martes, 2 de marzo de 2010

JAIME GONZÁLEZ GORDON DA SU AUTORIZACIÓN FINALMENTE PARA LA EXHUMACIÓN DE LA FOSA EXISTENTE EN LA FINCA “EL MARRUFO” DE SU PROPIEDAD.


La noticia fue hecha públicamente el pasado 29 de enero de 2010 en Paterna de Rivera por el Comisario para la Memoria Histórica, durante un acto de reconocimiento a la figura de María Silva, nieta de “Seisdedos”, y a la de su compañero Miguel Pérez Cordón, destacado militante anarquista nacido en el término municipal de Jerez.
Las referencias bibliográficas que utilizó la Delegada Diputada, Mª Dolores Naval Zarazaga, para explicar las trayectorias personales y sociales de estos anarquistas de reconocido prestigio internacional, y vinculados a la histórica organización anarcosindicalista C.N.T., fueron “Los Anarquistas de Casas Viejas”, del antropólogo norteamericano Jerome Mintz, y “Casas Viejas. Del crimen a la esperanza”, del historiador gaditano José Luis Gutiérrez Molina.

Juan Pérez Silva, hijo de las víctimas, insistió en conocer dónde se hallan los restos de su madre e instó a las autoridades presentes a que prosiguieran con la búsqueda, dando ideas y sugerencias, y denunciando al mismo tiempo la situación alegal en la que se encuentra la víctima, pues no consta en el Registro Civil como persona fallecida, a pesar de que su muerte es un hecho demostrable.

Jesús Cuesta Arana, el escultor, que con sus manos ha llegado a dar vida nuevamente a la pareja, uniéndola otra vez tras más de 73 años de separación forzosa, nos contó que desde los cinco años fue consciente de lo que representaba el campo andaluz en todas sus facetas. Él mismo lo vivió y lo sintió, y tomó conciencia a su temprana edad de la lucha de “La Libertaria” y de Miguel Pérez Cordón, al tiempo que fue testigo de las miserias “tan tremendas” del campo.
Durante la Conferencia “La política de Memoria Histórica en la Junta de Andalucía”, impartida por Juan Gallo González, Comisario para la Memoria Histórica de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía, éste anunció la ejecución de la próxima exhumación en la finca “El Marrufo”, en el término municipal de Jerez de la Frontera, ya que el dueño de dicha propiedad, Jaime González Gordon, ha llegado a autorizar los mencionados trabajos, evitándose de esta manera los engorrosos trámites que derivarían de una ocupación temporal por utilidad pública de la zona como consecuencia de la aplicación del artículo 14 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre –o Ley de Memoria Histórica-, sobre “acceso a los terrenos afectados por trabajos de localización e identificación”, y de acuerdo con los artículos 108 a 119 de la Ley de Expropiación Forzosa.
Esta información la dio a conocer el Comisario para la Memoria Histórica una semana después de haber tenido un encuentro a tres bandas en Jerez de la Frontera con el propietario del cortijo “El Marrufo”. Representantes de la Junta de Andalucía y de la Diputación Provincial de Cádiz se reunieron, precisamente para tratar el asunto de la fosa de “El Marrufo”, con Jaime González Gordon quien finalmente se comprometió a acceder sin oposición alguna a los trabajos previos que posteriormente conllevarían a la ejecución de la exhumación de las víctimas del golpe de estado de 1936 en dicha zona geográfica del término municipal de Jerez.
De este modo, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Cádiz se enfrentarán conjuntamente con el reto histórico de exhumar –una vez sea firmado el convenio entre la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Cádiz, por el que se aprobaría una subvención económica para este proyecto-una de las fosas más importantes de la provincia gaditana, donde se evidenciarían una vez más el carácter de la represión golpista del 36, las graves violaciones de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad que se han intentado ocultar durante décadas en una zona donde, aparte de una exigua y marginal resistencia, no hubo ni trincheras, ni batallas; sólo represión y asesinatos. Para este nuevo reto, el Comité Técnico de la Consejería de Justicia y Administración Pública –cuya función, en estos casos, es la de reunirse para proponer el tipo de trabajo a realizar y la dotación económica- ha elegido como Coordinador de esta exhumación a J. Carlos Perales Pizarro, actual Director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz.
