumento erigido en el cementerio de Puerto Real como homenaje a las víctimas del golpismo de 1936, la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Puerto Real, organizó un acto homenaje en el lugar donde se halla dicho monumento el pasado domingo 21 de junio de 2009.
Al lugar acudieron cerca de un centenar de personas, entre las que destacaban anarquistas, republicanos, miembros de asociaciones, como “Jerez Recuerda” y familiares de las víctimas. El acto comenzó con la lectura de un manifiesto leído por un portavoz de esta Asociación puertorrealeña, Francisco Aragón, quien tras hacer la presentación del acto procedió a dar lectura al siguiente escrito firmado por la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Puerto Real:
“Hoy 21 de junio cumplimos el cuarto aniversario de la inauguración de este monumento en homenaje de todas las personas que fueron vilmente asesinadas por el régimen franquista. Y a otras muchas les costaría la cárcel, torturas y exilio.
Estamos convencidos de que los seres humanos asesinados en las cunetas, en las tapias de los cementerios –como en el caso de nuestro pueblo- en los campos de trabajo forzado, en los campos de concentración o en las prisiones, son realmente asesinados cuando se les borra de la memoria colectiva de los pueblos...
En Puerto Real, como en otros muchos pueblos y ciudades, no hubo guerra, sólo represión. Nadie puede argumentar que las matanzas y asesinatos cometidos en nuestro pueblo por los fascistas fueron la consecuencia de otros cometidos por la izquierda de Puerto Real. No, los asesinatos fueron planificados e institucionalizados, y lo decimos porque nada más hay que ver la documentación encontrada en los archivos que paso a reseñar.
Julio de 1936. Puerto Real cuenta con una población muy cercana a los 11.000 habitantes. Pueblo campesino con una industria naval en decadencia, por la falta de trabajo en ‘Matagorda’, se levanta el 18 de julio con la noticia de un golpe de estado militar. Ante esta situación el pueblo se organiza para su defensa y se desplaza al Ayuntamiento y al cuartel de la Guardia Civil para requisar armas con las que defenderse, cosa que no consigue. Ante los rumores de que los militares vienen al pueblo, se decide cortar con zanjas y barricadas las dos entradas a Puerto Real: la de El Puerto de Santa María y la que enlaza con San Fernando. También se ocupa el edificio de Telégrafo para controlar las comunicaciones.
En la mañana del día 19, avisadas las autoridades de lo que ocurría en Puerto Real, llegaron desde San Fernando las tropas de Infantería de Marina mandadas por el capitán Juan Conforte quien, sin hacer un solo disparo, toma Puerto Real y se erige en comandante militar de la plaza, detiene a varios concejales, entre ellos el alcalde, y los retiene en el Ayuntamiento durante tres días hasta que más tarde los pasa por los pelotones de fusilamiento.
Conforte nombra a Antonio Blanco Presidente de la Comisión Gestora del Ayuntamiento y a Francisco García Rae Comandante Militar, quien luego sería alcalde de San Fernando. Desde ese día empiezan las detenciones, incautaciones de bienes a las organizaciones obreras, y de todas aquellas que se opusieron al levantamiento, sin consideración de ninguna clase. El simple hecho de haber pertenecido a un partido político, sindicato, o ser personas significadas por sus ideas republicanas, anarquistas, masones, anticlericales, etc..., fue suficiente para ser sacados hasta la tapia del cementerio para ser fusilados.
Entre los meses de julio y agosto el número de detenidos oficialmente es de 195. fueron muchos más, ya que se tuvo que habilitar como cárcel un almacén situado junto a la estación de ferrocarril llamado ‘Los Rosales’. Desde este almacén comienzan las sacas. Eran trasladados en un camión a primeras horas de la noche hasta el cementerio, donde eran fusilados por fuerzas de carabineros y falangistas voluntarios. Éstos no eran enterrados inmediatamente, sino que eran expuestos para que fueran vistos por los trabajadores de ‘Matagorda’ que viajaban en tren hacia su trabajo, ya que la vía era colindante con la pared donde se realizaban los fusilamientos.
Esta acción demuestra claramente la estrategia planificada para generar el pánico y el terror en los ciudadanos del pueblo como ejemplo de lo que les podía ocurrir a aquellos que se atrevieran a sublevarse. Se hizo uso de las listas de afiliados de las organizaciones y de informes, como es el caso del movimiento campesino –de carácter anarquista- producido en diciembre de 1933. Las listas con los líderes o participantes fueron usadas para su persecución. Este tipo de informes serán mantenidos por el franquismo durante décadas.
En Puerto Real hubo tres lugares de fusilamiento: la tapia del cementerio, la Cuesta del Pino, en el Barrio de Jarana, y el Pino Gordo, situado en las canteras de Puerto Real, siendo estos dos últimos los menos usados. El número de los desaparecidos y fusilados en Puerto Real que están documentados es de 122, aunque pensamos que puede llegar a 150, dado que a muchos de ellos sólo se les conoce por el apodo y es difícil encontrar documentos relacionados con ellos. El mayor de los fusilados tenía 62 años y el menor 17. Todos los fusilamientos se desarrollaron entre los meses de julio y septiembre de este mismo año.
Por otra parte, queremos informar de algunos asuntos pendientes que hemos estado trabajando. La Asociación decide, ante los testimonios de personas, buscar por fuera del cementerio, en un ángulo determinado, donde se decía que había una fosa. Pues bien, no se ha encontrado nada. Se ha hecho más de 40 catas de 2 metros de profundidad por dos de ancho, y no se ha encontrado absolutamente nada.
Los arqueólogos de la Universidad de Málaga han pasado el georádar por todas estas calles de aquí del cementerio para localizar los movimientos de tierra, y han elaborado un informe donde dicen que, efectivamente, donde nos habían dicho que estaba hay movimiento de tierra localizado en la cuarta calle empezando por aquí, por el fondo.
Los arqueólogos nuestros que pertenecen a la Asociación, al tener localizada la zona, tienen previsto realizar una cata de 1 metro por 1 metro para ratificar que existen restos de personas que fueron fusiladas y sepultadas en dicha fosa. Para realizar dicha cata hemos pedido una reunión con la gerencia de CEMABASA y la Concejalía del Ayuntamiento, estando a la espera de dicha convocatoria.
Rescatar la Memoria es simplemente y llanamente restituir la verdad de unos hechos históricos... No es nuestra pretensión la revancha sin sentido, pero si perdonamos y olvidamos estamos abocados a la justificación de tanto oprobio e ignominia. No podemos ni debemos perdonar ni olvidar los regímenes fascistas, nazis o dictatoriales culpables de tantos millones de muertes y atrocidades cometidas contra la humanidad.
La exhumación no compete solamente a los familiares y a la Asociación, sino también a las generaciones vivas de hoy, para que igualmente recuperen para siempre a todos los que directamente padecieron la injusticia y el agravio producidos por unos u otros motivos políticos o ideológicos en aquel doloroso período de nuestra historia. Desde luego, a quienes perdieron su libertad, al padecer prisión, trabajos forzosos e internamientos en campos de concentración dentro o fuera de nuestras fronteras. También a quienes perdieron su tierra de nacimiento, al ser empujados a un largo, desgarrador e irreversible exilio. Y a todos los que sufrieron represión durante la dictadura franquista.
Para todos los que no están con nosotros, que la tierra les haya sido leve...”