Hemos de recordar que, durante las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez, Carlos Perales, ya había adelantado el proyecto de esta exhumación de los 300 cadáveres que se estiman que puedan hallarse en dicha fosa. Según Carlos Perales, había que esperar la concesión de la subvención mencionada para convocar, por una parte, a todos los Ayuntamientos cuyos municipios tienen vinculación, de alguna manera, con el episodio de “El Marrufo” –Jimena de la Frontera, Alcalá de los Gazules, Ubrique, Algar, San José del Valle y Jerez de la Frontera- y, por otro lado, a todos los colectivos y asociaciones de Memoria Histórica con interés en querer presenciar los trabajos de exhumación.
Uno de los investigadores que han estudiado los sucesos de “El Marrufo” es, precisamente, J. Carlos Perales quien nos elaboró unos esbozos históricos el pasado 14 de enero en la Sala Compañía de Jerez de la Frontera durante el desarrollo de dichas Jornadas. Según lo investigado hasta el momento, se destaca que en la zona de La Sauceda –ubicada en la provincia de Málaga- se fueron agrupando, a partir del golpe de estado de julio de 1936, personas de los pueblos de los alrededores debido a que iban huyendo de la represión desatada en estas localidades, convirtiéndose La Sauceda en un núcleo de población importante, desde el punto de vista de la “resistencia republicana”, que fue ocupado por tropas militares, por falangistas y por voluntarios de Jimena, de Ubrique, de Alcalá, de Jerez y de Algar, una vez que se concentraron en Puerto Galis.
Cuando tomaron los sediciosos la zona de La Sauceda y la de sus alrededores, los prisioneros que lograron sobrevivir fueron conducidos a “El Marrufo”, lugar que se había convertido en centro de detención de estas personas que, bien habían sido detenidas en La Sauceda, o bien, habían sido apresadas cuando escapaban de la aldea. Según había comentado Perales, los testimonios que había recogido pertenecían a una persona que había estado detenida en la Ermita de La Sauceda, siendo una niña, quien aún recordaba cómo diariamente escuchaba disparos y gritos de personas que eran sacadas de unas naves que hay posterior al cortijo para ser fusiladas en la fosa de “El Marrufo”.
Siguiendo la enumeración de los proyectos de exhumación de la Junta de Andalucía, Juan Gallo comunicó que durante este año la Junta subvencionará también unas catas arqueológicas en la fosa de Ronda y en la del cementerio de Gerena, en Sevilla. Sobre esta última fosa, el Comisario para la Memoria Histórica mencionó que era un caso “de crueldad extrema”, pues se trata de una detención de 17 mujeres del pueblo de Guillena que fueron trasladadas para sus asesinatos a la vecina localidad de Gerena como represalia por parte de los falangistas por no haber encontrado a sus maridos.
Otro proyecto de la Junta de Andalucía es el de recuperar el cuerpo del último alcalde republicano de Cuevas de Almanzora, pueblo del levante almeriense, cercano a Murcia. Este caso es peculiar porque, cuando finalizó la contienda civil, este dirigente del P.S.O.E. y de la U.G.T. de Almería fue condenado a 30 años de prisión, siendo sacado de la cárcel dos días más tarde y asesinado, a pesar de la sentencia judicial. Su cuerpo, en cambio, se sabe donde está localizado y su nieta ha reclamado sus restos, pero el Alcalde de Almería no está respondiendo ni a las llamadas, ni a las cartas, tanto las de ella como las del Comisario para la Memoria Histórica.
Sobre las actuaciones llevadas a cabo, Juan Gallo hizo referencia a tres casos diferentes. En primer lugar, mencionó la participación en la exhumación de las fosas del cementerio de la Puebla de Cazalla, en la provincia de Sevilla, donde había más de 200 víctimas que no se han podido exhumar en su totalidad debido a la expansión del propio cementerio y a la construcción de nichos encima de las fosas.
Por otro lado, también se ha intervenido en el cementerio San Rafael de Málaga donde se han hallado más de cuatro mil víctimas asesinadas, un número elevadísimo que se explica porque cuando los golpistas ocuparon la ciudad de Málaga no hicieron prisioneros. Según el Comisario para la Memoria Histórica, esta fosa tiene el tamaño de un campo de fútbol, “donde los cadáveres aparecen atados con alambres, donde aparecen cadáveres de mujeres y niños, donde aparecen cadáveres con huesos rotos..., y el culpable se llamaba Arias Navarro”, conocido por muchos como el “Carnicero de Málaga”.
La tercera actuación es la más conocida por el despliegue mediático ocasionado. La mal denominada “Fosa de Lorca” o Fosa de Alfacar fue abierta a petición del nieto del banderillero anarquista asesinado Francisco Galadí y no por petición de la familia de Lorca. Más bien al contrario, la sobrina del poeta, Laura García Lorca, envió un escrito redactado por un abogado y dirigido a la Consejería de Justicia y Administración Pública, por el que se pretendía prohibir la búsqueda de su tío Federico García Lorca.
Prestándose a la solicitud del nieto de Galadí y de familiares de otras víctimas, los técnicos y científicos de la Junta de Andalucía pasaron el geo-radar y detectaron ciertas anomalías que hicieron pensar que en los puntos de localización de estas irregularidades podían encontrarse los cuerpos que buscaban. Por otra parte, la carretera lindaba con un paredón natural de piedra donde encontraron impactos de balas que hicieron avalar las teorías de Brenan, Couffon, Penón o Gibson, sobre la ubicación de los restos en la zona.
Las palabras de Juan Gallo fueron esclarecedoras: “no había nada, ni nunca hubo, porque escarbando cincuenta centímetros, debajo, había una losa de piedra inmensa... Allí no había nada. Cribamos el terreno: siempre quedan huellas, allí no había huellas; no había ni un botón; no había ni una astilla de hueso; no había nada, ni nunca hubo...”
Acerca de las anomalías que detectó el geo-radar, el Comisario para la Memoria Histórica explicó que los naturales de la zona, durante la época islámica de la historia andaluza, excavaron en estas rocas unos alcorques para plantar viñedos, cubriéndolos con tierra, de tal manera que parecían fosas: “cuadraba todo y no hubo nada...”.
Cerró el capítulo de la fosa de Alfacar denunciando las falsas noticias que la prensa conservadora ha publicado sobre el asunto y, también, las críticas y burlas que los conservadores han vertido aprovechando esta exhumación fallida, mientras sentenciaba:
“La pregunta es ¿qué tiene la derecha contra la Memoria Histórica? ¿Qué tiene de verdad contra la Memoria Histórica? Cuando hay unos que recuperaron los cuerpos de sus muertos a partir del año 39..., cuando sus viudas tuvieron sus pensiones, sus estancos y muchas cosas... ¿Qué tienen contra esto?”
Hemos de decir que la conferencia de Juan Gallo estuvo enmarcada dentro de la actividad denominada “Jornadas. La Memoria se abre paso”, organizada por el Servicio para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Diputación Provincial de Cádiz y por el Ayuntamiento de Paterna de Rivera, y se celebró en el Edificio V Centenario donde previamente la Delegada Diputada Provincial de Ciudadanía, María Dolores Naval Zarazaga presentó el documental “La Memoria se abre paso” el cual se llegó a proyectar anteriormente en Jerez de la Frontera en una de las sesiones de las III Jornadas de la Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez.
Anteriormente a la presentación del documental, la señora Naval hizo un repaso biográfico sobre las dos personas protagonistas del día: Miguel Pérez Cordón y María Silva Cruz “La Libertaria”. Esto se hizo como consecuencia del homenaje que se les hacía en ese mismo día con la inauguración oficial del monumento-retablo que minutos antes se había realizado a estas dos víctimas en la Plaza de la Libertad del pueblo de Paterna. Las referencias bibliográficas que utilizó la Delegada Diputada para explicar las trayectorias personales y sociales de estos anarquistas de reconocido prestigio internacional, y vinculados a la histórica organización anarcosindicalista C.N.T., fueron “Los Anarquistas de Casas Viejas”, del antropólogo norteamericano Jerome Mintz, y “Casas Viejas. Del crimen a la esperanza”, del historiador gaditano José Luis Gutiérrez Molina.
Dos referencias de obligada lectura para ilustrar al lector sobre lo que supuso el movimiento revolucionario anarquista en la provincia de Cádiz, su conexión con el campesinado andaluz, sus influencias en la aldea de Casas Viejas y sus repercusiones en la política nacional de la II República, incluyendo también el grado de implicación de los protagonistas y la interrelación que existía entre ellos. De este modo, se puede entender que quizás fueron los sucesos de Casas Viejas de enero de 1933 el origen de la relación del militante Miguel Pérez Cordón con María Silva Cruz, convertida casi en un mito desde el momento que se libró de la matanza acaecida en la choza de su abuelo.
Pero fueron más sus muertes que sus vidas lo que se recalcó en este día de merecido homenaje. Porque hasta la fecha, las circunstancias de los fallecimientos de Miguel Pérez Cordón y de María Silva Cruz no están nada claras. En el primer caso, porque no se sabe bien la autoría, aunque sí el lugar; en el segundo caso, porque sí está claro que fueron los golpistas del 36 quienes asesinaron a María, pero no el lugar ni los acontecimientos que sucedieron tras su detención.