Tras estas palabras que fueron seguidas de un sentido aplauso por parte de los asistentes al acto, los organizadores del mismo activaron el equipo de sonido desde donde se pudo escuchar el siguiente poema de Mario Benedetti con música del cantautor Daniel Viglietti, titulado “Desaparecidos”:
" Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada
nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos
ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen
cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo
cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían
están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio. "

Después de escuchar la grabación, se procedió a realizar una ofrenda floral a los pies del monumento en homenaje a las víctimas del golpismo en Puerto Real y se dio por finalizado el acto.
Por otro lado, miembros de la Junta Directiva de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, que asistieron al mismo, hicieron una evaluación muy positiva de ese día pues consideran que el caso de Puerto Real es un ejemplo a seguir al confluir a este tipo de homenajes diferentes tendencias ideológicas, quedando las mismas supeditadas al respeto absoluto a las víctimas del golpismo de 1936. Del mismo modo, el ambiente de concordia creado entre los participantes hizo que se tomara una foto de familia donde posó un buen número de asistentes que acudieron al mencionado acto, entre los que se encontraban miembros de nuestra Asociación.

viernes, 22 de mayo de 2009

EL PUEBLO DE GRAZALEMA RINDIÓ UN HOMENAJE A 15 MUJERES Y UN NIÑO ASESINADOS EN 1936



María José Lara Mateos, alcaldesa de Grazalema-Benamahoma, afirmó que “como responsables políticos locales, tanto mi equipo municipal de gobierno como yo misma, estamos obligados a cumplir las leyes, también la de la Memoria Histórica”.

Miembros de la Junta Directiva de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” acudieron el pasado día 16 de mayo de 2009 a la Casa de la Cultura de Grazalema para asistir al acto institucional que el Ayuntamiento de Grazalema-Benamahoma organizó como preámbulo inmediato al traslado de los restos de 15 mujeres y un niño asesinados por los golpistas de julio de 1936 durante el verano de dicho año. De la misma manera, y con anterioridad a este acto institucional, se había oficiado un responso a las 10:00 horas de ese mismo día por parte del párroco de Grazalema, Antonio Jesús Rojas, en la Casa de la Cultura de esta localidad que se había transformado para la ocasión en capilla ardiente desde el día anterior.
La imagen de los cinco pequeños féretros de color marrón, que contenían los restos de las víctimas y que presidían la sala, sobrecogía sobremanera ante la solemnidad y el respeto que imperaron en un lugar repleto de no menos de cien personas, muchas de las cuales se vieron obligadas a estar de pie ante la falta de asientos, y de espacio para los mismos. Mientras se desarrollaba el acto, las mentes de algunos de nosotros se trasladaban al verano de 1936, cuando estas mujeres de entre 14 y 61 años -tres de ellas embarazadas- fueron rapadas y posteriormente torturadas hasta la muerte, junto con un niño de 11 años, por las manos de los falangistas que eran capitaneados por el cabo Vadillo y Fernando Zamacola. Esta es, al menos, la versión que da Joaquín Ramón Gómez Calvillo, alcalde de la entidad menor de Benamahoma, concejal delegado de la Memoria Histórica en el Ayuntamiento de Grazalema-Benamahoma y Vicepresidente de la Asociación Provincial de Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, quien ha estudiado e investigado especialmente este múltiple crimen junto con otros compañeros.
Han pasado, pues, cerca de 73 años desde que los falangistas detuvieron en el kilómetro 57 de la carretera de Ronda el camión que transportaba su aterrorizada carga, exterminándola sin piedad con una crueldad propia de los que asumen orgullosa y voluntariamente su particular papel de carniceros. Se cuenta que estas mujeres fueron violadas y que al crío de 11 años se le obligó a cavar con sus propias manos lo que inmediatamente después sería su tumba y comedero improvisado de alimañas carroñeras. La palabra “genocidio”, aunque nadie la pronunciara, volvía a retumbar en nuestras mentes mientras intuíamos los horrores que padecieron estos seres humanos quienes, según todos los indicios, y las investigaciones realizadas, no se destacaron políticamente. Es más, durante el breve discurso de María Dolores Naval, Delegada Diputada Provincial de Ciudadanía, de la Diputación Provincial de Cádiz, ella misma enfatizó que “en el caso de estas mujeres, no existió ningún motivo ideológico, no eran activistas políticas, ni pertenecían a ningún partido político. Alguna que otra pudo ser novia, pudo ser hija, o bien esposa, de algún republicano o de algún anarquista, pero no existe ninguna razón para que aquellos asesinos les arrancaran la vida, y menos del modo en que lo hicieron...”.
Antes de comenzar el acto institucional, observamos la delicadeza con la que se había preparado todo para homenajear a estas quince mujeres y a este niño asesinados por la intolerancia y el militarismo. Los pequeños féretros depositados en la mesa central, y sobre los que se esparcían rosas rojas y blancas sueltas, estaban flanqueados por banderas rendidas en honor a las víctimas y atadas con crespones negros en señal de luto. A sus pies se hallaban numerosos ramos de flores de diversos tipos y colores que contrastaban gratamente con la oscuridad que emanaba del luto y que acompañaba a la luz de los candelabros y las velas confeccionadas artesanalmente mediante vasos con agua y aceite que posaban, junto a sendos jarrones de vidrio con ramos de rosas bañados en agua, encima de un par de mesas menores sobre las que estaban fijados los nombres de las víctimas escritos en cartulina de color marfil. A la izquierda de todo este escenario sobresalía el atril de pie desde donde se realizaron los oportunos discursos y que era presidido por el lado izquierdo por una cruz de madera, amarrada con cinta adhesiva a un mástil cilíndrico con punta metálica, y adornada con un pequeño icono del Crucificado pintado justamente en su centro.
Una buena parte del público estaba formado por familiares directos de las víctimas que habían venido de Málaga, de Ronda, de Sevilla, de Ubrique, de Canarias y de Murcia. Otra parte importante la sumaban los numerosos vecinos de la zona que se mezclaban con el grupo específico de políticos y con los diversos representantes de asociaciones de la recuperación de la memoria histórica, así como con el equipo multidisciplinar que se encargó de realizar la exhumación de los restos humanos en la llamada Fosa de las Mujeres.
Todos los presentes contemplamos la inauguración del acto por parte de la alcaldesa María José Lara Mateos quien recordó que el Ayuntamiento de Grazalema-Benamahoma ya había culminado en el verano de 2005 un proyecto de recuperación de memoria histórica en la localidad de Benamahoma, donde “se llevaría a cabo el primer enterramiento del municipio”. Se refería precisamente a los restos de las 17 personas asesinadas que fueron halladas en el cementerio de El Bosque y trasladados a Benamahoma, para la organización de su posterior funeral el 30 de julio de 2005, en el que miembros de nuestra Asociación también estuvieron presentes. Continuó María José Lara con los agradecimientos de rigor a las autoridades y personas representantes de la Junta de Andalucía y de la Diputación Provincial de Cádiz por “el respaldo a un proyecto que se planteó con la intención de llevar a cabo la elaboración de un mapa de fosas del municipio, la construcción de un Parque de la Memoria Histórica de Benamahoma, la colocación de símbolos que señalen los lugares en los que acontecieron hechos relevantes para la historia local, la publicación de algunas de las investigaciones llevadas a cabo o la exhumación y posterior enterramiento de las mujeres ‘fusiladas’ (sic) y enterradas en un hoyo, en medio del campo, cerca de la carretera que va desde Grazalema hasta Ronda en el verano de 1936...”.
Aunque la alcaldesa de Grazalema-Benamahoma afirmó que se había garantizado la “no politización del proyecto por parte del Partido Socialista y del gobierno municipal”, no dejó de señalar que, dentro del capítulo de los agradecimientos que llevaba su discurso, existían personas “muy importantes que han sido determinantes para poder llevar a cabo la exhumación de la Fosa de las Mujeres de Grazalema”, terminando por nombrar a Carlos Perales, a Antonio Mateo y a Joaquín Gómez Calvillo.
Tampoco faltaron las palabras laudatorias para el equipo multidisciplinar, dirigido por Jesús López Jiménez, encargado de la exhumación de la Fosa de las Mujeres. Este equipo, compuesto por los arqueólogos Jesús López Jiménez y Jesús Román Román, la antropóloga física Sonia Gallardo Cano y la jurista criminóloga Isabel Parra Moreno, realizó “un excelente trabajo, del que yo resaltaría muchos aspectos positivos, pero principalmente el respeto y la profesionalidad con el que habéis llevado a cabo todo el proceso, facilitando con mucha delicadeza la información ante el evidente interés que ha despertado este tema en los medios de comunicación...”.
Del mismo modo, María José Lara Mateos resaltó la figura del escultor Andrés Montesanto La Valle quien ha dado “forma humana a unas mujeres que desaparecieron hace 73 años. Unas formas humanas conseguida a través del arte, y a través de las manos de un hombre solidario con los colectivos de la Memoria Histórica. El monumento, el recuerdo de las mujeres de Grazalema, ocupa ya un lugar privilegiado en el camposanto, y el mismo permitirá que muchas personas, y sus familiares, puedan visitar...”.
Las penúltimas palabras de la alcaldesa de Grazalema-Benamahoma estuvieron dedicadas a los familiares de las víctimas a quienes dijo: “El dolor de vuestros testimonios nos llena el corazón al escucharles, aunque hayan transcurrido 73 años. El recuerdo está ahí, siempre lo estará. Pero estoy convencida de que a partir de hoy será un poco más fácil convivir con el dolor. Hay quien piensa que vuestro dolor es rencor y no sabe que es todo lo contrario... Con vuestra presencia, con vuestros testimonios, estáis dando lecciones de humanidad. Vuestras voces quedarán para siempre en la Memoria Histórica... Sin vosotros, este acto, queridos amigos y amigas, que estamos celebrando, no tendría sentido. Por ello, en nombre del pueblo de Grazalema-Benamahoma, y de todos los aquí presentes, nuestro más sincero agradecimiento por el gran esfuerzo que debe suponer volver al lugar en el que os separaron de vuestros seres queridos. A pesar de vuestro dolor y de vuestra pena; a pesar del eterno interrogante ‘por qué, por qué, por qué...’, en el día de hoy tenéis que saber que sois personas afortunadas, porque os habéis vuelto a encontrar con ellas en el mismo lugar en el que os separaron... Entre todos hemos conseguido reducir la lista de los desaparecidos de todo el territorio español. Desde hoy serán quince mujeres menos y un niño menos los que habrá que buscar... y a partir de hoy descansarán en camposanto donde tendréis ocasión de visitarles, recordarles, y sus nombres sí aparecerán ahora en la Historia.”.
Tras estas palabras, terminó la intervención de la edil con la lectura de un fragmento de la última carta que una muchacha de 19 años, una de las apodadas 13 Rosas de Madrid, llamada Julita –Julia Conesa- escribió a su familia antes de morir el 5 de agosto de 1939:
“Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que no me lloren, que mi nombre no se borre en la historia...”.
Estas palabras, mencionadas en aquél salón de la Casa de la Cultura de Grazalema que se había quedado pequeño, no habían hecho más que aumentar aún mas la carga de emoción contenida que desprendía aquel lugar y hacían que cualquier intervención -que no fueron pocas- fuera acompañada por los oportunos aplausos que crecían en intensidad a la par que afloraban las emociones. De esta manera, María Dolores Naval, aparte de lo ya mencionado con anterioridad sobre su intervención, subrayó que “la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz, a la que represento hoy aquí, hemos sido conscientes desde el principio de que no podemos dejar las cosas tal y como han sido hasta ahora. No hemos podido permanecer impasibles ante las demandas sociales que han levantado la voz para pedir lo que es justo...Tenemos la obligación de recuperar la memoria de aquellas personas que han dado su vida por defender aquello en lo que creían; de aquellas personas inocentes que sin ningún motivo ideológico murieron a consecuencia de la barbarie y el horror... Recuperando la memoria de estas mujeres, recuperamos una parte de la memoria de los que estamos aquí... No podemos dejar en el olvido todos los sufrimientos que soportaron aquellas personas que lucharon por las libertades y derechos... No podemos olvidar, y no podemos hacerlo porque antes tenemos que reconciliarnos con nuestro pasado para vivir de cara al futuro. Olvidar sería convivir con la vergüenza de no haber podido cerrar las heridas que han permanecido abiertas a lo largo de estos 73 años de amnesia y de olvido...”.
Visiblemente emocionado, Joaquín Ramón Gómez Calvillo sólo tenía palabras de agradecimientos y comenzó su intervención rememorando su infancia, cuando personajes del pueblo como Josefa “La Gonzala”, María “La Chispa” o Francisco “El Santo”, le confiaron los secretos más oscuros y tenebrosos de la historia contemporánea de Grazalema, haciéndole interesarse desde entonces por esa parte de la historia que sólo se conocía oralmente debido a los testigos y familiares de víctimas. Una parte de la historia que se intentó ocultar oficialmente como en todos los lugares de España y que fue descubriéndose gracias a la valentía de personas como Josefa “La Gonzala” quien para Joaquín Ramón Gómez fue “un símbolo”, pues los fascistas se cebaron con crueldad con ella y con toda su familia. Le asesinaron cuatro hijos, su esposo y el marido de su hija mayor, además de haber sido violadas sus hermanas y sufrir ella misma cautiverio.
Hizo un especial agradecimiento que para muchos de los presentes no pasó desapercibido: “Gracias a la tierra. A la tierra que ha sido capaz de preservar y ganarle la batalla a los asesinos, porque les ha ganado la batalla de la legitimidad...Esa tierra nos ha devuelto hoy a quince mujeres y un niño. Ellos hoy vuelven con el pleno derecho que nunca pudieron quitarle. Vuelven de esas fosas del olvido y vuelven con los honores de cualquiera con pleno derecho de nuestra sociedad. Ellas eran mujeres de familias de jornaleros, cabreros, etc... En definitiva, de las clases bajas, sin ningún vínculo ideológico. Fueron asesinadas por la mente perversa de un régimen que atacó a la figura femenina, en sus diferentes vertientes (mujer, esposa, hija, madre...) y atacó a la infancia como símbolo de cambio... Ese niño tuvo que cavar su propia fosa y ser sacrificado...”.
No faltaron tampoco en su discurso la crítica y un toque de atención a las instituciones y a quienes gestionan la política por “los silencios y esperas demasiado largos”, enfatizando sus agradecimientos hacia los familiares de las víctimas “por los momentos en la intimidad, por los llantos y las alegrías, por los secretos compartidos...”. Terminó su intervención con unas palabras de Josefa “La Gonzala” quien en su día, según Joaquín Ramón Gómez Calvillo, dejó escritas estas palabras: “Maldita sea la guerra. Malditos sean los hombres que implantaron la guerra... Ojalá me hubiesen matado. Ojalá hubiesen borrado mi nombre de la historia, porque me dejaron muerta en vida. Maldita guerra. Ojalá que nunca se vuelva a repetir”.
Por otro lado, y dentro de la programación de este acto institucional, el Ayuntamiento de Grazalema-Benamahoma había organizado la entrega de unos diplomas en reconocimiento de la labor de los galardonados en la recuperación de la memoria histórica. Asimismo, se entregó al Hermano Mayor de la Virgen del Carmen unas medallas de la Virgen del Carmen y de la Iglesia de Santa Isabel que durante el proceso de exhumación se había encontrado el equipo multidisciplinar junto con los restos de las víctimas.
Aunque los protagonistas de este apartado especial eran siete (Antonio Mateo Salguero, Carlos Perales Pizarro, Jesús López Jiménez, Jesús Román Román, Isabel Parra Moreno, Sonia Gallardo Cano -ausente en ese momento- y Andrés Montesanto La Valle) sólo dos se dirigieron al público y tomaron la palabra. Por un lado, Carlos Perales hizo unas breves reflexiones centrándose en dos aspectos importantes desde el punto de vista historiográfico que avalaban ciertas tesis que mantenemos muchos investigadores de la Memoria Histórica en cuanto a la negación de algunos conceptos que se han utilizado desde ciertos círculos relacionados con la historia oficial: “...Hemos desbancado del discurso político que esto era una guerra y que había dos bandos. Sólo fue una represión y está avalado por el último auto del juez Garzón...”. Concluyó Carlos Perales subrayando que “no abrimos viejas heridas, sino que hemos cerrado estas heridas...”.
Por otro lado, intervino el médico bonaerense afincado en Málaga Andrés Montesanto La Valle, quien también es escultor, explicando brevemente el significado de su obra cincelada sobre hormigón blanco: “Imaginé que estas mujeres venían de viaje y que lo habían pasado muy bien, y antes de despedirse posaron para una foto. Están en una actitud relajada y feliz, como si comentaran las anécdotas del viaje. El niño, aburrido, por estar rodeado durante tanto tiempo entre mujeres, y esperando a encontrarse con su pandilla... Es una reflexión para que estos hechos no se repitan nunca”.
Por último, y antes del traslado de los restos de las víctimas al cementerio municipal, intervinieron algunos familiares entre los que destacó Mateo, bisnieto de una de las asesinadas, quien había sido elegido portavoz, o “representante transitorio de las familias”, y cuya participación en el acto fue muy emotiva y cargada de sentimientos que afloraron gradualmente. Terminó con la lectura de una carta que él mismo había redactado para la ocasión a su difunta bisabuela a quien le contaba cariñosamente los pormenores de las actividades organizadas en Grazalema.
Los nombres de estas 15 mujeres y este niño, cuyos restos se encontraban en ese momento en los cinco pequeños ataúdes son:
- Salud Alberto Barea
- Catalina Alcaraz Godoy
- Isabel Atienza Gómez
- Jerónima Barea Rincón
- María Josefa Barea Rincón
- Teresa Castro Ramírez
- Ana Fernández Ramírez
- Cristina Franco Domínguez
- Josefa de Jesús Gómez Pérez
- Lolita Gómez
- María Josefa Nogales Castro
- Teresa Menacho
- Antonia Pérez Vega
- María Isabel Román Montes
- Natividad Vílchez
-
Y el niño apodado “Bizarrito”
El cortejo fúnebre, que presidía el coche funerario a una velocidad que permitía seguirlo a pie, estaba compuesto de un número muy superior al centenar de personas que portaban en sus manos claveles de color rojo que servirían para la ofrenda floral que posteriormente se hizo a los pies del monumento que alberga el mausoleo donde los descendientes de las víctimas depositaron las cinco cajas. Aquella obra escultórica tenía esculpidos en su base dieciséis corazones -correspondiéndole a cada uno la inscripción de un nombre diferente del grupo de víctimas- y era presentada por una placa inclinada, compuesta por cuatro piezas planas y con un relieve representando una rosa blanca, que se adelantaba al monumento con la siguiente leyenda:
"Por defender la paz y la libertad fueron asesinadas en Agosto 1936.
'Aquel año 36 triste recuerdo quedó, fusilaron hombres y mujeres
sin justicia y sin razón'
Ctra. Ronda 1936-Grazalema 2009
'...que mi nombre nunca se borre de la historia...'
Dulce Chacón
Ayto. de Grazalema"
Durante el proceso de inhumación de estos restos, se escucharon palabras de los familiares y breves discursos de las autoridades. Para algunos, con este acto “se cerraba una profunda herida que se abrió un trágico verano de 1936”. Para nosotros, en cambio, se nos quedó una sensación agridulce y ambivalente, pues aunque se dignificó y se recuperó el nombre de estos seres humanos, sus asesinos actuaron con una impunidad respaldada hasta ahora por la inacción de la justicia y las leyes españolas que avergüenza a cuantos creemos en la Justicia con mayúsculas.
Concluimos, en cambio, con un balance muy positivo de la participación ciudadana y de la actuación de los familiares. Gracias a ellos, las mentiras, los bulos, los mitos y los falsos argumentos que siempre han esgrimido los paladines de la historiografía oficial franquista y la postfranquista, se están desmoronando a medida que se dan a conocer los resultados de las investigaciones. Por otro lado, tenemos la convicción de que este caso grazalemeño de la exhumación de las Fosas de las Mujeres pueda señalar en un futuro próximo, y de forma más diáfana, el camino que nos lleve a un entendimiento pleno del carácter represivo y genocida de los golpistas de 1936, sin la instrumentalización ideológica de las víctimas, pues poco avanzaríamos con esta simplificación y flaco favor se haría en el terreno de la defensa y preservación de los derechos humanos.