El propio hijo de Pérez Cordón y de Silva Cruz, Juan, que estaba junto a su familia en el mencionado homenaje, reconoció que a su madre la asesinaron “cuando estaba embarazada del sexto mes, atada en una reja de pies y manos, y abusando de ella...” Afirmaba Juan que el interés que tiene en todo esto es sólo para saber dónde se hallan los restos de su madre e instó a las autoridades políticas autonómicas y provinciales presentes a que prosiguieran con la búsqueda, dando ideas y sugerencias, y denunciando al mismo tiempo la situación alegal en la que se encuentra la víctima, pues no consta en el Registro Civil como persona fallecida, a pesar de que su muerte es un hecho demostrable.
Una hora antes de la intervención de la Diputada Naval Zarazaga, en la Plaza de la Libertad se había descubierto el monumento-retablo en homenaje a los dos anarquistas asesinados, ante un nutrido grupo de personas que acudieron al acto, entre los que se encontraban el alcalde de Paterna de Rivera, la Diputada Delegada de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz, el Director de esta Delegación de Ciudadanía, el Comisario para la Memoria Histórica, familiares de las víctimas, gentes del pueblo y personas vinculadas al mundo de la investigación, la cultura y las asociaciones de recuperación de la memoria histórica.
Tampoco faltó el artífice de la idea, el escultor, que con sus manos ha llegado a dar vida nuevamente a la pareja, uniéndola otra vez tras más de 73 años de separación forzosa. Jesús Cuesta Arana, natural de Alcalá de los Gazules, hijo de campesinos, pintor y escultor autodidacta, tuvo la amabilidad de atendernos personalmente y explicarnos directamente el significado de su obra. Nos contó que desde los cinco años fue consciente de lo que representaba el campo andaluz en todas sus facetas. Él mismo lo vivió y lo sintió, y tomó conciencia a su temprana edad de la lucha de “La Libertaria” y de Miguel Pérez Cordón, al tiempo que fue testigo de las miserias “tan tremendas” del campo. Nos rememoró sus recuerdos cuando, de niño, alrededor del fuego de las chimeneas, los campesinos hablaban sobre “La Libertaria” y “Seisdedos”, pero lo hacían en un tono “flojito”, para que nadie se enterara, especialmente porque la dictadura castigaba cruelmente cualquier tipo de reunión como la que nos describía el artista. Nos desveló también que llegó a conocer a uno de los guardias del destacamento de Alcalá de los Gazules quien se enorgullecía de haber matado y “quitado de en medio a esos cabrones”; palabras que hacían alusión a los campesinos asesinados tras el golpe de estado de julio de 1936.
Nos sorprendió también con el recuerdo de haber sido colaborador del antropólogo norteamericano Jerome R. Mintz -autor de la gran obra “Los Anarquistas de Casas Viejas”-, en la realización de documentales y otras actividades de tipo antropológico. De hecho, nos comentó que su trabajo monumental había sido dedicado a este antropólogo, además de dedicársela también a Juan Pérez Silva –el hijo de los homenajeados- y a Alfonso Perales, porque entre los cuatros se había formado una cierta conexión de comunicación sobre “La Libertaria”.
Acerca del monumento, hemos de reseñar que se asemeja morfológicamente a un monolito de piedra rodeado de arriates, excepto por la parte central, donde existe un espacio abierto que da frontalmente hacia la Plaza de la Libertad, delimitada por una frontera rectangular de ladrillos que dan forma a los arriates mencionados. En realidad, el monumento es una pequeña fuente desde donde sale suavemente el agua por la parte inferior de la construcción pétrea, y en donde se aprecia en su parte superior un relieve con la imagen de los anarquistas Juan y María estrechándose con los brazos y cogidos de una mano como muestra de su amor. Entre este relieve y la salida de agua, hay una placa donde se puede leer, aparte de la dedicatoria directa a los protagonistas y la fecha del homenaje, la siguiente frase:
“Morir por una idea de libertad. Vivir para siempre en la Memoria”
Afablemente, el escultor nos dio la clave principal de su obra: “El chorro de agua de ‘La Libertaria’ va a correr siempre libremente. Ese es el monumento. El monumento es el agua clara que va a correr. No es la figura... ¡El agua que corre! Es el agua...”