domingo, 10 de mayo de 2009

MURIÓ JOSÉ DE LA ROSA DE LOS RÍOS, UNO DE LOS SOCIOS FUNDADORES DE “JEREZ RECUERDA”



Una vez más estamos obligados a informar del fallecimiento de una persona muy vinculada con la Memoria Histórica, siendo esta vez la relación más estrecha por permanecer en el marco de nuestro territorio jerezano y por ser uno de los socios fundadores más veterano de nuestra Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” y padre de nuestro entrañable compañero Manuel de la Rosa Retamero.
Como nota relevante, hemos de decir que José de la Rosa, fallecido el sábado 09 de mayo de 2009 con 83 años, desempeñó algún cargo de relevancia en la banca, fue miembro activo del P.C.E. durante los años de la dictadura de Franco, teniendo que exiliarse por este motivo a Francia a finales de los años 60 hasta después de la muerte del dictador. Con su llegada a España, e igual que muchos otros militantes del P.C.E., ingresó en las filas del P.S.O.E. en el que permaneció hasta el momento de su deceso.
Por otra parte, hemos de destacar que su viuda, María Retamero, fue una de las huérfanas que crearon los golpistas de 1936 al ser asesinado su padre cuando ésta tenía 13 años por ser, entre otras cosas, concejal electo por el PSOE del gobierno municipal del Frente Popular y Presidente de la Sociedad de Empleados de Escritorio de la U.G.T. Una tragedia familiar, como todas las que hemos ido conociendo y que han tenido sus consecuencias en los más allegados a las víctimas, pasando a tener la condición de viudas, huérfanos, o simplemente la de familiares de víctimas, en unas circunstancias adversas que complicaban la supervivencia de los mismos.
Los restos de José de la Rosa fueron incinerados a las 15:45 horas del día de hoy, domingo 10 de mayo de 2009, en el Tanatorio de Jerez de la Frontera por deseo expreso del fallecido, tras un responso que ha organizado la familia. Queremos reproducir desde estas líneas nuestras condolencias y nuestro apoyo a la familia De la Rosa Retamero de la misma manera que integrantes de la Junta Directiva de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” han hecho este mediodía, y en nombre de todos sus socios, amigos y colaboradores, a miembros de la familia De la Rosa Retamero, expresándoles nuestro más sentido pésame, especialmente a su viuda María Retamero, una mujer que ha demostrado ejemplarmente a lo largo de los años lo que ha sido luchar por la dignidad del nombre de su familia en general, y el de su padre en particular, con la cabeza bien alta.
Sirvan estas líneas también para recordar la importancia que tiene la memoria de los vivos y el legado de los muertos porque son precisamente ellos los que nos enseñan los errores y aciertos del ser humano y el camino que debemos tomar para aprender al máximo y equivocarnos lo menos posible.

martes, 14 de abril de 2009

IN MEMORIAM. ABEL PAZ (Almería, 12 agosto 1921-Barcelona, 13 abril 2009)



Por la presente, queremos transcribir la necrológica de "la haine" sobre Abel Paz, una memoria que se nos ha ido, habiendo dejado un trabajo fecundo e imprescindible para entender una parte de la historia de España:

<<Abel Paz, tal y como firmó una parte muy importante de la memoria libertaria de este país, nació en Almería, un 12 de agosto de 1921. Escritor, historiador y autodidacta. Nacido y criado entre jornaleros del campo, se aproximó muy pronto al anarquismo, entrando a formar parte de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Combatió en 1936 en el frente de Artesa, en Lérida, de la mano de los grupos de defensa confederales del Clot. Fue internado en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, y en los de Bram, Saint-Cyprien, y Le Barcarès, y posteriormente forzado a trabajar en el muro del Atlántico para el Partido Nacionalsocialista hasta 1941. Regresó a la España franquista y fue encarcelado dos veces. Luego volvió a Francia, y no regresó nuevamente a España hasta 1977 estableciéndose definitivamente en el barrio de Grácia en Barcelona.
Su paso por el frente al lado de las milicias confederales y libertarias, le dió a Diego la sabiduria necesaria para terminar escribiendo obras imprescindibles para la recuperación de la memoria revolucionaria de los trabajadores del Estado Español, como "Durruti, en la revolución española", "Crónica de la Columna de Hierro" o "Entre la niebla", autobiografía publicada en 1993. Por otra parte, ha participado en numerosas conferencias relacionadas sobre el anarquismo y la revolución de 1936, en el ámbito libertario y cenetista.
La vida e historia de Diego Camacho es la tónica general de los revolucionarios libertarios españoles. Con el paso del tiempo nos van abandonando, aunque su obra sigue viva en jóvenes corazones.
"Soy anarquista y ser anarquista es ser una persona coherente (paz espiritual, la tranquilidad, el campo, trabajar lo menos posible, el suficiente para poder vivir, disfrutar de la belleza, del sol. Disfrutar de la vida con mayúsculas, ahora se vive en minúsculas). Tener una conducta personal. Llevar las ideas a la práctica al máximo, sin esperar que haya una revolución. Eso se puede hacer ahora. Es una concepción filosófica, es un estado de espíritu, una actitud ante la vida. Pienso que esta sociedad está muy mal organizada, tanto socialmente, como políticamente, como económicamente. Hay que cambiarlo todo. El anarquismo invoca una vida completamente diferente. Trata de vivir esta utopía un poco cada día."
Palabras de Abel Paz>>

viernes, 10 de abril de 2009

LA ASOCIACIÓN "JEREZ RECUERDA" PARTICIPÓ EN LAS PRIMERAS JORNADAS DE MEMORIA HISTÓRICA DE JIMENA DE LA FRONTERA


Según Agaden-Jimena, “con el acto en ‘La Sauceda’ queremos contribuir a la futura y posible exhumación de las fosas de ‘El Marrufo’ ”

Anticipándose a otras actividades en la Provincia de Cádiz, y con el lema “Recordar es Recuperar”, dieron comienzo las I Jornadas de Memoria Histórica en Jimena de la Frontera el pasado 27 de marzo de 2009, las cuales concluyeron el pasado domingo 29 de marzo con un acto homenaje en La Sauceda con la asistencia de un nutrido grupo de personas republicanas, así como activistas de la memoria histórica, ciudadanos diversos y familiares de víctimas asesinadas por el golpismo de julio de 1936.
El acto de inauguración comenzó con la presentación de cuatro conferenciantes experimentados en el campo de la recuperación de la memoria histórica desde diferentes facetas y asociaciones en la denominada “Casa Verde”, sede de la asociación ecologista “Agaden”, sita en la Calle Sevilla de dicha localidad, con la única incidencia resaltable del retraso en el comienzo del acto debido a la demora de los miembros de nuestra Asociación que tuvieron problemas durante el desplazamiento para llegar a tiempo al lugar referido.
No obstante, el acto transcurrió siguiendo el guión de los organizadores del mismo, tomando la palabra el doctor en Historia Contemporánea José Luis Gutiérrez Molina, quien fue muy crítico con la historia oficial y el papel que muchos historiadores han tomado como el de meros observadores con la excusa de una pretendida “objetividad científica”, pero alejados al mismo tiempo del compromiso en la búsqueda de la verdad que pasa, al mismo tiempo, por un compromiso con los movimientos sociales y por una participación en nuestro mundo social y por intentar crear una simbiosis entre el trabajo del historiador y el trabajo que le demanda la sociedad. Por otro lado, recordó que en esta parte de Andalucía no hubo guerra y que “quienes hacemos la historia somos los ciudadanos, al igual que cualquier parlamentario, legislador o juez”, y que “no podemos esperar a que se haga una ley o firmar un protocolo para que se hagan las cosas”, en clara alusión a las barreras existentes administrativas y políticas que hacen retrasar el trabajo de las exhumaciones.
Por su parte, Cecilio Gordillo Giraldo, Coordinador de Memoria Histórica de C.G.T.-Andalucía, resaltó la importancia histórica, social y política de este movimiento de recuperación de la memoria histórica, siendo de los pocos movimientos sociales de los últimos 30 años de democracia que ha logrado una cierta relevancia y que comenzó como un problema surgido dentro del ámbito familiar, desde los primeros momentos de la muerte del dictador, trasladándose luego en forma de demanda por parte de estas familias afectadas a las organizaciones históricas de referencia en donde habían militado la mayoría de las víctimas y afectados, tales como el P.C.E., el P.S.O.E., la U.G.T. y la C.N.T. De esta manera, los familiares de víctimas, y los represaliados mismos, demandaban a estas organizaciones históricas soluciones al problema de las fosas, pero, según Cecilio Gordillo, “las propias organizaciones no asumen la responsabilidad con sus personas más cercanas por una simple razón: no es el momento” . De esta manera, son las entidades y asociaciones de familiares las que comienzan a presionar hasta que aparecen los primeros decretos e indemnizaciones y termina con la conocida Ley de Memoria Histórica que “se ha quedado antigua antes de ponerse en marcha” . Continuó este conferenciante reflexionando sobre la necesidad de convencer a “nuestras propias organizaciones políticas, sociales y sindicales, sobre todo si son históricas”, ya que “no pueden seguir evadiendo la responsabilidad y enviarnos a sus afiliados a nosotros, a las entidades, a los grupos, a que les resolvamos sus problemas”, pues sólo “resolvemos, en todo caso, el problema de la mayoría de la sociedad que no está organizada”. Recordó el proyecto de “Todos los Nombres”, en donde, según el ponente, existe una base de datos de más de 42.000 personas asesinadas en Andalucía y el Norte de África, "gracias a los colaboradores" del mismo, y que dicha cifra no es más que el 37% de la cifra real, poniéndose en evidencia a los historiadores oficiales que, a la baja, se atrevieron a dar números, demostrándose con ello la falsedad que se ha mantenido durante tiempo.
Más política fue la intervención de José María Pedreño, quien enlazó la historia de la gestación y desarrollo de la Federación Estatal de Foros por la Memoria -fundada y presidida por el mismo confereciante- con la situación política actual y subrayó que las mismas fuerzas que dieron el golpe de estado contra la II República son “las mismas fuerzas que hoy en día se oponen a que la Memoria Histórica llegue a cubrir sus objetivos y a llevar a este país a una normalización democrática”. Asimismo, criticó el hecho de que el estado español interviniera en el conflicto de la antigua Yugoslavia, favoreciendo las exhumaciones de las fosas comunes y la persecución judicial contra los criminales de guerra de esa parte de Europa, con todos los recursos del estado y dinero público, mientras que en España el mismo problema se hace de forma privada dejándose en manos de familiares de las víctimas y de las asociaciones y alejándose, como consecuencia, de lo que debería de ser una democracia moderna. Hizo el ponente un poco de historia y recordó al público que en el año 1969 Franco decide que su heredero fuera Juan Carlos de Borbón, además de insistir en que ejerció de jefe de estado en funciones cuando el dictador se puso enfermo. Afirmó que Juan Carlos de Borbón es uno de los principales escollos que impide la normalización democrática en España, porque “la Casa Borbón está relacionada directamente con la dictadura franquista y eso hay que tenerlo en cuenta”, de tal manera que “el principal escollo que puede haber para que haya una verdadera democracia es la monarquía” . Por otro lado criticó a las empresas que cotizan en el Ibex 35, porque más de la mitad de ellas se crearon en los años de la dictadura y se hicieron ricas gracias a la represión y a la dictadura, y recordó que Franco no sólo llegó al poder gracias a las armas sino a la ayuda de las grandes empresas españolas y extranjeras, a la gasolina de CEPSA y de SHELL, a los camiones de GENERAL MOTORS y a las libras esterlinas de los bancos británicos. Afirmó de igual manera que “la única forma que hay para que exista la democracia en España es que se vayan de una vez los Borbones”.
Mª José Ruiz Piñero, Presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, se centró especialmente en la experiencia llevada a cabo en Jerez de la Frontera y su comarca, como Asociación y como grupo de investigación. Comenzó realizando una crítica a los medios de comunicación, porque cada vez más se alejan de la información referente a la Memoria Histórica haciendo sobresalir mediáticamente otros temas de actualidad, e introdujo su conferencia con una aclaración sobre la necesidad de recuperar la memoria histórica. De esta manera, prevaleció en su discurso la necesidad de hacer justicia con las víctimas de la represión y con los familiares de las mismas, seguido de la necesidad de recuperar “unos valores que también han sido enterrados y desterrados para lograr la construcción de una sociedad más justa y solidaria”. Continuó la ponente expresando la necesidad de denunciar los horrores y “las mezquindades de la represión tras el golpe militar y en la dictadura franquista”, así como “las consecuencias de aquellas atrocidades en la actual democracia” para detectar “el fascismo en los hechos cotidianos”, ya que el mejor referente histórico existente que hace comprender los fenómenos sociales que se viven en el presente es el “conocer los verdaderos hechos del pasado”... A continuación, pasó esta conferenciante a hacer historia sobre la Recuperación de la Memoria Histórica en Jerez de la Frontera, recordando que los antecedentes de la misma se remonta a la generación de los propios protagonistas supervivientes, la de los abuelos, quienes a título individual han mantenido la memoria a través de la familia y, en algunos casos, a través de sus escritos, como fueron los ejemplos de los conocidos Cristóbal Vega Álvarez y Manuel Lozano. Nos recordó la Presidenta de “Jerez Recuerda” que, posteriormente, fue la generación de los nietos quien se encargaría con mayor fuerza, y como consecuencia del traspaso de la información de la generación de los abuelos, y de la de algunos investigadores a nivel privado, quien se encargaría de abanderar la recuperación de la memoria histórica en Jerez, donde se llegó a plasmar en 1994 la creación de la Plataforma Homenaje a las Mujeres de la II República, como antecedente histórico de asociación de recuperación de la memoria histórica en la localidad y creada por personas a título individual, entre las que se encontraban algunos miembros de la actual Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”, asociación esta última fundada oficialmente en febrero de 2004.
Tras recordar los objetivos de nuestra Asociación, y el trabajo realizado y conseguido por la misma –destacando la primera investigación llevada a cabo en Jerez sobre la represión, con título “Las Cifras en Jerez de la Frontera tras el Golpe de Estado Militar de 1936: Una Aproximación”-, Mª José Ruiz recordó también algunas de las actividades sociales en las que la Asociación está inmersa, o interactuando con otros colectivos, y resaltó la participación de la misma en la Comisión de Seguimiento y Valoración de la Simbología y Nomenclátor relativo a la Guerra Civil y a la Dictadura del Régimen de Franco de la localidad. Asimismo, criticó el aislamiento en el que se encuentra nuestra Asociación dentro de la mencionada Comisión, ya que el resto de los miembros de dicha Comisión están a favor de mantener una gran parte de la simbología de la dictadura y del golpismo en Jerez de la Frontera.
Las diferentes ponencias de estos conferenciantes hicieron que se abriera un turno de palabras muy interesante en el que se aclararon muchas dudas. Se recordó por ejemplo el agravio que supuso, y que todavía supone, que durante la primera mitad de los primeros años ochenta, durante el Gobierno de Felipe González, el Estado aportó una buena cantidad de dinero y de medios para la exhumación y traslado de los restos de los soldados falangistas de la División Azul que yacían en fosas comunes en Rusia como consecuencia de su participación en la II Guerra Mundial. Se informó que, efectivamente, no interesa realmente la Memoria Histórica y que existieron empresas que cotizaban en el Ibex 35 que se enriquecieron con la mano de obra esclava como Dragados y Construcciones, empresa de la que se nutre la fortuna de Esperanza Aguirre. Se acusó a las diferentes administraciones y al estado de aplazar indefinidamente las exhumaciones con el fin de esperar a que “los abuelos” y los testigos se vayan muriendo con el objeto de acabar con esta importantísima fuente de información para no enfrentarse nunca con el problema real. Se aclaró con pruebas fiables que las víctimas asesinadas por el golpismo del 36 y por la dictadura no eran todas de tendencia republicana y se expuso la necesidad de respetar a todas las víctimas sin marginar a ninguna por el hecho de no ser republicana, quedando claro que el nexo de unión de todas ellas era que todas fueron víctimas de la vulneración de los derechos humanos y del genocidio que sufrió la población civil por parte del golpismo, independientemente de la afiliación política o ideológica de la víctima que muchas veces no coincidía con la defensa del republicanismo.
Finalizó el acto con la proyección de un video sobre las exhumaciones de algunas fosas comunes que desde el Foro por la Memoria se han realizado en el norte de España. Al día siguiente, continuaron las Jornadas con la participación de diferentes investigadores e historiadores reconocidos, entre los que destacaron Fernando Romero Romero o José Manuel Algarbani Rodríguez, clausurándose el domingo con un acto homenaje a “los caídos en La Sauceda” en el lugar conocido como Ruinas de la ermita de La Sauceda, con la participación de un nutrido grupo de personas y con la lectura por parte de Luis García Bravo, miembro del Foro por la Memoria, de un manifiesto que sirvió como broche final de estas I Jornadas de Memoria Histórica de Jimena de la Frontera.

A continuación, pasamos a transcribir el manifiesto leído en La Sauceda:
“Buenos días, Ciudadanos y Ciudadanas, Compañeros y Compañeras y Camaradas.
Felicitar a la organización y a quienes han hecho posible estas primeras jornadas ‘Recordar es Recuperar’. No sólo dejan estas jornadas la calidad de sus ponentes y los temas tratados, sino algo muy importante, la unión de asociaciones luchando juntas por el único objetivo para el que fueron creadas: la Recuperación de la Memoria Histórica.
También vaya desde aquí el total apoyo a nuestros compañeros y compañeras que se han concentrado ante los órganos judiciales de cada provincia y ciudades, pidiendo: Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo.
(Sirvan estos aplausos para que el eco de ellos les lleguen a través de nuestros montes).
Se me encargó por parte de los organizadores el honor de dirigirme a todos los aquí presentes y que se hiciera algún tipo de manifiesto. Pero, humildemente, creo que son tantos los manifiestos y escritos que se han hecho y mandados a los gobiernos anteriores y al actual, que tengo el convencimiento que han sido tratados con una total falta de valentía para encarar lo que todos hemos dado en llamar “La Memoria Histórica” de quienes lucharon y murieron por defender la República y la Libertad. Así que decidí escribir unas líneas y hacéroslas llegar a través de la palabra, y que sirvan éstas como un manifiesto o reivindicación.
Aún suena en estas montañas que nos rodean, la palabra que nació dentro de ella, los lamentos y llantos de quienes fueron asesinados por un ejército rebelde y mercenario que irrumpió en la paz de este bello lugar de la naturaleza. Un ejército que trajo a estos parajes muertes, odio, silencio y hambre. Un ejército dirigido por un general africanista, rebelde y fascista, quien siguió sembrando de odio, muerte y hambre toda nuestra geografía con total impunidad hasta su muerte.
Estas tierras quedaron sembradas de fosas donde el fascismo enterró sus crímenes con total impunidad. Fosas donde se enterraron historias e ilusiones de hombres y mujeres que el único delito que cometieron fue el de pensar diferente, ser libres y defender el poder legalmente constituido: la República. Fosas llenas de voces que aclaman justicia desde hace muchos años. Voces que creyeron que tras la muerte del dictador se les oirían y se les haría justicia. Voces que junto a sus familiares, supervivientes y asociaciones memorialistas sólo piden recuperar esa parte de nuestra memoria colectiva que sigue oculta y que forma parte de nuestro país, España.
Que no venga nadie a decirnos cómo debemos hacerlo, sino a aprender y a ayudar cómo hacerlo, y a escuchar nuestras propuestas. Propuestas que solamente están basadas en el ‘derecho a la verdad, a la justicia y a la reparació’ y que además son innegociables. Que no venga nadie a querer seguir engañándonos durante más tiempo con leyes estériles y aberrantes que por no admitir no admiten ni enmiendas a la propia ley.
Debemos preguntarnos todos: ¿Para qué era necesaria una ley que no es capaz de dar respuesta presupuestaria a su prioridad más señalada, las Fosas?
No queremos que se nos den más falsas esperanzas. No queremos más promesas incumplidas, cuando miles de compañeros y compañeras permanecen sepultados en campos y cunetas, cuando los jueces se inhiben de responsabilidades, cuando la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo se declaran no competentes. No queremos que se nos siga diciendo que ilegitimar e ilegalizar es lo mismo que condenar.
Y también debemos de seguir preguntándonos: ¿Cuándo algún presidente de gobierno desde la transición ha condenado el régimen fascista de Franco públicamente? Una prueba más de que España es el único país europeo en que se ha dado la máxima impunidad al fascismo.
Para terminar, quiero hacer mías y adaptar parte de las palabras del Subcomandante Marcos:
‘Venimos a preguntar a la patria, a nuestra patria, ¿por qué nos dejó ahí tantos y tantos muertos? ¿Por qué tantos desaparecidos? ¿Por qué esta loza tan pesada de silencio y de impunidad?’
Y queremos preguntar otra vez a ustedes, ¿por qué sigue siendo necesario tanto sufrimiento de familiares y supervivientes? Para que ustedes, y otra vez ustedes, todo el mundo escuche decir cosas tan terribles como que las familias y los supervivientes de quienes lucharon por la República y la libertad quieren que se cumpla el derecho de las víctimas y sus familiares a la justicia, quieren que se cumpla el derecho de las víctimas y sus familiares a obtener reparación, quieren que se cumpla el derecho de las víctimas y sus familiares a la verdad, quieren que no se les siga engañando, quieren respeto, justicia y dignidad. Viva la República...”

Fue de este modo como se dieron por finalizadas estas I Jornadas de Memoria Histórica de Jimena de la Frontera que, a nuestro juicio, transcurrieron con total normalidad y en una atmósfera del máximo respeto a la diversidad de tendencias y puntos de vista que confluyeron. Para Andrés Rebolledo, portavoz del grupo ecologista Agaden en Jimena, y coorganizador de estas I Jornadas, éstas han sido muy positivas y subraya “lo satisfechos que estamos de como se han desarrollado las jornadas, el buen ambiente habido, la diversidad de ponentes e ideas y la experiencia obtenida. Es importante decir que con el acto en ‘La Sauceda’ queremos contribuir a la futura y posible exhumación de las fosas de ‘El Marrufo’. También quisiéramos que este sea el punto de partida para seguir trabajando por la recuperación de la memoria histórica en nuestro municipio, comarca, provincia y país. Por ultimo queremos agradecer a todos los ponentes, asociaciones, foro por la memoria, etc.., por el apoyo que hemos recibido y por haber compartido sus trabajos, investigaciones y esfuerzos con nosotros y con Jimena”...

Jerez de la Frontera, a 10 de abril de 2009.